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Ojo a este chollo: vuelos de ida y vuelta desde Gran Canaria a Cracovia por 116 €, con Ryanair y una escala. El precio habitual de esta ruta ronda los 190 €, así que el ahorro es de un 39 %. Las fechas que hemos encontrado son del 16 al 26 de noviembre de 2026.
Los precios cambian a menudo y las mejores tarifas vuelan rápido, así que si te interesa, no lo dejes para luego. Antes de reservar, comprueba las fechas y el precio final al pulsar el botón, porque pueden variar desde que lo vemos hasta que llegas a la pantalla de pago.
Cracovia es una de las ciudades más bonitas de Europa. Pasea por la Rynek Główny, una de las plazas medievales más grandes del continente, y sube después a la colina de Wawel para visitar el castillo real y la catedral. Si te apetece algo distinto, acércate al barrio judío de Kazimierz, lleno de cafés, galerías y murales.
Como excursión de un día, las minas de sal de Wieliczka están muy cerca de la ciudad y merecen la pena. Y en noviembre el ambiente es muy especial: el frío invita a refugiarse en cafeterías con encanto y, hacia finales de mes, empiezan a asomar los primeros mercadillos navideños.
Qué ver en Cracovia con amigos: bares y Kazimierz de noche
Lo que merece la pena ver antes de que anochezca
Cracovia es pequeña y se recorre andando, lo cual juega a favor cuando uno vuelve de madrugada con las piernas flojas. De día conviene tener claro un puñado de sitios y no empeñarse en más.
Rynek Główny y la Basílica de Santa María
La plaza del Mercado es enorme y el centro de todo. Pasa por ella a primera hora, cuando solo hay palomas y gente con prisa. Desde una de las torres de la basílica un trompetista toca cada hora una melodía que se corta de golpe, en recuerdo de un aviso medieval. Es un detalle bonito y un buen punto de quedada para el grupo.
Sukiennice y los sótanos de debajo
La Lonja de los Paños ocupa el centro de la plaza y está llena de puestos de recuerdos. Los de ámbar y las zapatillas de fieltro suelen ser lo mejor. Bajo la plaza hay un museo subterráneo que explica cómo era la ciudad antigua, buena opción para una mañana de resaca con poco esfuerzo.
Colina de Wawel
El castillo y la catedral dominan el Vístula. Aunque no entres en todo, sube por el paseo y siéntate junto al río. Sirve para bajar revoluciones.
Kazimierz
El antiguo barrio judío es el sitio donde acabarás por la noche, pero merece una vuelta de día por la calle Szeroka y sus sinagogas. Verás que cambia mucho de cara cuando se pone el sol.
Fábrica de Schindler, en Podgórze
Cruzas el río y llegas a la fábrica de Oskar Schindler, hoy museo sobre la ocupación nazi de la ciudad. Es duro, pero pone en contexto lo que ves alrededor. Mejor reservarlo para una mañana en que nadie vaya tocado.
Parque Planty
Un anillo verde rodea el casco antiguo donde antes estaba la muralla. Sirve para orientarse y para cruzar de un lado a otro sin perderte entre callejuelas.
Qué hacer cuando cae la noche
La zona de Rynek tiene bares en sótanos de ladrillo y bóvedas. Las calles Floriańska y Szewska concentran pubs y discotecas de ambiente más comercial, con grupos de fiesta y música alta. Si buscas algo con más personalidad, cruza a Kazimierz. Allí encontrarás locales con velas y muebles desparejados, como Alchemia, en la calle Estery, que parece sacado de una película aunque ya lo conozca medio mundo.
El centro de la noche en Kazimierz es la plaza Plac Nowy. Se va de bar en bar a pie y cada uno tiene su estilo, sin necesidad de reservar. Pide los chupitos de vodka con calma, que se sirven generosos. Y no te limites al vodka: la cerveza polaca, desde las clásicas hasta las artesanas, entra mejor y sale más barata de lo que se espera.
Para el día siguiente, la mina de sal de Wieliczka, a las afueras, es una excursión cómoda en la que no hace falta hablar mucho. Si el grupo se anima a algo más serio, Auschwitz-Birkenau queda a un par de horas, pero requiere ir con ánimo y con tiempo, no a medio gas.
Comer bien, barato y a cualquier hora
El plato que hay que probar sí o sí son los pierogi, empanadillas rellenas de carne, queso con patata o setas. El żurek, una sopa ácida de centeno servida en pan hueco, tapa muy bien lo que haya pasado la noche anterior. Los bares de leche, los bar mleczny, son comedores baratos de toda la vida. El Pod Temidą, en la calle Grodzka, es uno de los más conocidos y sirve para llenar el estómago sin gastar.
De madrugada la parada es Plac Nowy, donde unos puestos venden zapiekanka, una baguette abierta gratinada con champiñones y queso. Al lado, el placek po węgiersku es una tortita de patata cubierta de gulash, contundente hasta decir basta. Y por la mañana, un obwarzanek de los carritos callejeros: un aro de pan parecido al pretzel, ideal para ir picando entre museo y museo.
Dónde dormir según lo que quieras gastar
- Presupuesto ajustado: los hostales de Stare Miasto y de Kazimierz son los más prácticos para grupos. Hay habitaciones compartidas o privadas, y estás a pocos pasos de los bares.
- Presupuesto medio: apartamentos en Kazimierz. Para cuatro o cinco amigos salen a cuenta, y se está cerca del ambiente sin dormir encima del ruido.
- Más tranquilo: Podgórze, al otro lado del río. Es más barato, más callado y se llega al centro caminando.
Si buscas dormir de verdad, evita las calles que dan directamente a Rynek o a Floriańska los fines de semana. Hay bastante ruido hasta tarde.
Del aeropuerto al centro sin complicarse
El aeropuerto de Cracovia-Balice está a unos veinte kilómetros. Lo más cómodo es el tren que une la terminal con la estación Kraków Główny, junto al casco antiguo, en menos de media hora. También hay autobuses y taxis o coches con aplicación como Bolt o Uber, que compensan si sois cuatro y llegáis de noche.
El consejo de quien ya se ha equivocado
Aquí se paga en eslotis, no en euros. Cambia en un cajero o en una casa de cambio fuera de la plaza, porque en las más céntricas el tipo suele ser peor. Otra cosa: en algunos locales de ambiente más comercial, los grupos grandes de chicos pueden tener problemas en la puerta. Llegar pronto o dividiros en grupos pequeños ayuda mucho. Para volver al alojamiento, las aplicaciones de taxi evitan discusiones y sustos con el precio, y también hay líneas nocturnas de tranvía y autobús.
Foto: Gswito · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


