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Ojo a este chollo: encontramos un viaje de ida y vuelta desde Los Ángeles hasta Billund, en Dinamarca, por 613 €. Es un 25 % por debajo de lo que suele costar esta ruta, y la aerolínea es SAS, con dos escalas por el camino.
Las fechas que hemos encontrado son salir el 12 de enero de 2027 y volver el 21 de enero de 2027. Son unos nueve días para descubrir el norte de Europa en pleno invierno, cuando el ambiente en las ciudades danesas se pone muy acogedor.
Como los precios de vuelos cambian con frecuencia, te aconsejamos no dejarlo para más tarde. El importe puede variar en cualquier momento, así que compruébalo al pulsar el botón de reserva, que te llevará directamente a las fechas y al precio actual.
Una vez en Billund, la visita estrella es LEGOLAND, que nació aquí mismo, y la LEGO House, un espacio muy recomendable para toda la familia. Si te gusta la naturaleza, el zoo de Givskud está a poca distancia en coche. Y no te pierdas un paseo por el centro, con sus cafeterías y su ambiente tranquilo.
Billund sin colas: qué ver fuera del circuito de Lego y Lalandia
Billund es un pueblo pequeño que vive de los ladrillos. Si buscas barrios con carácter propio, no los hay, y conviene saberlo antes de ir. Lo que sí hay es una zona muy cómoda para moverse, con ciudades y pueblos a media hora en coche donde se ve la Jutlandia real, la que no sale en los anuncios del parque.
Qué ver cuando ya has visto suficientes ladrillos
La plaza de la LEGO House. No hace falta entrar al museo para pasear por la plaza y mirar el edificio, que parece una pila de bloques gigantes. Es gratis y a última hora de la tarde casi no hay nadie.
Jelling. Está a unos 30 km. Aquí están las dos piedras rúnicas de los reyes vikingos Gorm y Harald Diente Azul, Patrimonio de la Humanidad, junto a una iglesia blanca pequeña. La de Harald se considera el acta de bautismo de Dinamarca. Se visita en una hora y deja más poso del que uno espera.
Vejle y su fiordo. Merece la pena por la arquitectura. Los edificios de Bølgen, "la ola", se asoman al agua, y cerca está el Fjordenhus de Olafur Eliasson, un cubo de ladrillo plantado en el puerto. Se ve bien desde el muelle.
Spinderihallerne, en Vejle. Es una antigua hilandería reconvertida en espacio creativo, con talleres y cafés. Aquí se ve a los vejlenses de a pie y no a las familias con mochila de Lego.
Givskud Zoo. Se conoce también como Løveparken. Recorres la zona de safari con tu propio coche y los leones pasan a pocos metros. Es plan de familia, pero va mucho menos agobiado que otras atracciones de la zona.
Ribe. Está a menos de una hora en coche y presume de ser la ciudad más antigua de Dinamarca. Callejuelas de casas bajas con vigas, una catedral grande y mucho silencio. Si solo vas a hacer una excursión larga, que sea esta.
Qué hacer sin hacer cola
El terreno es llano y hay carriles bici por todas partes, así que alquilar una bici para ir del pueblo al campo funciona mejor de lo que parece. Si vas con niños y no quieres gastar el día entero en el parque, Lalandia ofrece un plan de agua cubierto para cuando llueve, que en Jutlandia es a menudo. En Vejle, un paseo por el fiordo y por el bosque de Munkebjerg, en lo alto, ayuda a desconectar de las pantallas.
Dónde comer y qué pedir
En Billund conviene comer pronto: los daneses cenan sobre las seis y cuando cae la tarde muchas cocinas bajan el ritmo. Prueba el stegt flæsk med persillesovs, panceta frita con salsa de perejil y patatas, que muchos consideran el plato nacional. El smørrebrød, esa tostada de pan de centeno con pescado, huevo o carne, es un buen almuerzo ligero. En Vejle encontrarás locales más modestos y con más variedad.
Para ahorrar, compra en supermercados como Netto o Rema 1000. Una kanelsnegl de panadería con un café te saca de un apuro sin arruinarte, y la pølse de un puesto callejero también. Dinamarca no es barata, y el truco es mezclar un par de comidas sentado con un par de picnics.
Dónde dormir según el bolsillo
- Centro de Billund: la opción cómoda, cerca del aeropuerto y de la LEGO House. En temporada alta se pone cara y hay que reservar con tiempo.
- Vejle: mi recomendación si buscas equilibrio. Tiene más oferta, buenas conexiones de tren hacia Copenhague y Aarhus, y un ambiente de ciudad real por la noche.
- Lalandia: sus cabañas salen mejor de precio si sois grupo o familia grande y vais a usar las instalaciones.
- Campo y pueblos del entorno: bed & breakfast y casas rurales para quien no quiera moverse sin coche, aunque entonces es casi obligado tenerlo. Son la opción más tranquila.
Cómo llegar desde el aeropuerto
El aeropuerto de Billund queda a pocos kilómetros del pueblo, así que el trayecto es corto. Hay taxis y autobuses de la red regional de Midttrafik, y también se puede alquilar coche en el propio aeropuerto, algo que yo haría si piensas ir a Jelling, Givskud o Ribe. Para Vejle hay autobús, o unos 30 minutos en coche. Desde allí, el tren enlaza con el resto del país.
Lo que solo sabe quien ha estado
Lleva siempre tarjeta, porque en Dinamarca casi nadie usa efectivo, y una chaqueta cortavientos aunque haga sol por la mañana. Hay otro detalle que casi nadie cuenta: pasadas las cinco de la tarde, cuando los visitantes del día se marchan, Billund se queda muy tranquilo. Esa es la hora de pasear por la plaza de la LEGO House, mirar las luces de los edificios y cenar sin ruido. Tienes que haber comido y reservado antes, o te quedas con el supermercado.
Foto: Wikipedia · · Wikimedia Commons


