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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
¡Qué gozada! Alaska Airlines nos trae un chollo de infarto hacia Kauái, la isla más verde y tranquila de Hawái. Hablamos de apenas 581 euros en ida y vuelta desde Boston, lo que supone un ahorro de casi el 30% respecto a lo que normalmente cuesta este trayecto. El precio puede cambiar, así que si te llama la atención, no lo pienses demasiado.
Las fechas que hemos encontrado son del 12 al 17 de diciembre de 2026: perfect timing para escapar del frío de Nueva Inglaterra y meterte de lleno en playas de arena blanca, acantilados de ensueño y un ritmo de vida que te enamorará. El viaje incluye una escala, que es lo habitual en rutas a Hawái desde la costa este.
Kauái es el destino ideal para quien busca naturaleza sin filtros: acantilados imposibles como los de Kalalau, senderos de película en el cañón de Waimea, o simplemente playas donde relajarse con una piña colada. También puedes recorrer pueblecillos con encanto como Hanalei o Kapaa.
Recuerda que el precio puede variar cuando pulses para reservar, así que te recomendamos que compruebes disponibilidad ya. Estos chollos tienen patas cortas en Alaska Airlines.
Kauái gratis o casi: playas, cascadas y rutas sin gastar
Lo que Kauái regala sin cobrar entrada
Kauái tiene fama de isla cara, y en parte lo es: alojamiento, excursiones en barco y helicóptero. Pero lo mejor de la isla es la naturaleza, y casi toda es de acceso libre. En Hawái no existen playas privadas, así que cualquier arenal es tuyo por derecho.
Bahía de Hanalei y su muelle
Es la playa que sale en todas las fotos de la costa norte, y esta vez la foto se queda corta. Una curva enorme de arena con montañas verdes detrás, y el muelle de Hanalei como mirador. Ve temprano, antes de que se llenen los aparcamientos. En invierno el oleaje del norte es serio y bañarse puede ser mala idea; en verano el agua está mucho más tranquila.
Wailua Falls
Se ve desde un mirador junto a la carretera, sin caminata. Son dos chorros que caen casi juntos desde lo alto y por la mañana se suele formar algún arcoíris. Diez minutos de parada y te vas con la foto. Muy cerca, en la zona de Wailua, el mirador de Opaekaa Falls tiene además buenas vistas del valle del río.
Spouting Horn
Un tubo de lava en la costa sur, cerca de Poipu, por el que el mar sale disparado hacia arriba con un silbido. Gratis, rápido y mejor cuando hay algo de oleaje. Aprovecha para pasar por la playa de Poipu: es fácil ver tortugas verdes descansando en la arena. Mantén la distancia, porque están protegidas y las multas por acercarse son reales.
Hanapepe y su puente colgante
Un pueblo pequeño en el oeste, con galerías, librerías y un puente colgante peatonal sobre el río que se mueve más de lo que parece. Los viernes por la tarde hacen una noche de arte en la calle principal, con puestos y música. Es de lo más local que se encuentra en la isla.
Miradores de Waimea Canyon
El Gran Cañón del Pacífico, como lo llaman, es una herida de roca roja y verde. Los miradores están a lo largo de la carretera que sube hacia Koke'e. Comprueba antes si el parque estatal cobra tasa de entrada o aparcamiento a los visitantes no residentes, porque en los parques estatales de Hawái es cada vez más habitual. Aun así, sigue saliendo barato para lo que ves.
Lydgate Beach Park
Cerca de Wailua. Tiene una zona protegida por rocas donde el agua queda como una piscina natural, ideal si viajas con niños o si quieres hacer snorkel sin olas. Hay duchas, aseos y mesas de pícnic.
Qué hacer con poco dinero
El camino costero Ke Ala Hele Makalae, junto a Kapaa, se recorre a pie o en bici y bordea el mar. Al atardecer pasa mucha gente local a correr, y eso es buena señal.
Si te gusta caminar, el sendero Kalalau empieza en la costa norte, en la zona de Haena. Los primeros kilómetros, hasta la playa de Hanakapiai, son un tramo muy popular. Ojo: el parque estatal de esa zona exige reserva previa y pago a los no residentes, así que no se hace sin planificar. Es casi gratis, pero no del todo.
Para el atardecer, Polihale en la costa oeste tiene una de las playas más largas de la isla. El camino de acceso es de tierra y muchos contratos de alquiler de coche lo prohíben, así que lee bien el tuyo.
Comer barato: plate lunch, poke y puestos de carretera
Pide plate lunch en cualquier local sencillo: carne o pescado con dos bolas de arroz y ensalada de macarrones con mayonesa. Es contundente y da para dos comidas si no tienes hambre de lobo. El poke del supermercado Foodland, por peso y con docenas de variedades, te saca de un apuro en la playa. Los fines de semana, busca los puestos de pollo huli huli junto a la carretera, con las parrillas humeando. Y el shave ice de sirope, mejor sin helado debajo, cuesta poco y pega fuerte con el calor.
Los mercados de agricultores se reparten por la isla durante la semana. Fruta, pan y comida preparada a buen precio. Para cenar, el supermercado y una mesa con vistas ganan a cualquier restaurante de Poipu.
Dónde dormir sin dejarte el sueldo
- Kapaa y Wailua: la mejor relación calidad-precio de la isla. Mucha oferta de alojamientos modestos, supermercados cerca y posición central para moverte al norte y al sur.
- Zona de Lihue: práctica si llegas tarde o te vas pronto. No es la más bonita, pero suele salir más económica que la costa.
- Camping: los parques de condado y los estatales requieren permiso previo. Es lo más barato y lo mejor para sentir la isla, pero se reserva con antelación.
Evita Poipu y Princeville si tu prioridad es ahorrar.
Del aeropuerto a tu alojamiento
El aeropuerto de Lihue (LIH) está a pocos minutos del centro. Lo más cómodo es alquilar un coche, porque el transporte público, The Kauai Bus, es limitado y no cubre toda la isla. Si decides prescindir del coche, tendrás que elegir muy bien dónde alojarte y quedarte en esa zona. Para trayectos cortos hay taxis y aplicaciones, pero no esperes la rapidez de una gran ciudad.
Lo que nadie cuenta antes de ir
Compra el protector solar antes de llegar. Hawái prohíbe los que llevan oxibenzona y octinoxato para proteger el coral, y en las tiendas de la zona turística cuestan bastante más. Tampoco dejes nada de valor visible en el coche, ni siquiera cinco minutos: los robos en aparcamientos de miradores y playas son el gran problema de la isla. Y lleva siempre un chubasquero fino, porque en la costa norte llueve a ratos aunque el cielo esté azul. Esa lluvia es la responsable de que todo esté tan verde.
Foto: Wikipedia · Wikimedia Commons (Kauaʻi)