- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Buenos Aires suele ser un destino caro de llegar desde España, así que un billete ida y vuelta por 711 € desde Palma de Mallorca es de los que merecen mirarse con calma. Es una oferta con Air Europa, con una escala, para salir el 17 de noviembre de 2026. Según nuestros datos, el precio habitual ronda los 1.220 €, así que el ahorro es de alrededor del 42%.
Ojo con las fechas: la vuelta aparece el 18 de noviembre, es decir, al día siguiente de la ida. Antes de pulsar el botón, asegúrate de que son las fechas que quieres. Si necesitas más días en la ciudad, merece la pena probar otras combinaciones dentro de noviembre de 2026, porque los precios cambian mucho de un día a otro.
Un consejo: este tipo de tarifas no suele durar mucho. El precio puede cambiar en cualquier momento y se comprueba al pulsar el botón, así que si te encaja, no te lo pienses demasiado.
Si llegas a Buenos Aires, da un paseo por San Telmo, sobre todo los domingos, cuando se llena de puestos de antigüedades y música en la calle. Después, acércate a La Boca para ver el colorido de sus casas y, si puedes, asiste a una milonga o a un espectáculo de tango. Y no te pierdas una buena parrilla argentina: el asado es parada obligada.
Buenos Aires para fotógrafos: miradores y mejor luz del día
Una ciudad plana que se fotografía mejor de lo que parece
Buenos Aires no tiene colinas, y eso engaña. Quien llega buscando un gran mirador natural se frustra pronto. Aquí la altura se consigue en torres, en azoteas y en algún puente, y lo mejor del día fotográfico pasa casi siempre con el sol bajo. Yo he vuelto varias veces y sigo madrugando para las primeras horas, porque el mediodía de verano es duro, con una luz blanca y una humedad que apaga los colores.
Siete sitios para sacar la cámara
Torre Monumental, en Retiro
Es la antigua Torre de los Ingleses, frente a la estación de Retiro. Se puede subir, y desde arriba tienes el puerto, la estación y los árboles de la plaza San Martín. Mejor por la tarde, cuando la luz entra de lado sobre los edificios del centro.
Palacio Barolo, en la avenida de Mayo
Un edificio raro, con aire de Dante y mucho detalle en el vestíbulo. Se visita con guía y se termina en el faro de la cima, con el Congreso a un lado y los tejados del centro al otro. Reserva con antelación, porque los grupos son pequeños.
Reserva Ecológica Costanera Sur
Un humedal pegado a Puerto Madero, con el Río de la Plata al este. Lo mío es ir temprano: el sol sale por el agua, los senderos están casi vacíos y detrás aparece el perfil de los rascacielos. Lleva teleobjetivo si te gustan las aves, y calzado cómodo, porque se camina bastante.
Puente de la Mujer
Obra de Calatrava, y un clásico del que hay mil fotos. Aun así funciona al atardecer, con los diques de Puerto Madero reflejando los ladrillos de los antiguos almacenes. Cruza a pie y busca ángulos bajos junto al agua.
Cementerio de la Recoleta
Parece un barrio en miniatura, con calles, esquinas y mausoleos de piedra, mármol y hierro. Ve a media mañana, cuando el sol baja entre las tumbas y deja sombras largas. Con los gatos que merodean y alguna puerta entreabierta te salen retratos de piedra sin esfuerzo.
El Ateneo Grand Splendid
Un teatro convertido en librería, con palcos, cúpula pintada y un escenario que hoy es cafetería. Las fotos buenas se hacen a primera hora, antes de que se llene. Pide un café y espera un rato en una esquina de la planta de arriba, que es de donde sale el plano general.
Caminito y el Pasaje Lanín
Caminito, en La Boca, es el escaparate de chapas pintadas, tan turístico como fotogénico. Ve temprano, antes de los autobuses de grupo, y no te alejes de las calles muy transitadas. Si te sobra una mañana, el Pasaje Lanín, en Barracas, ofrece murales sobre las fachadas con mucha menos gente.
Qué hacer cuando la luz no ayuda
Hacia las doce y las tres, con el sol alto, conviene meterse en sitios cubiertos. El Teatro Colón tiene visitas guiadas muy buenas para fotos de interiores. También merece la pena entrar en un café notable de los de siempre, como el Tortoni en la avenida de Mayo, con sus espejos y su madera oscura. Y si prefieres caminar, San Telmo funciona incluso con luz fuerte, porque sus calles estrechas dan sombra y los domingos hay feria.
Dónde comer y qué pedir
Empieza por lo sencillo: una empanada de carne cortada a cuchillo, un choripán en la calle o una porción de fugazzeta en una pizzería de las de mostrador. Para sentarte, una parrilla de barrio con bife de chorizo o asado de tira, y de entrada una provoleta. De postre, un flan con dulce de leche, que aquí se pide con crema. A media tarde, medialunas con café y, si hace calor, un helado de dulce de leche granizado. Para comer barato, busca los sitios con menú al mediodía en el centro y evita los restaurantes pegados a Caminito.
En qué barrio dormir según tu bolsillo
- Presupuesto ajustado: Monserrat o San Telmo, con hostales y pensiones y mucho a pie, incluido el Barolo. Almagro también sale más barato y está bien comunicado en metro.
- Precio medio: Palermo, con hoteles pequeños, cafés y parques como los Bosques de Palermo. De noche tiene más ambiente, y por la mañana es agradable para pasear con la cámara.
- Para darse un capricho: Recoleta o Puerto Madero. En el primero estás a pie del cementerio, y en el segundo tienes los diques y la Costanera Sur casi en la puerta.
Del aeropuerto de Ezeiza a la ciudad
Ezeiza queda lejos del centro, y según el tráfico se tarda alrededor de una hora, a veces más. Lo más cómodo es un taxi oficial o un remise contratado en el mostrador de la terminal, pagando de antemano. Hay también servicios de bus como Tienda León, que te dejan en una terminal céntrica, y desde ahí tomas un taxi corto al alojamiento. Evita aceptar ofertas de quienes te abordan en la sala de llegadas. Si vuelas desde Aeroparque, estás mucho más cerca y casi todo sale más rápido.
Un consejo de quien ya ha ido
Lleva la cámara en una mochila discreta y no la cuelgues del cuello en el autobús ni en las zonas muy concurridas, sobre todo en La Boca y alrededor de las estaciones. Las fotos de calle salen igual desde un bolsillo grande, y te ahorras sustos. Y otra cosa que aprendí a las malas: en invierno el cielo suele estar más limpio, con aire seco y contraste. En verano la bruma del río puede arruinar una subida a un mirador, así que mira el cielo por la mañana antes de reservar nada.
📖 Guía completa de Buenos Aires
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons


