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- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Si llevas tiempo queriendo ver la nieve de Canadá, este chollo es para ti: un vuelo ida y vuelta de Barcelona a Toronto desde 431 €, con TAP Portugal y una escala. Frente a los 610 € que suele costar, el ahorro ronda el 29 %.
Las fechas que hemos encontrado son salida el 15 de enero de 2027 y regreso el 24 de enero de 2027. Son unos nueve días para descubrir una de las ciudades más multiculturales de Norteamérica.
Los precios de vuelos cambian constantemente y las tarifas más baratas suelen durar poco, así que si te convence, no tardes mucho en decidir. Recuerda que el precio puede variar y que lo puedes comprobar en tiempo real al pulsar el botón de la oferta.
Con tus días allí, puedes acercarte a las Cataratas del Niágara en una excursión de un día, subir a la CN Tower para ver la ciudad desde las alturas, o pasear por Kensington Market y el Distillery District, dos zonas con mucho ambiente para tomar algo y callejear.
Toronto y naturaleza: excursiones de un día desde la ciudad
Toronto da para más que rascacielos
Mucha gente aterriza en Toronto pensando en torres de cristal y museos, y se queda sin saber que a una hora hay cascadas, viñedos, desfiladeros y acantilados sobre el lago. La ciudad está pegada al lago Ontario, y eso ya cambia el plan: con medio día y unas zapatillas te sales del cemento sin alquilar nada raro. Estos son los sitios que yo elegiría, de más cerca a más lejos.
Dónde sacar el aire: siete salidas que valen la pena
Toronto Islands, a diez minutos en ferry
Se coge el ferry en el Jack Layton Ferry Terminal, junto al agua. La mayoría baja en Centre Island y se queda allí. Tú sigue hasta Ward's Island, con casitas de madera y jardines, o hasta Hanlan's Point, más tranquilo. La vuelta con el skyline de frente es de las mejores vistas gratis de la ciudad.
Scarborough Bluffs, el mar sin ser mar
Al este de la ciudad, el lago se asoma bajo unos acantilados de arcilla de muchos metros de altura. Se puede mirar desde arriba, en los parques del borde, o bajar a la zona de Bluffer's Park y ver el desplome desde la playa. Con luz de tarde el color cambia mucho y se agradece.
Rouge National Urban Park
Es un parque nacional dentro del área metropolitana, algo muy poco habitual. Hay humedales, bosque y una playa junto al lago. Se llega en tren GO hasta Rouge Hill y de ahí andando un rato. En verano lleva repelente, porque los mosquitos aquí van en serio.
Las cascadas de Hamilton
Hamilton presume de tener cientos de saltos de agua, y Webster's Falls es de los más fotogénicos y fáciles de visitar. Está en la escarpa del Niágara, así que el paisaje es de roca, bosque y barrancos. Sin coche cuesta más, pero compensa si te gustan los senderos.
Elora Gorge
Un cañón de paredes verticales con el río Grand abajo, a una hora y media o así por carretera. En verano la gente baja en neumático por el agua. En otoño casi no hay nadie y se ve el color de los arces. Es el sitio que más me sorprendió de Ontario.
Niagara-on-the-Lake y el Niagara Parkway
Un pueblo de casas bajas junto al lago, rodeado de bodegas. Aquí se hace el vino de hielo, dulce y caro, que se prueba por copas sin comprometerse. La carretera Niagara Parkway, que sigue el río hasta las cataratas, se hace bien en bici y es mucho más agradable que ir por la autopista.
Las cataratas del Niágara, pero con cabeza
Sí, son turísticas. Y sí, hay que verlas. La vista desde el lado canadiense es la buena, de frente. Aléjate de la calle de atracciones, camina por el paseo junto al borde y ve a primera hora o cuando ya empieza a oscurecer, que es cuando se vacía y las iluminan.
Qué hacer para que el día cunda
Aquí mi consejo es no mezclar demasiado. Un día de Niágara con Niagara-on-the-Lake llena la jornada. Hamilton y Elora piden coche o tour, y Rouge, Bluffs e islas se pueden meter en medio día sin salir del transporte público. Si el tiempo falla, déjalo para otro día: con lluvia fina y niebla sobre el lago, la mitad de la gracia se pierde.
- Primavera tardía y otoño son los mejores momentos para caminar sin calor ni insectos.
- Lleva capa de abrigo incluso en verano, porque junto al lago refresca de golpe.
- Comprueba antes qué sendas piden reserva, sobre todo en fines de semana.
Dónde comer y qué pedir
Antes de salir, desayuna un peameal bacon sandwich en St. Lawrence Market: panecillo, beicon de lomo rebozado en harina de maíz y poco más. De vuelta, cena en Chinatown o en Kensington Market, donde mandan los dim sum y los tacos. En ruta, busca una butter tart en cualquier panadería de pueblo, esa tartaleta de mantequilla y azúcar tan canadiense. Para la sobremesa en Niagara-on-the-Lake, pide una cata de vino de hielo.
En qué barrio dormir según el bolsillo
Si vas justo de dinero, mira Kensington Market y The Annex: ambiente joven, hostales y comida barata a pie. Con presupuesto medio, Queen West y el centro cerca de Union Station son prácticos porque casi todos los trenes y autobuses salen de ahí. Si puedes gastar más, un hotel junto al paseo marítimo, cerca del puerto, te deja a pie del ferry de las islas. Y si prefieres algo más tranquilo y con aire de pueblo, The Beaches, al este, tiene playa y calles arboladas.
Del aeropuerto al centro
Lo más cómodo es el tren UP Express desde el aeropuerto Pearson hasta Union Station, que tarda unos veinticinco minutos y evita el atasco de la autopista. Desde Union sales luego en tren GO o en metro hacia casi cualquier excursión. También hay autobuses y metro, pero cuestan más tiempo con maletas.
Lo que solo sabe quien ha ido
El último ferry de vuelta desde las islas depende de la temporada, y el atardecer te engancha más de lo que piensas. Mira la hora antes de bajar a la playa. Y si vas a Niágara en transporte público, comprueba el servicio de GO a las cataratas, porque algunos trenes son de temporada y en invierno cambian mucho las frecuencias. Un día entero allí con el tren equivocado se hace largo.
Foto: Dillan Payne · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


