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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Hoy tenemos un chollo para escaparte a Nashville desde Guadalajara. Volaris opera un vuelo sin escalas y el precio ida y vuelta es de 246 €, frente a los 330 € que suele costar este trayecto.
Las fechas que hemos encontrado son la ida el 19 de enero de 2027 y la vuelta el 21 de enero de 2027, es decir, un fin de semana corto perfecto para desconectar. Eso sí, los precios cambian con mucha rapidez, así que si te encaja, no te lo pienses demasiado.
Te recomendamos revisar el precio y las fechas en el buscador en cuanto puedas. El importe mostrado puede variar, y lo confirmarás al pulsar el botón de reserva.
Una vez allí, Nashville da para mucho: pasea por Broadway y entra en alguno de sus locales con música en directo, visita el Ryman Auditorium, antigua casa del Grand Ole Opry, y date una vuelta por Music Row, el barrio de los estudios de grabación. Si te apetece algo más tranquilo, el Parthenon del Centennial Park es una parada muy bonita.
Escapada romántica a Nashville: qué ver y hacer en pareja
Nashville para dos: menos neón y más calma de la que imaginas
Dicen que Nashville es una ciudad de despedidas de soltera sobre ruedas, y en parte es verdad, pero basta alejarse tres calles de Broadway para que todo cambie. Con dos o tres días da para escuchar buena música sin gritar, pasear al atardecer y cenar sin prisa. Estos son los sitios que yo elegiría para ir en pareja.
Siete paradas para ver con calma
El puente peatonal John Seigenthaler
Cruza el río Cumberland y es el mejor mirador gratuito del skyline. Ve media hora antes de que se ponga el sol: la luz se cuela entre los edificios y el puente se llena de parejas y corredores, pero sin agobios.
Ryman Auditorium
Es la antigua iglesia convertida en sala de conciertos, con bancos de madera en vez de butacas. Aunque no te interese el country, la acústica merece la pena. Si coincide un concierto mientras estáis, sacad entradas con antelación.
El Parthenon de Centennial Park
Sí, una réplica a tamaño real del griego en pleno Tennessee, y funciona. Dad una vuelta por el parque, sentaos junto al lago y entrad a ver la estatua de Atenea, que sorprende más de lo que parece desde fuera.
Station Inn
Un local pequeño, sin florituras, dedicado al bluegrass. Aquí la gente va a escuchar, no a hacerse fotos. Es lo contrario de Broadway y por eso encaja tan bien en una noche tranquila.
Hatch Show Print
Un taller de carteles tipográficos que lleva imprimiendo conciertos desde hace más de un siglo. Podéis elegir un cartel o una lámina como recuerdo de pareja, algo más personal que una camiseta.
Grand Ole Opry
El programa de radio más longevo del país tiene su casa algo fuera del centro. Ir a una función es casi una excursión, con artistas veteranos y jóvenes mezclados en una misma noche. Es la opción más cursi de la lista, y me encanta.
Radnor Lake State Park
Para una mañana de domingo. Senderos cortos entre bosque y lago, con ciervos que no se asustan de nadie. Después de tanto bar con música, se agradece el silencio.
Qué hacer cuando ya habéis visto lo básico
- Una noche en el Bluebird Cafe. Es una sala diminuta donde los compositores tocan sus propias canciones en silencio absoluto. Hay que reservar con tiempo y no se puede hablar durante la actuación.
- Una destilería. En la zona de Marathon Village hay opciones para catar whiskey de Tennessee sin ir a Lynchburg. Es un plan fácil para una tarde de lluvia.
- Cheekwood. Jardín botánico con museo de arte, perfecto para pasear con calma si el día acompaña.
- Murales en The Gulch. El de las alas de ángel es el que todo el mundo se fotografía. Ve temprano y no tendrás que hacer cola.
Dónde comer y qué pedir sin ir a lo obvio
Para un brunch largo, Biscuit Love, en The Gulch, es una buena apuesta: biscuits con salsa gravy y los bonuts, unos buñuelos que piden casi todas las mesas. Hay cola los fines de semana, así que mejor entre semana.
Si os apetece una escapada en coche, el Loveless Cafe sirve biscuits caseros y jamón curado al estilo sureño en un entorno de carretera muy americano. Ya de noche, East Nashville tiene muchos restaurantes pequeños, de mesa íntima y carta corta, que funcionan mejor para cenar a dos que cualquier sitio de Broadway. Y para una copa, un bourbon o un whiskey de Tennessee con hielo grande, sin necesidad de grandes coctelerías.
En qué barrio dormir según cuánto queráis gastar
- Presupuesto ajustado: East Nashville. Ambiente local, casas bajas, cafeterías y bares tranquilos. Se cruza al centro en coche o patinete en pocos minutos, y alquilar un apartamento sale más a cuenta que un hotel céntrico.
- Presupuesto medio: 12 South o Midtown. Calles caminables, tiendas y cafés, y buen punto intermedio entre el centro y las zonas residenciales.
- Para darse un capricho: The Gulch o junto al río, en el centro. Hoteles con terraza y vistas, todo a pie. Eso sí, de noche hay más ruido.
Evitaría dormir justo en Broadway si buscáis descansar: la música sigue hasta tarde y el ruido sube hasta las habitaciones.
Del aeropuerto a la ciudad
El aeropuerto internacional de Nashville (BNA) queda a unos 15-20 minutos en coche del centro, según el tráfico. Lo más cómodo son Uber, Lyft o taxi. Hay también una línea de autobús urbano de WeGo que conecta con el centro, pero es menos frecuente y conviene comprobar el horario antes. Si pensáis visitar Radnor Lake, Cheekwood o el Opry, un coche de alquiler os dará libertad, porque el transporte público no llega bien a esos sitios.
El consejo de quien ya ha ido
Id a Broadway a media mañana, no por la noche. Muchos honky-tonks, como Robert's Western World, tocan en directo desde primera hora y a las 11 están casi vacíos. Podéis elegir mesa, pedir algo de comer y escuchar a la banda de verdad. Dejad propina en el bote de la banda: es la forma en que cobran. Y evitad el sábado por la tarde, cuando los autobuses de fiesta toman la calle y ya no se oye nada.
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