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Gratis: un bolso de 40×30×20 cm y hasta 10 kg bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 9-30 €. Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Si tienes ganas de escaparte a la Toscana, este chollo es de los que no se ven todos los días: vuelo directo desde Bilbao a Florencia con Volotea por 49 € ida y vuelta. Su precio habitual ronda los 70 €, así que el ahorro es de un 30 %.
Las fechas que hemos encontrado son del 23 de enero al 2 de febrero de 2027. Son unos diez días para recorrer la ciudad sin prisas y, si te apetece, hacer alguna escapada a los pueblos de alrededor.
Ojo, que los precios de vuelos cambian constantemente y las mejores tarifas vuelan rápido. Te recomendamos revisar las fechas y reservar cuanto antes. El precio puede variar, así que confírmalo al pulsar el botón.
Una vez allí, no te pierdas el Duomo y subir a su cúpula, un paseo por el Ponte Vecchio al atardecer y una tarde en el Oltrarno, el barrio de artesanos, con su ambiente más tranquilo. Y si te gustan las vistas, el Piazzale Michelangelo es ideal para ver la ciudad desde arriba.
Florencia para fotógrafos: miradores y mejor luz del día
Florencia se fotografía a ras de río y desde las colinas
Florencia es pequeña y está metida en un valle, y eso le da dos tipos de foto muy distintos: la panorámica desde las colinas del sur y las estampas de calle y río por debajo de los tejados. La luz manda más que en otras ciudades italianas, porque las calles del centro son estrechas y a mediodía quedan en un contraste duro que no perdona a nadie. Mi consejo es madrugar y hacer una pausa larga a la hora de comer.
Seis sitios y la hora a la que les sienta bien la luz
- Ponte Santa Trinita. Es el mejor sitio para fotografiar el Ponte Vecchio, y no el propio Ponte Vecchio, que es donde se pierde la gente. Desde este puente miras hacia el este, así que con el sol bajo de la tarde a tu espalda las casas colgadas sobre el Arno se ponen doradas. Con el río en calma, el reflejo duplica la imagen.
- San Miniato al Monte. Está unos pasos por encima de Piazzale Michelangelo y casi nadie sube. La fachada románica de mármol blanco y verde funciona bien con luz de mañana, y desde la terraza de delante se ve toda la ciudad con menos codos que abajo. El cementerio de Porte Sante, a un lado, da fotos más serenas de lo que parece.
- Piazzale Michelangelo y Giardino delle Rose. El mirador clásico se llena de autocares y de trípodes a la puesta de sol, y además tienes el sol detrás de la ciudad, así que el Duomo sale a contraluz. Si quieres la ciudad bien iluminada, ve por la mañana. El Giardino delle Rose, un poco más abajo, tiene el mismo encuadre con césped y árboles para componer.
- Campanile de Giotto. Sube aquí si quieres la cúpula de Brunelleschi en tu foto, porque desde la propia cúpula no puedes fotografiarla. Hay escalera y no hay ascensor, y conviene reservar. Desde arriba los tejados rojos y el volumen de la cúpula se ven de cerca y con mucho detalle, sobre todo con la luz suave de primera hora.
- Giardino Bardini. Menos famoso que el Boboli, tiene una terraza con vista a los tejados y una escalera barroca que sale bien en cualquier estación. En primavera, la pérgola de glicinas es el motivo estrella. Ve pronto y casi siempre tendrás espacio para trabajar sin prisa.
- Forte di Belvedere. Una fortaleza del siglo XVI en lo alto del Oltrarno, junto al Boboli. Se ve la ciudad desde un ángulo distinto al de Piazzale Michelangelo, más cerca del casco histórico, y con teleobjetivo se aíslan detalles de cúpulas y torres. Es buena opción para media tarde, cuando el centro ya recibe luz lateral.
Qué hacer entre foto y foto
El Oltrarno es el mejor barrio para pasear con la cámara colgada. Los talleres de artesanos, los portales y los muros descascarillados de las calles de alrededor de Santo Spirito dan fotos más honestas que las de la zona del Duomo. Si tienes una mañana libre, la plaza del Duomo se ve mejor temprano, antes de que lleguen los grupos.
Fiesole, en la colina de al lado, es una buena excursión de medio día. Se llega en el autobús 7 desde la plaza de San Marcos y ofrece otra vista de Florencia desde arriba, con menos tráfico humano. Para la hora azul, quédate en el centro: los lungarni, los paseos junto al río, se ponen preciosos cuando se encienden las farolas.
Dónde comer y qué pedir sin perder la luz
Con tanto horario de luz, lo práctico es comer rápido. Una schiacciata rellena de finocchiona, el salchichón toscano de hinojo, se toma de pie en cinco minutos y te deja libre. Si te sientas, pide ribollita o pappa al pomodoro y, si eres de carne, la bistecca alla fiorentina, que se pide al peso y es para compartir. Para un tentempié de paseo, un lampredotto en un puesto callejero es la opción más florentina. Para la cena, las trattorias del Oltrarno suelen ser mejores que las que rodean el Duomo.
Dónde dormir según el bolsillo
Con presupuesto ajustado, la zona de la estación de Santa Maria Novella tiene hostales y habitaciones más baratos, y llegas a pie al centro en diez minutos. Si puedes gastar algo más, el Oltrarno, alrededor de Santo Spirito, es lo mejor para el fotógrafo: estás cerca de los puentes y de las subidas a las colinas. San Niccolò, junto a la puerta del mismo nombre, es otra buena base porque la subida a San Miniato empieza prácticamente en la puerta del alojamiento. Santa Croce queda como término medio, con vida de barrio y buen ambiente por la noche.
Del aeropuerto al centro
El aeropuerto Amerigo Vespucci está muy cerca de la ciudad. La forma más cómoda de llegar es el tranvía T2, que conecta con la zona de la estación de Santa Maria Novella. También hay un autobús lanzadera, el Volainbus, que llega a la misma zona, y el taxi es rápido y tiene tarifa fija al centro. Si aterrizas en Pisa, hay tren directo a Florencia con un transbordo corto en el propio aeropuerto o en la ciudad.
El consejo de quien ha vuelto varias veces
Madruga un día y ve al Ponte Vecchio antes de que abran las joyerías. Los postigos de madera de las tiendas siguen cerrados y el puente se ve como hace siglos, sin escaparates ni gente. Con la luz rasante del amanecer, las fachadas amarillas y ocres brillan sin esfuerzo. Y en pleno agosto, el mediodía en Florencia es tan duro que lo mejor es dejar la cámara en el hotel y volver a las seis.
Foto: Petar Milošević · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


