Guía de viaje · Polonia

Cracovia en 3 días: qué ver, dónde comer y cuánto cuesta

Por qué ir a Cracovia

Cracovia es una de esas ciudades que resultan fáciles. El centro histórico se recorre a pie, se sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial sin grandes destrozos y la plaza principal es tan grande que da gusto cruzarla despacio. Además cuesta bastante menos que Praga o Viena, hay vuelos baratos desde España y se come muy bien por poco dinero.

Tiene también un lado más serio. Por su historia judía y por su cercanía a Auschwitz, muchos viajeros salen de aquí pensativos. Conviene planearlo para no meter una visita así entre dos cervezas.

Qué ver en Cracovia

Rynek Główny y la Sukiennice

Es la mayor plaza medieval de Europa y el sitio donde acabas todos los días, quieras o no. En el centro está la Sukiennice, la antigua lonja de paños, hoy con puestos de recuerdos abajo y una galería de arte polaco del siglo XIX arriba. Mi consejo es ir temprano, antes de las diez, cuando solo hay palomas y repartidores.

Basílica de Santa María

Por fuera parece asimétrica por sus dos torres desiguales. Por dentro está el retablo gótico de Veit Stoss (Wit Stwosz), de madera policromada, que justifica por sí solo la entrada. Cada hora suena desde la torre alta un toque de trompeta, el hejnał, que se corta en seco a mitad de nota. Se hace en recuerdo de una leyenda sobre un trompetista flechado durante una invasión.

Colina de Wawel

Aquí están el castillo real y la catedral, donde se coronaba a los reyes polacos. Las entradas se compran por partes (catedral, aposentos, tesoro) y no hace falta verlo todo. Con la catedral y el patio renacentista del castillo ya vas bien servido. Abajo, junto al río, queda la estatua del dragón, que escupe fuego cada pocos minutos y hace más gracia de lo que parece.

Kazimierz

El antiguo barrio judío es hoy el más animado de la ciudad. Pasea por la calle Szeroka y sus sinagogas, y acaba en la plaza Nowy, donde está el mercadillo y los puestos de zapiekanki. Antes de la guerra aquí vivía una gran comunidad judía, y se nota la ausencia en cada esquina. De noche se llena de bares con velas y mesas de madera.

Fábrica de Schindler, en Podgórze

Al otro lado del Vístula, el museo no habla solo de Oskar Schindler. Cuenta con rigor la ocupación nazi de Cracovia entre 1939 y 1945. Es denso y emocionante, y reserva unas dos horas. Muy cerca está la plaza de los Héroes del Gueto, con sus sillas de metal vacías.

Universidad Jaguelónica y Collegium Maius

Es una de las universidades más antiguas de Europa. El patio gótico del Collegium Maius se visita con entrada y tiene instrumentos y objetos de la época de Copérnico, que estudió aquí.

Planty, Barbacana y Puerta de San Florián

El casco antiguo está rodeado por un anillo verde, el parque Planty, que sustituye a las antiguas murallas. Rodéalo caminando y encontrarás la Barbacana, una fortificación circular de ladrillo rojo, y la Puerta de San Florián, de las pocas partes que quedan en pie de las murallas.

Nowa Huta

Un barrio proyectado en los años cuarenta como ciudad socialista ideal, con avenidas anchas y bloques monumentales. No es bonito en el sentido clásico, pero es interesante para entender el siglo XX polaco. Hay tours en Trabant, aunque se puede ir por libre en tranvía.

Mina de sal de Wieliczka

Está a las afueras y es Patrimonio de la Humanidad. Lo mejor es la capilla de Santa Kinga, tallada entera en sal, con lámparas de cristales de sal. Es turístico, sí, pero está bien montado.

Qué hacer

  • Visitar Auschwitz-Birkenau. Está a unos 70 km, en Oświęcim. La entrada es gratuita con horario asignado, pero en temporada alta hay que reservar con semanas de antelación. Muchos prefieren tour con guía desde Cracovia.
  • Hacer una ruta de comida polaca. Pierogi, żurek y zapiekanki, todo en el mismo día.
  • Pasear por el Vístula al atardecer. Los muelles del río se llenan de gente joven con cervezas en verano.
  • Subir al túmulo Kościuszko. Es el mirador clásico para ver la ciudad desde arriba.
  • Salir de bares en Kazimierz. Una cerveza local cuesta pocos euros y hay locales con música en directo.

Cuántos días y ruta sugerida

Tres días es el punto justo. Con dos ves lo básico pero pierdes Auschwitz o Wieliczka. Con cuatro, sumas Nowa Huta y un día tranquilo.

  • Día 1: Rynek, Santa María, Collegium Maius y Wawel. Cena en Kazimierz.
  • Día 2: Fábrica de Schindler, plaza de los Héroes del Gueto y un buen rato en Kazimierz.
  • Día 3: Auschwitz por la mañana. Por la tarde, descanso y paseo por el Planty, o Wieliczka si cambias de plan.

Cuándo ir

Primavera (de abril a junio) y principios de otoño (septiembre) son lo mejor: temperaturas suaves y menos gente. El verano es agradable, con unos 22 a 26 grados de media, aunque hay días de calor fuerte y tormentas. El invierno es frío, con temperaturas alrededor de cero o por debajo y nieve frecuente, pero el mercadillo navideño de la plaza principal, a finales de noviembre y diciembre, merece la pena si llevas buen abrigo.

Dónde dormir en Cracovia

  • Stare Miasto (casco antiguo). Lo más cómodo si vas pocos días, pero algo más caro y con ruido nocturno en calles como Floriańska.
  • Kazimierz. Mi recomendación: ambiente, bares, buen precio y a diez minutos andando del centro.
  • Podgórze. Más tranquilo y barato, al otro lado del río. Perfecto si ya has estado y buscas algo menos turístico.
  • Cerca de la estación Kraków Główny. Práctico para madrugones y excursiones, con buena conexión.

Como referencia general: una cama en hostal cuesta entre 15 y 25 € por noche, una habitación doble en hotel de gama media suele rondar los 50-80 €.

Qué comer y dónde

Los pierogi, empanadillas hervidas rellenas de queso y patata, carne o col, son obligatorios. El żurek, una sopa agria de centeno servida a veces en pan, sienta bien con frío. En la calle prueba el obwarzanek krakowski, un anillo de pan con sésamo o amapola que venden en puestos por toda la ciudad, y las zapiekanki de la plaza Nowy, una baguette abierta con champiñones, queso y kétchup.

Para comer barato, los bares mleczne, herencia de la época comunista, sirven menús caseros por pocos euros. El Pod Temidą es de los más conocidos. En restaurantes de sentarse, un plato principal suele costar entre 10 y 20 €. De beber, cerveza polaca a precio razonable y vodka de sabores en los bares de Kazimierz.

Cómo llegar desde el aeropuerto y moverse

El aeropuerto de Cracovia-Balice (Juan Pablo II) recibe vuelos baratos desde varias ciudades españolas. La forma más rápida de llegar al centro es el tren a la estación Kraków Główny, unos 20 minutos por pocos euros. También hay autobuses y taxis o VTC, que salen baratos comparados con España.

Dentro de la ciudad, el centro se hace a pie. Para Kazimierz, Podgórze o Nowa Huta, el tranvía funciona muy bien. Los billetes se venden por tiempo y la app Jakdojade te dice qué línea coger.

Presupuesto orientativo por día

  • Ajustado: 40-50 € con hostal, bares mleczne y algún museo.
  • Medio: 70-100 € con hotel sencillo, restaurantes y excursiones.
  • Cómodo: a partir de 120 € si buscas hotel céntrico y cenas más cuidadas.

Los precios varían con la temporada, y la moneda es el esloti polaco (zł).

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días hacen falta en Cracovia?

Tres días es lo ideal para ver la ciudad y una excursión. Con dos se puede, pero vas con prisa.

¿Se puede pagar en euros?

No, la moneda es el esloti. Casi todo se paga con tarjeta. En los cajeros, rechaza la conversión a euros que te ofrecen, porque sale peor.

¿Hay que reservar Auschwitz?

Sí, sobre todo de primavera a otoño. Reserva con antelación en la web oficial o contrata un tour desde Cracovia.

¿Es una ciudad segura?

En general, sí. Como en cualquier ciudad turística, cuida la cartera en la plaza principal y en el transporte lleno.

¿Hay que dejar propina?

Es habitual dejar un 10 % en restaurantes si el servicio ha sido bueno. En los bares mleczne no se espera.

Foto: Gswito · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons · Guía actualizada el 21 oct 2026

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