- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Hemos encontrado vuelos de Iberia Airlines desde Santiago de Compostela hasta Buenos Aires por 714 euros ida y vuelta. Es un chollo de verdad: ahorras 35% respecto al precio habitual de este trayecto.
Los vuelos están fechados para el 18 de enero (ida) y 27 de enero (vuelta) de 2027, con una escala en el camino. Perfecto si buscas escapar al verano austral sin quebrantarte la hucha.
Te recomendamos que reserves cuanto antes porque estos precios son tan volátiles como un argentino después de un buen asado. Corre a comprobarlo: el precio puede haber cambiado desde que lo vimos.
Una vez en Buenos Aires, piérdete por La Boca, visita el Teatro Colón, prueba un auténtico choripán en cualquier esquina y deja que el tango te atrape por las noches. Es una ciudad que enamora.
Buenos Aires en pareja: planes, barrios y mesas para dos
Una ciudad para caminar sin prisa y cenar tarde
Buenos Aires gana mucho cuando dejas de intentar verla entera. En pareja funciona mejor a otro ritmo: mañanas tranquilas, paseos largos sin destino fijo, una merienda que se alarga y cenas que empiezan cuando en España ya estaríamos pensando en acostarnos. Aquí van los sitios que yo elegiría para ir de la mano.
Siete sitios para ir de la mano
- Reserva Ecológica Costanera Sur. Está pegada a Puerto Madero y casi nadie la menciona. Son senderos de tierra entre lagunas y juncos, con el skyline de rascacielos al fondo. Se camina muchísimo y se habla más todavía. Mejor a media tarde, con la luz baja.
- El Ateneo Grand Splendid. Una librería dentro de un antiguo teatro, con palcos convertidos en rincones de lectura y un café donde estuvo el escenario. Es famosa y se llena, pero merece la pena. Vale para elegir un libro cada uno y leerlo en voz alta.
- Teatro Colón. La visita guiada enseña la sala, los foyers y parte de los talleres. Si coincide con una función, mira entradas de las más baratas: el sonido es excelente casi desde cualquier sitio.
- Rosedal y lagos de Palermo. Los bosques de Palermo son el parque donde los porteños salen a correr, a tomar mate y a tumbarse en el césped. Alquila una bici o un patín y rodea los lagos. El Jardín Japonés queda cerca, por si quieres un rato más callado.
- Puente de la Mujer. Es un puente peatonal de diseño moderno en Puerto Madero. De día no pasa de curioso, pero al atardecer, con las luces de los antiguos diques, el paseo cambia.
- San Telmo y la Plaza Dorrego. Calles empedradas, casas bajas y anticuarios. El domingo hay feria y mucha gente. Si buscas calma, ve entre semana por la tarde, cuando los bares sacan las mesas fuera.
- Tigre y el Delta. Un día entero fuera de la ciudad. Se llega en tren desde Retiro y luego se navega por los canales entre casas sobre pilotes y embarcaderos. Es un buen plan para el día que ya no aguantéis más asfalto.
Qué hacer cuando cae la noche
Una milonga, aunque no sepáis bailar. Hay salones clásicos como la Confitería Ideal, cerca del centro, donde muchas noches se baila de verdad y no es solo un espectáculo para turistas. Muchas empiezan con una clase de iniciación, así que no hace falta nivel. Si os da vergüenza, miráis desde una mesa con una copa y listo.
Otro plan sencillo es comprar algo en una panadería, sentarse en un banco de cualquier plaza de Palermo y quedarse hasta que oscurezca. También va bien una función de teatro: la oferta de Corrientes es enorme y las entradas suelen salir razonables.
Dónde comer y qué pedir
La parrilla es obligada al menos una vez. Pedid una provoleta para empezar, un bife de chorizo o de lomo para compartir y, si os atrevéis, mollejas. Para beber, un Malbec de Mendoza. En Palermo hay parrillas muy reconocidas como Don Julio, pero conviene reservar con días de antelación. Si no hay mesa, cualquier parrilla de barrio con buena carne y poca decoración funciona igual de bien.
Para el resto del día, medialunas con café en cualquier esquina, empanadas (las de carne cortada a cuchillo, mejor) y alfajores para la maleta. De postre, helado de dulce de leche con granizado. Para una merienda con historia, el Café Tortoni, en la Avenida de Mayo, con su decoración antigua, aunque suele tener cola.
En qué barrio dormir según presupuesto
Si queréis gastar poco
Almagro y Villa Crespo son barrios menos turísticos, con buenos bares y alojamiento más barato. Estáis bien conectados en metro y tenéis Palermo a un paso. San Telmo también tiene opciones económicas, aunque por la noche es mejor volver en taxi o con una aplicación.
Si buscáis un punto medio
Palermo, entre Soho y Hollywood, es lo más cómodo para una pareja: restaurantes, cafés, tiendas y paseos a la puerta. Hay apartamentos y hoteles pequeños para casi todos los bolsillos.
Si queréis darle un capricho a la escapada
Recoleta y Retiro tienen hoteles clásicos, con ese aire europeo de la ciudad, y están cerca de parques y museos. En Puerto Madero hay habitaciones modernas con vistas al agua, aunque el barrio por la noche está más tranquilo de lo que muchos esperan.
Del aeropuerto a la cama sin dramas
Ezeiza queda lejos del centro, a unos 30 o 40 kilómetros, y entre el tráfico y la hora puede tardarse una hora o más. Lo más cómodo es coger un taxi oficial o un remise en los mostradores de la terminal, donde se paga una tarifa cerrada. Evitad a los que os abordan en el vestíbulo. También hay autobuses directos de empresas como Tienda León, que dejan en Retiro, y de ahí os movéis en taxi o metro. Si llegáis a Aeroparque, está mucho más cerca de la ciudad y el trayecto es corto.
Lo que solo sabe quien ha ido
Los horarios locales no son los nuestros. Un restaurante a las 20:00 estará vacío y a las 22:00 con cola, así que reservad para tarde y llenad el hueco con una merienda larga. Y si queréis ver El Ateneo casi sin gente, id a primera hora, justo al abrir: a media tarde es imposible sacar una foto sin extraños en medio.
📖 Guía completa de Buenos Aires
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons


