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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Si llevas tiempo soñando con Filipinas, este chollo puede ser tu oportunidad. Desde Luxemburgo puedes volar a Manila por 458 € ida y vuelta con China Southern Airlines, con 2 escalas. El precio está un 37% por debajo del habitual para esta ruta.
Las fechas que hemos encontrado son la ida el 4 de diciembre de 2026 y la vuelta el 16 de diciembre de 2026, unos 12 días para recorrer el país. Las fechas dependen de la disponibilidad, así que si te encajan, conviene no esperar mucho.
Los precios de vuelos cambian constantemente y este puede subir en cualquier momento. Por eso te recomendamos mirar las fechas en cuanto puedas y, si te convence, reservar cuanto antes. Al pulsar el botón verás el precio actualizado, que es el que cuenta.
Una vez en Manila, merece la pena pasear por Intramuros, el casco antiguo colonial de la ciudad, y acercarte a la bahía al atardecer. Si te apetece naturaleza, las playas y los arrozales del norte de la isla de Luzón son una gran opción para completar el viaje.
Qué ver en Manila con amigos: de Intramuros a Poblacion de noche
Una ciudad para repartir entre el día y la noche
Manila no se recorre a pie de una tacada. Son varias ciudades pegadas, el tráfico es de los que cambian planes y el calor de mediodía pasa factura. Con amigos conviene dividir el día en dos: visitas temprano, siesta con aire acondicionado y salida nocturna sin prisa. Los filipinos viven de noche con una naturalidad que se contagia enseguida.
Siete paradas que sí merecen el desplazamiento
- Intramuros y Fort Santiago: la ciudad amurallada de la época española. Ve a primera hora, cuando aún se puede caminar sin sufrir, y recorre las murallas con calma. Fort Santiago es el rincón más cargado de historia, ligado a José Rizal.
- Iglesia de San Agustín: una de las iglesias más antiguas del país, que sobrevivió a los bombardeos de 1945. Está dentro de Intramuros y se ve en media hora.
- Binondo: el barrio chino más antiguo del mundo, dicen. Más que monumentos, aquí se viene a comer, así que ve con hambre y sin plan fijo por la calle Ongpin y sus alrededores.
- Museo Nacional de Filipinas: sorprende por lo bien montado que está. La sección de historia natural y las salas de arte te dan unas horas de sombra y fresco cuando el sol aprieta.
- La bahía de Manila al atardecer: el paseo marítimo y los alrededores del Mall of Asia son un buen sitio para ver cómo cae el sol antes de la cena. El color del cielo compensa el humo del tráfico.
- Poblacion (Makati): el barrio donde más gente joven sale de noche. Calles estrechas, bares pequeños, terrazas y música en directo. Se recorre andando de un local a otro.
- Bonifacio Global City (BGC): más moderno y ordenado, con rascacielos, arte urbano y bares de azotea. Funciona si quieres una noche más tranquila o cocteles con vistas.
Qué hacer cuando cae el sol
El plan estrella es el karaoke, o videoke, como lo llaman allí. No es una cosa de turistas: lo hace todo el mundo, en bares, en casas y en la calle. Si te invitan a cantar, canta, aunque seas un desastre. Dicen que ciertas canciones han acabado en pelea, así que no te pongas a cantar «My Way» sin saber a quién tienes al lado.
Para beber, la cerveza de siempre es San Miguel o Red Horse (más fuerte). Si quieres algo local de verdad, prueba el ron Tanduay con cola o la ginebra Ginebra San Miguel, muy popular y muy barata. Los fines de semana, los mercados de Salcedo (sábados) y Legazpi (domingos), en Makati, son un buen plan de mañana para ir poco a poco recuperándose de la noche anterior.
Si el grupo tiene ganas de casino, los grandes complejos de la zona de Entertainment City, junto a la bahía, funcionan como ocio nocturno con todo incluido. Llévate el pasaporte, porque piden identificación.
Dónde comer y qué pedir
El sisig (cerdo troceado a la plancha, con cebolla y limón) es la mejor comida para acompañar cerveza. El kare-kare, un guiso de rabo de buey con salsa de cacahuete, y el sinigang, un caldo ácido de tamarindo, te dan una idea de la cocina de casa. Para la mañana siguiente, un tapsilog (carne, arroz frito y huevo) te devuelve a la vida. De postre, halo-halo, ese vaso de hielo picado con leche, judías dulces y helado que parece raro hasta que lo pruebas.
En Binondo, prueba los dumplings, el siopao (bollo relleno al vapor) y los fideos pancit. Y si algún amigo se atreve, el balut (huevo de pato fertilizado) se come siempre con cerveza y con testigos.
En qué barrio dormir según presupuesto
- Ajustado: Poblacion tiene hostales y alojamientos baratos a cinco minutos andando de los bares. Dormirás poco, pero volverás caminando.
- Medio: BGC o las zonas de Salcedo y Legazpi Village, en Makati. Son más tranquilas, con buenos hoteles, restaurantes y cerca de las zonas de salida.
- Con más margen: los hoteles grandes de Makati o de la zona de la bahía, con piscina para las tardes de recuperación.
- Mejor evitar si buscas ambiente: Malate y Ermita fueron el centro de la noche manileña y aún tienen locales, pero la zona es más cansada y menos cómoda para volver de madrugada.
Del aeropuerto a la ciudad
El aeropuerto NAIA tiene cuatro terminales bastante separadas entre sí y no hay tren directo al centro. Lo normal es pedir un Grab o coger un taxi oficial desde la puerta. También hay autobuses «point to point» hacia Makati y otras zonas, que van cómodos si no vas muy cargado. Fíjate en qué terminal llegas, porque cambiar de una a otra con tráfico puede llevar más tiempo del que parece. Calcula siempre más margen del que te dicen las aplicaciones.
Lo que nadie te cuenta antes de ir
Duerme en el mismo barrio donde vas a salir. A la salida de los bares, tras medianoche, los Grab se disparan o tardan una eternidad, y de día el tráfico de la avenida EDSA puede convertir un trayecto corto en una hora larga. Si vas a Poblacion, quédate en Poblacion o en Makati y vuelve andando. Lleva también una sudadera ligera: centros comerciales, taxis y restaurantes tienen el aire acondicionado a tope y se pasa de 35 grados a congelarse en diez minutos.
Foto: CEphoto, Uwe Aranas · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons


