- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Hemos encontrado un auténtico chollo para escaparte a Vilna, la capital de Lituania. Ryanair pone a la venta este viaje redondo por 115 euros, un descuento brutal del 36% comparado con los precios habituales de esta ruta.
Las fechas disponibles son ida el 29 de enero de 2027 y regreso el 1 de febrero. Es un fin de semana perfecto para descubrir una ciudad que combina historia medieval, arquitectura soviética y una escena cultural muy viva. El vuelo tiene una escala, así que ten eso en cuenta.
Vilna en invierno es magia: pasea por la Ciudad Vieja declarada Patrimonio de la Humanidad, sube a la Torre de Gediminas para ver la ciudad desde arriba, o relájate en alguno de sus muchos cafés locales. Si te va el arte, no te pierdas las galerías de arte contemporáneo que pululan por sus calles.
Recuerda que los precios pueden cambiar en cualquier momento, así que no esperes demasiado. Comprueba el precio cuando pulses el botón de compra, ya que estas tarifas de Ryanair vuelan rápido.
Vilna de noche con amigos: bares, barrios y planes para salir
Una ciudad pequeña, perfecta para salir en grupo
Lo mejor de Vilna para ir con amigos es que todo queda cerca. Puedes cenar en una calle, tomar la primera ronda en otra y acabar la noche en una tercera sin mirar el mapa más de dos veces. Además, el ambiente es relajado: la gente sale, bebe cerveza y se queda hasta tarde, pero rara vez vas a ver el desmadre de otros destinos del Este. Se parece más a una ciudad universitaria que a un parque temático de despedidas de soltero.
Siete sitios para ir calentando motores
Užupis, la república de bolsillo
Al otro lado del río Vilnelė, este barrio se declara república independiente. En la calle Paupio verás una pared con la constitución escrita en muchos idiomas. Hay artículos como "toda persona tiene derecho a equivocarse" o "un perro tiene derecho a ser perro". Ve a primera hora de la tarde, cuando aún hay luz, y quédate para tomar algo en alguna de las terrazas junto al agua.
Calle Literatų
Es un callejón corto, pero merece la parada. Sus muros están cubiertos de placas, dibujos y objetos dedicados a escritores. Con un grupo es un buen sitio para hacer la foto de rigor y echar diez minutos antes de seguir.
Calle Vokiečių
La calle de los Alemanes es una de las más cómodas para hacer tiempo antes de cenar. Tiene terrazas, restaurantes y mucho movimiento cuando hace buen tiempo. Es fácil dar con una mesa grande, sobre todo si llegáis pronto.
Plaza del Ayuntamiento (Rotušės aikštė)
El punto de encuentro natural. Si os perdéis, quedáis aquí. De noche está iluminada y tranquila, y desde ella salen varias calles que llevan directamente a bares y restaurantes.
Puerta del Amanecer (Aušros Vartai)
Es la única puerta que se conserva de la antigua muralla y tiene una capilla encima, con una imagen de la Virgen que atrae a peregrinos. Al pasar por debajo casi siempre hay gente rezando. Es un contraste curioso con la noche de las calles vecinas, y un buen sitio para bajar el ritmo.
Iglesia de Santa Ana
Gótico flamígero de ladrillo rojo, de esas fachadas que te obligan a parar a media conversación. La leyenda dice que Napoleón quiso llevársela a París. Sea verdad o no, merece una vuelta con la luz del atardecer.
Torre de Televisión
Está lejos del casco antiguo, pero si el grupo se apunta, es un plan diferente. Desde arriba se ve toda la ciudad y entiendes lo verde y compacta que es Vilna. Mejor reservar o ir en un día despejado para que valga la pena.
Qué hacer cuando el grupo ya está lanzado
Una buena forma de empezar es un recorrido a pie por el casco antiguo sin prisa, parando en las plazas y callejones que más os gusten. Con las primeras copas encima, la ciudad se disfruta más caminando que en transporte. También funcionan las rutas de bares por libre: elegid un par de calles y entrad donde veáis mejor ambiente. El cervecero local presume de su producción y vale la pena probar las artesanales además de las clásicas. Si alguien del grupo quiere algo más tranquilo, los cafés y las coctelerías pequeñas del centro tienen mesas largas y poca música.
Al día siguiente, si la resaca lo permite, un paseo por el parque Bernardinų (los Jardines de los Bernardinos) viene muy bien para despejarse.
Cenar y beber: qué pedir en la mesa grande
Para compartir, la kepta duona es casi obligatoria: tiras de pan de centeno frito con ajo y queso fundido, el acompañamiento clásico de la cerveza. Los cepelinai, grandes albóndigas de patata rellenas de carne, sientan como un bloque de hormigón, pero se agradecen una noche fría. En verano, la šaltibarščiai (sopa fría de remolacha, rosa chicle) sorprende y refresca. Para beber, pedid cerveza lituana y, si os animáis, una copa de midus (hidromiel) o un chupito de starka, un licor fuerte y envejecido. La gira, un fermentado de pan sin alcohol o casi, es una buena opción para el conductor... o para el que quiera aguantar.
En qué barrio dormir según el presupuesto
- Presupuesto ajustado: hostales y apartamentos en Naujamiestis, el barrio que rodea la estación. Queda a unos veinte minutos andando del casco antiguo, y el trayecto de vuelta de madrugada es fácil.
- Equilibrio entre precio y ubicación: el casco antiguo, en las calles secundarias. Quedarse en el centro significa volver a pie al alojamiento, pero también ruido de terrazas los fines de semana.
- Para quien quiere algo con carácter: Užupis. Es tranquilo, tiene casas con encanto y está a unos minutos del centro. Ideal si el grupo prefiere dormir bien tras la fiesta.
Del aeropuerto al centro sin complicarse
El aeropuerto está muy cerca de la ciudad. La opción más cómoda y barata es el tren hasta la estación principal: tarda pocos minutos y deja a pie del barrio Naujamiestis. También hay autobuses urbanos hacia el centro, como los números 1 y 2. En grupo, un taxi con una aplicación tipo Bolt sale muy a cuenta, porque el trayecto es corto y se divide entre varios.
Lo que solo sabe quien ha ido
Las tiendas dejan de vender alcohol a última hora de la tarde, así que si queréis tomar algo antes de salir o llevaros unas cervezas al alojamiento, comprad antes de cenar. A los que llegan sin saberlo les pasa más de una vez. Y otra cosa: el fin de semana los bares del centro se llenan pronto, así que si sois muchos, reservad mesa o salid con margen. A partir de cierta hora, encontrar sitio para seis o siete es una pequeña misión.
Foto: Diliff · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons


