- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
¿Dublín por 42 euros ida y vuelta? Sí, es real. Ryanair tiene este vuelo directo desde Barcelona con salida el 6 de diciembre y regreso el 11, así que tienes 5 días perfectos para descubrir la ciudad.
Este precio es un pelotazo: normalmente esta ruta ronda los 90 euros. Estamos hablando de un ahorro del 53%, así que no es cosa de esperar mucho. Los precios en Ryanair cambian cada segundo, así que cuando veas el vuelo que te gusta, dale al botón sin dudarlo.
Dublín en diciembre es magia: calles decoradas, pubs calentitos y la atmósfera navideña que caracteriza Irlanda. Pasea por el Temple Bar, sube a la Guinness Storehouse, recorre el Trinity College y piérdete por las tiendas de Grafton Street.
Comprueba las fechas exactas antes de reservar, porque estos precios pueden cambiar sin avisar. ¿Te late?
Dublín de noche con amigos: pubs, música en vivo y dónde salir
Seis paradas para una noche larga en Dublín
Dublín se sale andando y en grupo, y la clave está en no quedarse en el primer pub con luces de neón. Esto es lo que yo metería en el plan si fuera con cuatro o cinco amigos.
The Cobblestone, en Smithfield
Es un pub de música tradicional de los de verdad: músicos sentados en corro en una esquina, sin escenario y con el público callado cuando tocan. Entre semana a primera hora de la noche suele haber sitio. Pide una pinta, no hables alto durante las piezas y entenderás por qué los locales lo defienden tanto.
Camden Street, la calle que usan los de aquí
Si Temple Bar es el escaparate, Camden Street es la trastienda. Bares pequeños, locales con DJ, algún sitio de cócteles y mucha gente de veintitantos que vive cerca. Aquí cambia el ambiente según el portal: puedes empezar en un pub tranquilo y acabar bailando tres puertas más allá sin coger ningún transporte.
The Long Hall, en South Great George's Street
Madera oscura, espejos, techos decorados y una barra larga que da nombre al sitio. Es ideal para la primera ronda, cuando todavía os oís entre vosotros. Los camareros tiran la Guinness con calma y no conviene meterles prisa.
Workman's Club, junto al Liffey
Para cuando el grupo pida algo más que un pub. Mezcla conciertos y sesiones de música electrónica en varias plantas, con programación que cambia cada día. Mira la agenda antes de ir: según la noche puede ser indie, funk o techno.
Guinness Storehouse, pero a media tarde
Sé que suena a turistada, y lo es, pero con amigos funciona. Subes al Gravity Bar con la pinta, ves la ciudad desde arriba y ya sales con el cuerpo preparado. Reserva franja por la tarde y evitarás las horas con más colas.
The Brazen Head, la cena con historia
Presume de ser el pub más antiguo de la ciudad y tiene patio, varias salas y música casi todas las noches. Va bien para un grupo grande, porque siempre hay alguna mesa donde apretarse.
Qué hacer además de beber
Una noche seria necesita un día que no la estropee. Una buena opción es la visita a una destilería de whiskey en el centro, como Jameson en Bow Street o Teeling, que además dan una copa al final. Si tenéis energía por la mañana, un paseo por Phoenix Park con resaca cura más que cualquier desayuno. Y si el grupo es de los que no paran, un tren de cercanías a Howth o Dalkey os da mar y aire antes de volver a la ciudad.
Otra idea: una noche de comedia o de teatro en el Gaiety, para variar el ritmo sin renunciar a la salida. Mejor mirar la cartelera antes de viajar.
Comer antes y después de la ronda
El primer error es salir con el estómago vacío. Un full Irish breakfast a las doce no es mala base, pero para la cena yo pediría fish and chips en un chipper de barrio y, si hace frío, un Dublin coddle, el guiso de salchichas y beicon que en pocos sitios tienen bien hecho. Para la madrugada, patatas con salsa de curry en cualquier chipper abierto: es un clásico absurdo que sienta de maravilla.
A la mañana siguiente, un brunch tranquilo en alguno de los cafés de la zona de Capel Street, como Brother Hubbard, sirve para reunir al grupo.
Dónde dormir según cuánto queráis gastar
- Presupuesto ajustado: hostels grandes en el norte del Liffey, cerca de las calles comerciales. Son baratos, tienen bar propio y están a pie de todo. Pide habitación interior si te importa dormir.
- Presupuesto medio: alojamientos en la zona de Portobello y Camden, al sur del centro. Te quedas a diez minutos andando de la zona de bares y sin el ruido constante de Temple Bar.
- Más desahogados: hoteles alrededor de St Stephen's Green. Son céntricos, algo más tranquilos y permiten volver caminando sin problemas.
Mi consejo: evita dormir justo encima de Temple Bar si no vas a salir hasta tarde, porque el ruido de la calle no cesa durante gran parte de la noche.
Del aeropuerto al centro sin complicarse
Tienes tres opciones sencillas. El autobús Aircoach sale de la terminal y llega al centro en un trayecto cómodo, con paradas en varias zonas. Dublin Bus tiene líneas Airlink que hacen un recorrido similar, algo más económico. Un taxi o una app de transporte sale a cuenta si sois cuatro y vais directos al alojamiento. No hay metro al aeropuerto, así que no lo busques.
Lo que solo se sabe tras ir
En Dublín se pide por rondas. Si alguien paga una, la siguiente es tuya, y largarte antes de que te toque se nota. Dicho eso, a veces conviene ir despacio: los pubs cierran antes de lo que cabría esperar y el grueso de la gente se mueve a los clubes después. Mi truco: empezad pronto, cenad bien y llevad a mano una app de taxi para la vuelta, porque a ciertas horas el transporte público se queda corto y esperar bajo la lluvia con amigos cansados no es plan.
Foto: Diliff · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


