- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Este chollo es una escapada muy fácil de cuadrar: volar desde Málaga a Lisboa sin escalas con Ryanair por 41 € ida y vuelta. El precio habitual anda por los 60 €, así que el ahorro ronda el 32 %.
La combinación que hemos encontrado es ida el 28 de noviembre de 2026 y vuelta el 5 de diciembre de 2026. Son ocho días para patearte la capital portuguesa sin prisas y con el frío suave del otoño tardío.
Ojo, que los precios de aerolíneas de bajo coste cambian muy rápido. Si te gusta la oferta, no le des muchas vueltas: el precio puede variar y lo verás actualizado al pulsar el botón, donde podrás comprobarlo antes de reservar.
Una vez allí, no te pierdas un paseo por el barrio de Alfama, con sus callejuelas y sus miradores al Tajo. Si quieres algo más tranquilo, sube al tranvía 28 o date una vuelta por Belém para probar los famosos pastéis de nata. Y si te animas, una excursión de medio día a Sintra te dará para fotos de cuento.
Qué ver en Lisboa gratis: miradores, iglesias y paseos sin pagar
Una ciudad que se disfruta andando y mirando
Lisboa es de las pocas capitales europeas donde lo mejor no tiene taquilla. Las vistas están en los miradores, el ambiente en las calles y la luz sobre el Tajo no cobra a nadie. Lo que sí te cobra es el calzado: la calçada, ese empedrado blanco y negro, resbala como una pista de hielo cuando llueve, así que lleva suela con agarre.
Seis sitios donde no pagas entrada
- Miradouro de Santa Luzia y Portas do Sol: están pegados, en lo alto de Alfama, con tejados rojos, cúpulas y el río al fondo. Ve antes de las nueve de la mañana y casi estarás solo. A mediodía hay grupos y tuk-tuks.
- Miradouro da Senhora do Monte: es de los más altos de la ciudad y se ve el castillo de São Jorge de frente. Cuesta subir hasta allí desde Graça, pero a cambio hay bastante menos gente que en otros miradores.
- Miradouro de Santa Catarina: aquí se junta la gente a media tarde con el río de fondo y alguien siempre toca la guitarra. Es el plan más barato para despedir el día.
- Praça do Comércio: la plaza abierta al Tajo, con sus arcadas amarillas. Siéntate en las escaleras que bajan al agua, que es lo que hace todo el mundo.
- Sé y Igreja de São Roque: la catedral se visita gratis en la nave y la entrada al claustro se paga. São Roque, en el Bairro Alto, parece sobria por fuera y por dentro es puro dorado barroco.
- Basílica da Estrela y Jardim da Estrela: la basílica se ve por dentro sin pagar (solo cobran por subir a la cúpula). Al lado, el jardín es perfecto para sentarse un rato con un café para llevar.
Qué hacer cuando ya has caminado media ciudad
Coge el ferry de Cais do Sodré a Cacilhas, en la otra orilla. Cuesta poco más que un café y te regala la mejor vista de Lisboa desde el agua: el puente 25 de Abril, la Baixa y las colinas. Si te apetece, vuelves en el siguiente barco sin bajarte a gastar nada.
La Feira da Ladra, el mercadillo de Campo de Santa Clara, abre martes y sábados. Hay mucho trasto, azulejos sueltos, discos, libros viejos y alguna cosa curiosa por poco dinero. Si vas a mirar, mejor temprano.
Otra opción es hacer a pie el paseo junto al río desde Cais do Sodré hasta Belém. Son varios kilómetros, casi todos planos, con el puente encima y los barcos al lado. En Belém puedes ver por fuera la Torre y el Padrão dos Descobrimentos sin entrar a nada. Los free tours funcionan a la voluntad, y si te gustan, dejas propina según lo que te hayan parecido.
Comer barato sin acabar con un bocadillo triste
Busca las tascas con el menú escrito a mano en una pizarra. El prato do dia suele ser lo más económico de la carta y lo mejor del local, con arroz, patatas y un guiso o pescado a la plancha. Una bifana, el bocadillo de cerdo en salsa, es una comida entera por un precio ridículo, y el caldo verde con pan te calienta el cuerpo en invierno.
En cualquier pastelaria de barrio, la de verdad, la que huele a café desde la puerta, un pastel de nata y una bica (el café corto de Lisboa) salen por muy poco. Es un desayuno barato y mejor que los de las colas turísticas. Si quieres ahorrar más, un supermercado como Pingo Doce te soluciona un pícnic para el jardín o el mirador.
Si pasas por Cacilhas, hay restaurantes de pescado junto al agua. No son lo más barato de la ciudad, pero si vas con ganas de darte un homenaje, está bien comparado con lo que cuesta en el centro.
Dónde dormir según lo que quieras gastar
Con presupuesto muy ajustado, mira por Arroios, Anjos e Intendente. Están en la línea verde del metro, a pocos minutos del centro, y hay hostales y habitaciones sencillas bastante más baratas que en el casco histórico. Intendente ha mejorado mucho en los últimos años, aunque de noche conviene ir con algo de sentido común, como en cualquier barrio en transformación.
Si puedes subir un poco el presupuesto, Baixa y Chiado te dejan en el centro, sin transporte y con todo a pie. Alfama y Graça son preciosos, pero las cuestas con maleta son un castigo y los fines de semana hay más ruido de bares.
Del aeropuerto a la ciudad sin gastar de más
El metro es la mejor opción: la línea roja sale desde el propio aeropuerto. Para ir a Baixa o Cais do Sodré, cambia en Alameda a la línea verde. Compra la tarjeta recargable (Viva Viagem) en las máquinas y carga solo lo que vayas a gastar; si piensas moverte bastante, usa el sistema de saldo, que sale más barato que los billetes sueltos. Es más rápido que los autobuses cuando hay atascos y mucho más barato que un taxi.
Lo que nadie te cuenta del couvert
En muchos restaurantes te ponen en la mesa, sin pedirlo, pan, aceitunas, queso y mantequilla. Es el couvert, y se cobra por cada cosa que toques. Si no lo quieres, dilo con educación y que se lo lleven, o no toques nada. Y recuerda que en muchas tascas el prato do dia solo se sirve de lunes a viernes a mediodía, así que si llegas un sábado a la una te quedarás sin él.
Foto: NorbertNagel · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


