- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Un chollo genuino para los que sueñan con Reno: vuelos con United Airlines desde Melbourne por 885 euros ida y vuelta (con una escala). Estamos hablando de casi 700 euros menos que la tarifa habitual, así que no es una oferta para dejar pasar.
Las fechas que hemos encontrado son del 18 al 25 de noviembre de 2026. Eso te da una semana completa para disfrutar de la ciudad, aunque como siempre te recomendamos que compruebes otras fechas cercanas: a veces hay tarifas aún mejores si eres flexible de unos días.
El precio puede cambiar en cualquier momento, así que cuando encuentres este vuelo en tu buscador, pulsa sin dudarlo. Estos precios no suelen durar mucho, especialmente en rutas tan especiales.
¿Qué espera en Reno? Casinos de leyenda, la emoción del póker en vivo, naturaleza salvaje cerca del lago Tahoe y mucha diversión garantizada. Perfecto si buscas un viaje diferente desde Australia.
Recuerda: el precio que ves aquí puede variar cuando lo busques. Te recomendamos que vayas directamente a la web de reserva para confirmar la tarifa exacta.
Reno más allá de los casinos: barrios para pasear y comer
Reno sin neones: por dónde moverse cuando ya has visto el cartel
El arco de «The Biggest Little City in the World» merece una foto, y poco más. La ciudad real está a unos minutos andando o en coche, en barrios donde la gente vive, desayuna y pasea al perro con la sierra de fondo. Esta guía va de eso: de Reno cuando sales de la calle de los casinos.
Qué ver en los barrios que no salen en los folletos
Midtown, a lo largo de South Virginia Street
Es el barrio que mejor explica el Reno actual. Cafeterías de tostadores locales, bares pequeños, tiendas de discos y murales en las fachadas. Lo mejor es recorrerlo despacio, sin plan, un sábado por la mañana, cuando los vecinos hacen cola para el brunch.
Wells Avenue
Está al este de Virginia Street y tiene un aire más de barrio obrero: tiendas de segunda mano, algún mural y restaurantes de cocina internacional. No es un sitio para vagar sin rumbo de noche, pero de día es una buena manera de ver que Reno no es solo fachada.
Old Southwest e Idlewild Park
Calles con casas bajas de principios del siglo XX, árboles enormes y un ambiente muy tranquilo. Junto al río Truckee queda Idlewild Park, con su rosaleda, que huele de maravilla en junio. Es el sitio donde ves a los locales correr y no a los turistas.
El sendero del Truckee
El río cruza la ciudad y se puede seguir a pie o en bici bastante lejos. En Wingfield Park, en pleno centro, hay un tramo de aguas bravas donde se ven kayakistas, y si sigues hacia el este llegas a Sparks sin darte cuenta.
Sparks y Victorian Square
Sparks es una ciudad aparte, pegada a Reno. Su plaza principal es más pequeña y más relajada que cualquier cosa del centro, con terrazas y eventos vecinales. Sirve de plan de media tarde, sin más pretensiones.
Nevada Museum of Art
Está en el centro, pero casi nadie lo incluye en el recorrido. Tiene un edificio muy llamativo y se centra en arte del paisaje y del desierto. Va bien para una mañana de frío o de calor fuerte.
Rancho San Rafael
Un parque grande al noroeste, con senderos suaves y vistas a la ciudad, que se usa más como pulmón de los vecinos que como atracción. Es de esos sitios que no aparecen en las listas y que acabas recomendando.
Qué hacer cuando ya has caminado lo suficiente
Con coche, Reno es base para escapadas fáciles. El lago Tahoe queda a poco más de una hora y el paisaje cambia de golpe, de desierto alto a pinos y agua azul. Hacia el norte está el lago Pyramid, en tierra de la nación paiute, con formaciones de toba y un silencio raro. Virginia City, al sur, te devuelve a la fiebre de la plata con sus aceras de madera. Si prefieres quedarte, un paseo al atardecer por el río, con luz dorada y montañas detrás, vale más que cualquier tour.
Dónde comer y qué pedir
Reno tiene una herencia vasca que sorprende. En Louis' Basque Corner, un clásico de la ciudad, se come en mesas largas compartidas con sopa, ensalada, pan y guarnición antes del plato principal. Pide el Picon Punch, el cóctel vasco-americano de la zona: a un español le sonará raro, pero sale mejor de lo que parece.
En Midtown, el plan es ir de bar en bar y de mesa en mesa: hamburguesas bien hechas, cerveza artesana, cocina mexicana y de fusión. Prueba la cerveza local, hay mucha cultura cervecera. Para desayunar, busca los sitios con cola de vecinos, que suelen valer la espera.
En qué barrio dormir según tu presupuesto
- Presupuesto ajustado: los hoteles-casino del centro suelen bajar mucho entre semana, y los moteles y hoteles de cadena a lo largo de Virginia Street, hacia la universidad, también son una opción razonable.
- Presupuesto medio: Midtown. Hay alojamientos pequeños y apartamentos, y todo lo bueno de comer y beber queda a pie.
- Si quieres tranquilidad: Old Southwest, con casas y alojamientos de tipo familiar, cerca del río y del parque. Aquí un coche o buenas piernas ayudan.
Del aeropuerto a la ciudad
El aeropuerto de Reno-Tahoe queda muy cerca del centro, a unos diez minutos en coche si no hay tráfico. Hay taxis y apps de transporte a la salida, y también autobuses de la red local RTC, aunque conviene mirar la línea y el horario antes de salir porque no pasan con mucha frecuencia. Si vienes en tren, el Amtrak California Zephyr para en pleno centro, lo cual es cómodo.
Un consejo de quien ya ha estado
Reno está a unos 1.350 metros de altitud y el aire es seco, muy seco. De día puede hacer calor y al caer el sol refresca de golpe, incluso en verano. Lleva una chaqueta fina, un bálsamo para los labios y una botella de agua que rellenes a menudo. Y si vas a finales del verano, mira la calidad del aire: el humo de los incendios de California a veces tapa las montañas. Si el cielo está limpio, es cuando Reno luce más.
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