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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm y hasta 10 kg bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×23 cm) cuesta 10-35 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Este es uno de esos chollos que no ves todos los días: vuelos a Reikiavik por 156 € ida y vuelta desde Madrid, con un ahorro de casi un 32% respecto al precio habitual. Es el momento perfecto para descubrir la magia de Islandia sin que te duela el bolsillo.
Wizz Air Malta opera esta ruta con una escala, y las fechas están cerradas para enero de 2027: salida el 19 de enero y regreso el 24. Ese margen de cinco días te deja tiempo suficiente para meterte en un geiser, pasear por cascadas y tomar un baño termal sin prisas.
Aquí va el consejo de siempre: el precio puede variar cuando pulses el botón de reserva. Si te gusta esta cifra, no esperes mucho porque estos cholos se cierran rápido y los precios cambian constantemente.
Qué hacer en Reikiavik: recorre el Círculo Dorado (géiseres, cataratas y cráteres), métete en las aguas termales de la Laguna Azul, y si tienes suerte, persigue la Aurora Boreal en las noches islandesas. La ciudad también merece la pena: cafeterías acogedoras, museos y esa vibra nórdica que engancha.
Reikiavik con niños: piscinas, ballenas y días sin agobios
Siete sitios donde los niños se lo pasan bien (y los padres también)
Laugardalslaug es la piscina que yo pondría el primer día. Tiene varias piscinas exteriores, toboganes y unos hot pots a distinta temperatura. Los críos se pasan horas sin darse cuenta de que fuera hace frío. Es donde van los vecinos, así que además ves cómo es la vida local.
Al lado está el Parque de la Familia y Zoo de Reikiavik, en el mismo valle de Laugardalur. Es pequeño y manejable, con animales de granja islandeses, focas y atracciones sencillas. No es un zoo espectacular, pero con niños de entre 3 y 10 años se agradece que todo quede a mano. Si seguís andando, llegáis al jardín botánico, un buen sitio para un picnic cuando no llueve.
En lo alto de la colina de Öskjuhlíð está Perlan, la cúpula de cristal sobre los depósitos de agua caliente. Dentro hay una exposición sobre glaciares y fenómenos naturales con una cueva de hielo artificial por la que se puede caminar. A los mayores les gusta más de lo que esperan. Las vistas desde arriba son buenas aunque no entréis a nada.
La Hallgrímskirkja sale en todas las fotos y por una vez lo merece. Se sube a la torre en ascensor, así que no hay que cargar con niños cansados por las escaleras. Desde arriba se entiende por qué las casas de Reikiavik tienen tejados de colores: es para localizarlas entre tanto gris.
En el puerto viejo salen los barcos de avistamiento de ballenas y, en temporada, los de frailecillos. Los de ballenas duran varias horas y pueden salir con mar movido, así que si vuestros hijos se marean, pensadlo dos veces. Los de frailecillos son más cortos y más fáciles. Muy cerca, en la zona de Grandi, está el museo Whales of Iceland, con ballenas a tamaño real colgadas en una nave. Es una alternativa buena para un día de mal tiempo.
La playa geotérmica de Nauthólsvík suena a broma, pero funciona. Hay una laguna con agua templada y un hot pot al lado del mar frío. Es un plan sencillo para los días de buen tiempo, sobre todo en verano.
Y el Árbæjarsafn, el museo al aire libre con casas de turba y granjas antiguas, es de esos sitios que parecen aburridos sobre el papel y luego los niños no quieren irse. Corren entre las casitas, entran a todas y preguntan por qué la gente vivía así.
Cuando llueve, y va a llover
El tiempo en Reikiavik cambia tres veces en una tarde, y el viento es el verdadero enemigo, más que el frío. Llevad capas, gorro y un cortavientos decente para cada niño. Los planes de interior (Perlan, el museo de ballenas, las piscinas, que al fin y al cabo están mojadas igual) ayudan a no quedaros encerrados en el hotel.
Si os sobra un día y tenéis coche o excursión, el Círculo Dorado es lo más cómodo con niños. Þingvellir para caminar entre las grietas, Geysir para ver cómo salta el géiser Strokkur cada pocos minutos y Gullfoss para quedaros callados un rato delante del agua.
Dónde comer y qué pedir
Los niños suelen tener claro su plato: el perrito caliente de Bæjarins Beztu Pylsur, el puesto cerca del puerto. Pedidlo "con todo" y probad la cebolla crujiente. Para algo más tranquilo, la sopa de cordero (kjötsúpa) es sencilla y reconfortante, y muchos restaurantes la sirven con pan. El pescado con patatas también funciona bien, porque aquí el pescado es fresco de verdad.
Para desayunar o merendar, las panaderías como Brauð & Co tienen unos rollos de canela que desaparecen en minutos. De postre, la heladería Valdís en Grandi tiene cola incluso con frío. Y el skyr, ese yogur espeso, es una buena opción en el desayuno del apartamento.
Comer fuera es caro en Islandia. Los supermercados Bónus, los del cerdito rosa, os salvan el presupuesto: bocadillos, fruta y lácteos para varios días.
Dónde dormir según presupuesto
- Presupuesto ajustado: Laugardalur. Hay un albergue con habitaciones familiares y un camping, y la piscina, el zoo y el jardín botánico quedan a un paseo. Está algo apartado del centro, pero bien conectado en autobús.
- Presupuesto medio: la zona de Hlemmur y alrededores, con apartamentos y hoteles más asequibles que el núcleo del casco antiguo. Se llega andando al centro y hay supermercados cerca, algo que se agradece con niños.
- Presupuesto alto: el centro (101), cerca de Laugavegur y del puerto. Es práctico si no queréis depender del transporte, pero de noche puede haber ruido los fines de semana.
Si vais con niños pequeños, yo miraría apartamentos en Vesturbær, un barrio residencial y tranquilo con su propia piscina, donde se duerme mejor.
Del aeropuerto de Keflavík a la ciudad
El aeropuerto está a unos 50 minutos de Reikiavik en coche. Lo más sencillo con niños son los autobuses directos, como Flybus o Airport Direct, que os dejan en la terminal BSÍ o, según el servicio, cerca de vuestro alojamiento. El taxi sale caro, y si vais a alquilar coche para el Círculo Dorado, recogedlo directamente en el aeropuerto y evitaréis un trasbordo con maletas y críos cansados.
Lo que nadie te cuenta hasta que lo vives
El agua caliente de Reikiavik sale de la tierra y huele a azufre. Los niños lo notan al primer baño y algunos ponen cara rara. Avisadles antes y asunto resuelto. El agua fría del grifo, en cambio, es excelente: podéis rellenar botellas sin comprar nada.
Otra cosa: en las piscinas hay que ducharse desnudo y con jabón antes de entrar. Es una norma estricta, con carteles en los vestuarios que explican el proceso. Contádselo a los mayores con antelación para que no se corten, porque aquí lo hacen todos y nadie mira.
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


