- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Tenemos un chollo para cruzar a Irlanda sin gastarte una fortuna: vuelo de ida y vuelta desde Gran Canaria a Dublín por 52 €, operado por Ryanair y sin escalas. Lo habitual en esta ruta ronda los 90 €, así que el ahorro es de un 42 %.
Las fechas que hemos encontrado son del 18 al 24 de noviembre de 2026: salida el miércoles 18 y regreso el martes 24. Son seis días para descubrir la capital irlandesa en plena temporada baja, con menos gente en las calles y precios de alojamiento más razonables que en verano.
Eso sí, los precios de las aerolíneas cambian muy rápido, sobre todo cuando un chollo se corre por redes. El precio puede variar y se confirma al pulsar el botón de reserva, así que si te interesa, no le des muchas vueltas.
Una vez allí, no te pierdas el Trinity College y su biblioteca, donde se guarda el famoso Libro de Kells. Pasea por Temple Bar, el barrio más animado para tomar una pinta y escuchar música en directo. Y si tienes medio día libre, acércate a Howth, un pueblo pesquero con acantilados a poca distancia del centro.
Dublín por primera vez: qué ver sin correr de un sitio a otro
Dublín cabe en una mochila y en un par de días
El centro es pequeño y casi todo se hace andando. Eso es una ventaja para la primera visita, porque no hace falta planificar como si fueras a Londres. Mi consejo es elegir dos o tres cosas gordas, dejar huecos y pasar la tarde en un pub sin mirar el reloj. Lo demás sale solo.
Siete paradas para entender la ciudad
- Trinity College. Los jardines y los patios empedrados merecen un paseo. La gente va por el Libro de Kells, y la Long Room, la biblioteca antigua con sus estanterías de madera oscura, impresiona más que el propio libro. Ve a primera hora o reserva franja horaria, porque a media mañana hay cola.
- Dublin Castle y la Chester Beatty Library. El castillo es más palaciego que militar, pero lo que me gustó fue la biblioteca del recinto, con manuscritos y papiros de medio mundo. Se ve en una hora y suele salir muy bien de precio.
- Catedral de San Patricio. Más sosegada que Christ Church y con menos grupos organizados. Jonathan Swift fue deán aquí y está enterrado dentro, un detalle que le da algo de alma al sitio.
- Kilmainham Gaol. La antigua cárcel donde fueron ejecutados los líderes del Alzamiento de 1916. La visita es guiada y cuenta bien la historia reciente de Irlanda, de la que luego oirás hablar en todos los pubs. Reserva con antelación, porque en temporada alta se agota.
- Museo Nacional de Irlanda, sección de Arqueología. Está en Kildare Street y es gratuito. Las piezas de oro de la Edad del Bronce son bonitas, pero lo que se te queda grabado son los cuerpos de turbera, momias de más de dos mil años conservadas casi intactas.
- St Stephen's Green. Un parque victoriano con estanque, patos y gente comiendo en el césped cuando sale el sol. Sirve para desconectar entre dos visitas y está pegado a Grafton Street.
- Guinness Storehouse. Sí, es turístico y sí, hay que pasar por ahí una vez. El recorrido es entretenido, pero lo que compensa es subir al Gravity Bar y ver la ciudad con la pinta en la mano. Compra la entrada online para evitar colas.
Qué hacer cuando ya has visto lo básico
Cruza el Liffey por el Ha'penny Bridge y sigue hacia el norte, hacia Capel Street y Smithfield, donde la ciudad pierde el aire de postal. Otro día, alquila una bici o camina por Phoenix Park, uno de los parques urbanos más grandes de Europa. Allí viven ciervos en libertad, y ver una manada a pocos kilómetros del centro todavía me sorprende.
Por la noche, busca música tradicional en directo. The Cobblestone, en Smithfield, tiene buenas sesiones y menos postureo que las calles más famosas del centro.
Comer sin gastarte media vida
El desayuno irlandés completo (huevos, salchicha, bacon, morcilla negra, judías y tostada) te sostiene hasta media tarde, así que pídelo y sáltate la comida. Para el almuerzo, la sopa de marisco con pan de soda es una apuesta segura en casi cualquier pub decente. El estofado irlandés de cordero también cumple, sobre todo si llueve, y llueve.
Para un café tranquilo, Bewley's en Grafton Street tiene mucho de institución y buenos bollos. En The Brazen Head, que presume de ser el pub más antiguo de la ciudad, mejor entrar a tomar algo que a cenar.
Dónde dormir según lo que quieras gastar
- Presupuesto ajustado: la zona alrededor de Gardiner Street y Abbey Street concentra hostales y está a diez minutos andando del centro. De noche, algunas calles cercanas no son las más agradables, así que conviene volver por vías transitadas.
- Precio medio: Portobello, al sur del Grand Canal, es un barrio con cafés, canal y mucha vida local. Queda cerca de Camden Street y a un paseo largo de St Stephen's Green.
- Algo más de capricho: los alrededores de Merrion Square y Fitzwilliam Square son elegantes, con casas georgianas y puertas de colores. Más caro, pero muy cómodo para ir a pie a todo.
Evita dormir en Temple Bar si buscas descansar: de jueves a domingo hay ruido hasta tarde.
Del aeropuerto al centro
El aeropuerto no tiene tren ni metro, así que toca autobús. Las líneas urbanas 16 y 41 de Dublin Bus son las más baratas, pero son lentas y con paradas. Los servicios Aircoach y Dublin Express son más rápidos y más cómodos, y salen con frecuencia hacia varias zonas del centro. Un taxi tiene sentido si sois tres o cuatro. Una vez en la ciudad, la tarjeta Leap te sirve para autobús y tranvía Luas, aunque probablemente la uses poco.
Lo que no te cuentan hasta que vas
En los pubs no hay camarero que venga a la mesa: se pide y se paga en la barra, y la pinta de Guinness se sirve en dos tiempos, así que no te impacientes mientras reposa. Y lleva una chaqueta con capucha en lugar de paraguas, porque el viento por el Liffey los destroza. El tiempo cambia varias veces al día y lo normal es que te llueva diez minutos y después salga el sol.
Foto: Diliff · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


