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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Si te apetece una escapada de sol y piedra antigua sin gastar mucho, este chollo es para ti: vuelo directo de Valencia a La Valeta con Ryanair por 77 € ida y vuelta. Es un precio muy por debajo de lo habitual, ya que en nuestras búsquedas de referencia los billetes para esta ruta rondan los 112 a 140 €, y el precio normal de este tramo es de unos 130 €.
Las fechas encontradas son la ida el 31 de octubre de 2026 y la vuelta el 11 de noviembre de 2026, dentro del periodo de octubre a noviembre. Los precios cambian constantemente, así que si te interesa, no te lo pienses demasiado: pulsa el botón para ver las fechas y comprobar el precio actual, que puede variar en el momento de reservar.
Una vez allí, La Valeta es una ciudad compacta y muy fotogénica, ideal para recorrerla a pie entre balcones de colores y calles empedradas. Te recomendamos subir a los Jardines Barrakka para ver el Gran Puerto al atardecer.
Si tienes algún día extra, visita Mdina, la antigua capital silenciosa de la isla, y date una vuelta por la Gruta Azul en la costa sur. También puedes coger el ferry hasta Gozo, la isla hermana de Malta, con playas y pueblos tranquilos.
Qué ver en La Valeta gratis: guía para gastar casi nada
La capital más pequeña de Europa se recorre a pie y sin sacar la cartera
La Valeta cabe en una mañana si solo quieres pasear, y en dos días si te paras donde toca. Las entradas a los grandes monumentos son lo que encarece la visita, pero lo mejor de la ciudad son las calles, los bastiones y la luz sobre la piedra caliza, y eso no cobra entrada. Esta guía va de eso: de pasarlo bien gastando lo mínimo.
Seis sitios que no cuestan nada
- La puerta de la ciudad y la fuente del Tritón. Entras por City Gate, con el Parlamento de Renzo Piano a un lado y las ruinas del antiguo teatro Royal Opera House al otro. Es un buen resumen: piedra antigua y arquitectura contemporánea sin transición.
- Upper Barrakka Gardens. Las vistas del Grand Harbour son las que salen en todas las fotos, y con razón. Ve a primera hora, antes de que lleguen los grupos de los cruceros.
- Lower Barrakka Gardens. Mucha menos gente, un templete con columnas y el mar abierto delante. Para sentarse veinte minutos sin que nadie te empuje.
- Republic Street de arriba abajo. Es la calle principal y se puede ver entera sin entrar en ninguna tienda. Fíjate en los balcones de madera cerrados, esas galerijas de colores que sobresalen de las fachadas.
- Las calles transversales. Muchas bajan en escalera hacia el puerto. Son empinadas, pero tienen ropa tendida, gatos y vistas inesperadas a los dos lados del agua.
- Hastings Gardens. Un jardín tranquilo sobre las murallas, con vistas al puerto de Marsamxett. Al atardecer apenas hay nadie.
Qué hacer cuando ya has caminado todo
El mejor plan barato es el ferri a Sliema o a las Tres Ciudades. El trayecto cuesta una fracción de lo que cobra cualquier excursión en barco, y te da la silueta de La Valeta desde el agua, con la cúpula de la iglesia del Carmen y la aguja de la catedral anglicana de San Pablo. Si lo haces, mira atrás al salir.
Otra opción sin gasto es perderse por el frente de Valletta Waterfront, donde los antiguos almacenes tienen las puertas pintadas de colores. Y si te interesa algo más de historia, pasea por Strait Street, que fue la calle de bares de los marineros y hoy está mucho más tranquila de lo que su fama haría pensar. De los museos, escoge solo uno si te apetece, porque con la ciudad ya hay bastante.
Comer bien sin pasar del bocadillo
El pastizz (plural pastizzi) es la salvación del viajero con poco dinero: hojaldre relleno de ricota o de guisantes, caliente, por un precio ridículo. Con dos y un café tienes un desayuno contundente. Para una comida de verdad, pide hobz biz-zejt: pan maltés con tomate restregado, aceite, atún, aceitunas y alcaparras. Es sencillo y rinde.
El mercado cubierto de Is-Suq tal-Belt está muy bien para mirar y para picar algo sin sentarte en un restaurante de terraza. Las mesas con vistas al puerto son para turistas, así que come de pie o en un banco y guarda el dinero para la cerveza Cisk o un Kinnie, el refresco local amargo que o te encanta o no vuelves a pedir.
Dónde dormir según lo que quieras gastar
Dentro de las murallas, los alojamientos son bonitos pero caros para lo que ofrecen. Si el presupuesto es ajustado, mira mejor Floriana, justo a las puertas y a pie de todo, o Gżira y Sliema, al otro lado de la bahía, con más oferta de pisos y habitaciones y el ferri para volver a La Valeta en pocos minutos.
St. Julian's y Paceville tienen los hostales más jóvenes, pero también la noche más ruidosa. Si quieres dormir, elige una calle lateral. Si te da igual, es una opción razonable para ahorrar.
Del aeropuerto a La Valeta sin pagar taxi
El aeropuerto está en Luqa, muy cerca. Lo más barato es el autobús público: la línea X4 conecta con La Valeta y te deja en la terminal junto a City Gate. Comprueba en la web de transporte público de Malta las líneas actuales antes de ir, porque se retocan con cierta frecuencia. Si llegas tarde o con prisa, las apps de taxi funcionan, pero el autobús es mucho más económico y apenas tarda más.
Un truco de quien ya ha estado
La Valeta cambia por completo según la hora. Entre media mañana y media tarde se llena de gente de cruceros y las calles principales parecen un pasillo de centro comercial. A primera hora y al caer la tarde, en cambio, es otra ciudad: la piedra se vuelve dorada y apenas se oye nada. Empieza temprano, aprovecha el ferri y las vistas al atardecer, y deja las horas centrales para comer algo y descansar.
Lleva calzado cómodo: las cuestas son de verdad, y las escaleras resbalan cuando la piedra está húmeda.
Foto: This photo was taken by Anton Zelenov. Please credit this with : Photo : Anton Z · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


