- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Si llevas tiempo queriendo cruzar el Atlántico hasta California, esta es una oportunidad para hacerlo sin que la cartera sufra. Encontramos un vuelo de ida y vuelta desde Bilbao a Los Ángeles por 483 €, con TAP Portugal y una escala por el camino. Su precio habitual ronda los 770 €, así que el ahorro es de alrededor del 37%.
Las fechas que hemos visto son de ida el 20 de noviembre de 2026 y de vuelta el 28 de noviembre de 2026, en plena temporada de otoño allí, con un clima suave y menos gente que en verano. Ojo, porque los precios de avión cambian muy rápido y este puede subir en cuestión de horas. Te recomendamos no dejarlo para mañana.
Si el precio te convence, mira la disponibilidad en el momento: el importe que aparece al pulsar el botón es el que vale, y puede ser distinto al que ves aquí.
Una vez en Los Ángeles, da tiempo para el paseo por Hollywood y el Paseo de la Fama, una tarde en Santa Mónica con su muelle y la puesta de sol, y una visita al Observatorio Griffith, con las mejores vistas de la ciudad y del cartel de Hollywood.
Escapada en pareja a Los Ángeles: atardeceres y plan tranquilo
Una ciudad enorme que funciona mejor a dos y sin prisa
Los Ángeles no se recorre, se elige. Intentar verlo todo en cuatro días es la mejor manera de pasar la mitad del viaje dentro de un coche discutiendo por el GPS. Lo que funciona en pareja es escoger dos zonas por jornada, moverse poco y dejar la tarde libre para ver caer el sol sobre el Pacífico. Eso, y aceptar que aquí el trayecto forma parte del plan.
Seis sitios para ir de la mano
Los canales de Venice
A pocas calles del paseo marítimo, que es puro ruido, hay un puñado de canales con puentecitos y casas con jardín delante. Casi nadie los incluye y es justo lo contrario del Venice de los skaters. Un paseo de media hora, sin más objetivo que cotillear fachadas, sale mejor de lo que parece.
El Matador, en Malibú
Es una playa pequeña con rocas enormes y arcos de piedra que se meten en el mar. Se baja por un sendero corto y empinado, así que olvida las chanclas. Ve con la marea baja si puedes y quédate hasta que la luz se ponga naranja.
El Getty Center
Llegas en un tranvía que sube la colina y arriba tienes arte, jardines y una vista de toda la ciudad. La entrada es gratuita, aunque el aparcamiento se paga. Lo mejor es la última parte de la tarde, cuando el travertino se vuelve dorado y los grupos de colegios ya se han ido.
Echo Park Lake
Un lago pequeño en pleno barrio, con palmeras, patos y barcas de pedales con forma de cisne. Es cursi, sí, y precisamente por eso funciona. De fondo se ven los rascacielos del centro, una mezcla muy de Los Ángeles.
Abbot Kinney Boulevard
La calle de Venice llena de tiendas de diseño, galerías y cafeterías. No hace falta comprar nada: se trata de pasear, mirar escaparates y parar a tomar algo en una terraza.
El muelle de Santa Monica
Turístico hasta decir basta, con su noria y sus juegos de feria, pero al atardecer cambia. Si te colocas hacia el final del muelle, con el sol detrás del agua, entiendes por qué la gente lo sigue visitando.
Qué hacer cuando ya has visto lo básico
- Una noche en el Hollywood Bowl. Se puede entrar con tu propia comida y tu botella de vino, y casi todo el mundo lo hace. Mira la cartelera antes de viajar: un concierto allí vale más que cualquier excursión organizada.
- Alquilar bicis en la costa. El carril que une Santa Monica con Venice es llano, tiene el mar al lado y se hace sin esfuerzo.
- Conducir la Pacific Coast Highway hacia el norte sin destino fijo. Paradas cortas, ventanillas abiertas y vuelta antes de que anochezca.
- Un mercado de productos frescos. Santa Monica tiene varios a lo largo de la semana y sirven para desayunar fruta, queso y pan en un banco.
Dónde cenar y qué pedir
Para desayunar o comprar algo de picnic, Gjusta, en Venice, tiene panadería, ahumados y ensaladas que se pueden llevar a la playa. Si buscáis una cena con carácter, el Musso & Frank Grill de Hollywood Boulevard abrió en 1919 y sigue sirviendo martinis y chuletas en cabinas de cuero rojo. Pide una de esas mesas y deja que el camarero, que lleva allí media vida, te recomiende.
Para algo más informal, una hamburguesa de In-N-Out con patatas es parte del viaje, aunque sea una vez. Y si preferís cenar mirando al mar, Santa Monica y Malibú tienen restaurantes con terraza; reservad con antelación, sobre todo en fin de semana.
Dónde dormir según lo que queráis gastar
Presupuesto alto: Santa Monica. Hoteles con vistas al océano, todo a pie y un ambiente tranquilo por la noche. Es caro, pero evita muchos desplazamientos.
Presupuesto medio: Venice o Silver Lake. Venice te deja cerca de la playa y de las mejores cafeterías; Silver Lake y Echo Park son barrios más locales, con buena oferta de alojamientos pequeños y apartamentos, aunque estarás más lejos del mar.
Presupuesto ajustado: Hollywood. Hay muchas opciones económicas y buena conexión de metro, pero es ruidoso y algo caótico. Para dormir barato y salir a diario en coche, tiene sentido. Para una escapada romántica, no es lo ideal.
El centro tiene buenos hoteles a precios razonables, pero por la noche está bastante apagado, y eso en pareja se nota.
Del aeropuerto a la cama
LAX está relativamente cerca de Santa Monica y Venice, por lo que un Uber o un Lyft es la opción más cómoda si vais a la costa. El punto de recogida está fuera de las terminales y hay que seguir las indicaciones, así que contad con unos minutos extra. Si vais a Hollywood o al centro, existe el autobús FlyAway hacia Union Station, y también el metro con conexión mediante un traslado gratuito desde el aeropuerto. Aun así, con maletas y cansancio, a veces compensa pagar un coche directo.
Lo que solo sabe quien ha ido
En mayo y junio la costa amanece cubierta de nubes bajas. Lo llaman «June Gloom» y desaparece hacia el mediodía. Si planeáis una mañana de playa, ir directos a la arena a las nueve puede ser decepcionante. Lo mejor es dejar la costa para la tarde y usar la mañana para museos o cafés. Y una cosa más: leed siempre los carteles de aparcamiento. En muchas calles hay limpieza programada y las multas son rápidas y caras.
📖 Guía completa de Los Ángeles
Foto: Thomas Wolf, www.foto-tw.de · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons


