- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Tenemos un chollo para escaparte a Dublín desde Alicante: vuelo de ida y vuelta con Ryanair, sin escalas, por 54 €. Según nuestra comprobación de hoy, el precio habitual para estas fechas ronda los 110 €, así que el ahorro es de algo más del 50 %.
Las fechas que hemos encontrado son la ida el 21 de diciembre de 2026 y la vuelta el 31 de diciembre de 2026, ideales si quieres despedir el año en la capital irlandesa con ambiente navideño.
Ojo, que los precios de vuelos cambian constantemente y este puede subir en cualquier momento. Si te interesa, no lo dejes para mañana: mira las fechas en el botón y decide con calma, pero con rapidez.
Una vez allí, te recomendamos pasear por Temple Bar, la zona más animada del centro, visitar el Trinity College para ver el Libro de Kells y reservar una tarde para recorrer el Phoenix Park, uno de los parques urbanos más grandes de Europa.
Excursiones desde Dublín: acantilados, montañas y mar en un día
Dublín se acaba pronto, y eso es una suerte
Con dos días ya has visto lo esencial de la ciudad. Lo mejor es que en menos de una hora, sin coche, estás en un acantilado, en un valle glaciar o en un pueblo de pescadores. Yo he hecho casi todas estas salidas con el tren de cercanías y el bus, y la que menos me ha cundido ha sido, sin duda, la que no me llevé chubasquero.
Seis sitios para salir de la ciudad
Howth, el más fácil
Se llega en DART desde el centro. El sendero de los acantilados (Howth Cliff Walk) rodea la península con unas vistas enormes del mar de Irlanda y del faro de Baily. Hay varios circuitos señalizados con flechas de colores, así que no hace falta ser montañero. Antes de subir, un paseo por el puerto para ver las focas que merodean por los barcos de pesca.
Dalkey y Killiney Hill
Dalkey es un pueblo pequeño de calles tranquilas y casas con jardín. Desde allí se sube andando a Killiney Hill, un mirador sobre la bahía que muchos comparan con Nápoles. Yo no llegaría tan lejos, pero el atardecer desde arriba merece la caminata.
Sandycove y el Forty Foot
Muy cerca, junto a la torre Martello de Sandycove, está el Forty Foot, la zona de rocas donde los dublineses se bañan todo el año. Tú puedes limitarte a mirar con la bufanda puesta. Es un buen sitio para entender cómo se relaciona esta gente con el frío.
De Bray a Greystones por el acantilado
Es la ruta que más recomiendo si te gusta caminar. Sale de Bray, sube por Bray Head y baja hasta Greystones, y las dos localidades tienen estación de DART, de modo que vas en un sentido y vuelves en el otro. Se hace en un par de horas, a ritmo tranquilo.
Glendalough, en las montañas de Wicklow
Es la excursión grande. Un monasterio del siglo VI con su torre redonda, dos lagos y un valle cerrado por colinas cubiertas de brezo. Las rutas van desde un paseo corto hasta jornadas largas por el Wicklow Way. Llegas en bus desde Dublín o con una excursión organizada, y con transporte público conviene organizarse bien.
Powerscourt, jardines y cascada
Cerca de Enniskerry, los jardines de Powerscourt Estate son más cuidados que salvajes. La cascada, que presume de ser la más alta de Irlanda, queda unos kilómetros más allá. Combina bien con una mañana en Bray o con una parada de camino a Glendalough si vas en coche.
Qué hacer una vez allí
Camina, que para eso vas. Si tienes un día entero, une Howth por la mañana con una cena en Dalkey o Dún Laoghaire. Si vas en coche de alquiler, merece la pena la carretera por Sally Gap, con turberas y lagos de color té y casi ningún coche. Aunque quieras hacer dos excursiones en un día, no lo intentes con Glendalough, que pide mucha más calma. Y un detalle de logística: la Leap Card te ahorra dinero en DART y autobuses de Dublin Bus.
Dónde comer y qué pedir al volver del monte
- Fish and chips en Howth, junto al puerto. El pescado llega fresco y se come mirando los barcos, a poder ser fuera, si no llueve.
- Seafood chowder, una sopa espesa de marisco y pescado con soda bread. En cualquier pub de costa suele estar bien, y después de una caminata con viento sabe a gloria.
- Irish stew en un pub de pueblo en Wicklow. Es cordero con patata y zanahoria, sin más, y funciona.
- Full Irish breakfast antes de salir. Es contundente, pero te sostiene hasta media tarde.
Para la pinta de después, cualquier pub con chimenea. En Wicklow la gente suele preferir un fuego encendido a una terraza bonita.
En qué barrio dormir según presupuesto
Si vas justo de dinero, busca hostales por la zona de Connolly y Abbey Street. Es práctica porque está a un paso de la estación de Connolly y del DART, aunque de noche algunas calles son más ásperas que otras.
Presupuesto medio: Portobello y Stoneybatter. El primero está junto al canal y tiene cafeterías; el segundo es más de barrio, con pubs donde casi todos se conocen. Ambos están bien comunicados con el centro.
Si quieres darte un capricho, la zona de Merrion Square o Ballsbridge. Son zonas elegantes y silenciosas, con la estación de Pearse a mano para tomar el DART hacia el sur.
Evita Temple Bar para dormir si madrugas: hay ruido casi toda la noche.
Del aeropuerto al centro
El aeropuerto de Dublín queda al norte de la ciudad. Hay autobuses directos al centro (Aircoach, Dublin Express y líneas de Dublin Bus) y también taxis, que cuestan bastante más. Por ahora no hay metro ni tren hasta la terminal. Si tu alojamiento está cerca de Connolly o del río, el bus te deja a pocos minutos a pie.
Lo que solo sabes después de ir
Vete a Glendalough temprano, o llega por la tarde. Entre media mañana y primera hora de la tarde aparcan los autocares de las excursiones y el sitio pierde mucho. Si vas con transporte público, mira cuál es el último bus de vuelta antes de empezar a caminar; yo me tuve que acelerar en el último tramo para no quedarme allí. Y lleva siempre una capa impermeable aunque empiece despejado: en Irlanda el cielo puede cambiar tres veces en una hora, y eso explica por qué todo está tan verde.
Foto: Diliff · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


