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- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Este chollo lleva a Miami desde Bilbao por 378 € ida y vuelta, con TAP Portugal y una escala por el camino. Frente a los 620 € que suele costar, el ahorro ronda el 39%, un precio muy interesante para cruzar el Atlántico en plena temporada de otoño.
Las fechas que hemos encontrado son de ida el 17 de noviembre de 2026 y de vuelta el 24 de noviembre, así que tienes una semana completa para disfrutar de la ciudad. Son fechas concretas, así que si te encajan, conviene no dejarlas pasar.
Ojo, porque los precios de vuelos cambian constantemente y este puede subir o agotarse en cuestión de horas. Te recomendamos revisar la disponibilidad en cuanto puedas y decidir sin demora si te interesa. El precio se comprueba al pulsar el botón de reserva.
Una vez allí, South Beach es parada obligatoria para pasear por el Art Déco y tomar el sol. Si te apetece algo más auténtico, Little Havana tiene una atmósfera única, con música, café cubano y mucha vida en la calle. Y si buscas naturaleza, a un paso están los Everglades para ver caimanes y el paisaje de manglar.
Miami con niños: playas tranquilas, zoo y planes bajo techo
Miami con críos: menos Ocean Drive y más sombra
Miami no es un destino de niños a primera vista, pero funciona mejor de lo que parece. Hay playas de agua tranquila, zoo grande, museos pensados para tocarlo todo y un clima que permite estar fuera casi todo el año. Lo que complica el viaje es el calor, la humedad y las distancias, así que conviene organizar los días por zonas y no cruzar la ciudad dos veces.
Siete sitios que funcionan de verdad con niños
- Crandon Park Beach, en Key Biscayne: es la playa que elegiría con peques. Tiene el agua muy poco profunda durante un buen trecho, arena limpia, sombra y mucho menos ambiente de fiesta que South Beach.
- Bill Baggs Cape Florida State Park: está en el extremo de Key Biscayne y tiene un faro antiguo que se puede subir si los niños aguantan los escalones. Hay playa, zonas de picnic y bastante menos gente que en la ciudad.
- Frost Science Museum: en el Museum Park, frente a la bahía, con acuario y planetario. Es una buena apuesta para las horas centrales del día, cuando el sol aprieta y nadie quiere estar al aire libre.
- Zoo Miami: es enorme y está al sur de la ciudad. Se recorre con un tren o a pie, y cada familia acaba eligiendo una mitad. Ve nada más abrir, porque a mediodía los animales se esconden y los padres también quieren hacerlo.
- Venetian Pool, en Coral Gables: una piscina de agua dulce construida en una antigua cantera de roca coralina, con cuevas y cascadas. Los niños la disfrutan y los adultos agradecen la sombra. Mira antes las normas de edad para los más pequeños.
- Fairchild Tropical Botanic Garden: también en Coral Gables. Parece un plan de abuelos, pero con un tranvía interno, mucho espacio para correr y animales sueltos como iguanas, se hace corto.
- Lummus Park, en South Beach: las casetas de socorrista de colores son la foto de rigor. Para una tarde corta está bien, pero con niños pequeños prefiero otra playa para pasar el día entero.
Qué hacer cuando ya han visto todo lo anterior
El Metromover es el plan más barato y de los que más gustan. Es un tren elevado y automático por el centro y Brickell, gratuito, y los niños se pelean por ir delante. Dar una vuelta completa con las torres a un lado y la bahía al otro cuesta cero y entretiene un buen rato.
Si queréis ver naturaleza de verdad, el Parque Nacional de los Everglades queda a menos de una hora en coche. Shark Valley, con su recorrido en tranvía entre caimanes y aves, es más tranquilo que los paseos en hidrodeslizador con música y publicidad. Y si os va más el agua, Matheson Hammock Park tiene una piscina de mar semicerrada, con agua muy suave, pensada para los más pequeños.
Dónde comer y qué pedir sin dramas
Los niños comen bien en Miami, porque la comida cubana es sencilla y nada picante. Pide croquetas, pastelitos de guayaba con queso y un sándwich cubano para compartir. En muchas cafeterías de Little Haiti y Calle Ocho hay ventanitas donde se pide el café de pie, y los niños pueden mojar una tostada en leche con espuma.
Para el postre, el helado de Azúcar, en la Calle Ocho de Little Havana, tiene sabores como el de abuela María, con galleta y guayaba. Para un día de playa sin complicaciones, los subs de Publix son una solución barata: se compran en cualquier supermercado de la cadena y quedan bien en la bolsa de la nevera.
Dónde dormir según lo que queráis gastar
Con presupuesto ajustado, mira apartamentos o hoteles con cocina en Miami Beach, hacia el norte, lejos del tramo más ruidoso de South Beach. Tener nevera y poder preparar el desayuno ahorra bastante. Con un presupuesto medio, Coral Gables es tranquilo, tiene calles arboladas y está cerca de la piscina veneciana y del jardín botánico. Si queréis lo más cómodo, Key Biscayne da playa a la puerta, aunque suele salir más caro y casi necesitaréis coche. Para moverse sin coche, Brickell o el centro, junto al Metromover y el Metrorail, son prácticos aunque menos playeros.
Del aeropuerto al alojamiento
El aeropuerto de Miami (MIA) está bien comunicado con la ciudad. El Metrorail lleva al centro y Brickell, con trasbordo al Metromover, pero con maletas y niños cansados resulta poco cómodo. Un taxi, Uber o Lyft a Miami Beach o a Brickell suele llevar entre media hora y cuarenta minutos según el tráfico. Ojo: en Florida los niños pequeños deben ir en asiento infantil, y no todos los coches lo llevan. Si alquiláis coche, el centro de alquiler está conectado con el aeropuerto por un tren interno.
Lo que nadie cuenta hasta que lo vive
Lleva una chaqueta fina o un jersey para cada niño aunque estéis a 33 grados. El aire acondicionado en museos, centros comerciales, restaurantes y hasta el transporte público está tan fuerte que los peques acaban con la nariz mocosa. Y, si viajáis entre verano y principios de otoño, planea el día para las tormentas de la tarde: playa y zoo por la mañana, museo o piscina cubierta cuando se pone el cielo gris. Suelen durar una hora y, cuando pasan, hay una luz bonita para pasear.
Foto: Radomianin · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


