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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Ryanair te lleva directo desde Madrid a Catania por 50 euros ida y vuelta. Es el tipo de precio que no ves cada día: viajo sin escalas y ahorro un montón frente a lo que suele costar este trayecto.
Las fechas que hemos encontrado son salida el 12 de diciembre y regreso el 16. Perfecto si andas buscando escapada navideña o simplemente un viaje de invierno a la costa siciliana sin quemar el bolsillo.
Muévete rápido: los precios de Ryanair cambian constantemente y este tipo de tarifa desaparece en pocas horas. Entra directamente, verifica el precio actual y reserva sin dudarlo.
Una vez en Catania te espera la bahía más bonita de Sicilia, el volcán Etna para explorar, y una ciudad llena de vida medieval. Come pasta con sardinas recién sacadas del mar, pasea por la costa de Acitrezza con vistas al Jónico y relájate en pueblitos de pescadores como Aci Castello.
Catania con amigos: qué ver, dónde cenar y salir de noche
Lava negra y barroco: qué ver sin que se os haga pesado
Catania es una ciudad compacta y un poco sucia, y eso forma parte de su gracia. Está construida con piedra volcánica, así que todo es gris oscuro y barroco, con el Etna asomando al final de cada calle larga. Con una mañana y una tarde se ve lo esencial, y lo mejor es hacerlo andando.
- Piazza del Duomo y la Fontana dell'Elefante: el elefante de lava, al que llaman «U Liotru», es el símbolo de la ciudad. Sentaos un rato en la plaza y mirad pasar a la gente, que es parte del plan.
- La Pescheria: el mercado de pescado, justo detrás de la plaza. Id por la mañana, cuando hay gritos, hielo y pulpos por todas partes. Es ruidoso y húmedo, y no se parece a nada de lo que tengáis en casa.
- Via Etnea: la calle larga y recta que sube hacia el volcán. Sirve para pasear, tomar algo y comprar sin prisa. Al fondo se ve la silueta del Etna si el día está despejado.
- Via dei Crociferi: iglesias barrocas casi pegadas unas a otras. De día es muy fotogénica y de noche se llena de gente joven charlando en los escalones.
- Teatro Romano: está metido entre edificios, casi escondido en plena calle. Tardáis diez minutos y os da una idea de lo antigua que es la ciudad bajo el barroco.
- Castello Ursino: una fortaleza medieval que hoy queda tierra adentro, aunque la lava la rodeó y el mar se retiró. Es un buen dato para contarlo en la cena.
- Villa Bellini: un jardín tranquilo para recuperar fuerzas por la tarde antes de que arranque la noche.
Qué hacer cuando cae el sol
La noche catanesa gira alrededor de Piazza Bellini y las calles que rodean el Teatro Massimo Bellini. Hay bares con terraza, música de todo tipo y mucho universitario. Piazza Teatro Massimo es una buena opción para empezar con una cerveza o un spritz y ver cómo se va llenando todo.
Si queréis algo menos ruidoso, el entorno de Via Crociferi funciona bien para charlar con vaso en mano antes de seguir. Y si lo que buscáis es discoteca, la oferta está repartida por la ciudad y la costa. Preguntad en el bar donde estéis, porque lo que se lleva cambia cada temporada.
De día hay otras opciones. La Plaia, la playa larga de arena oscura al sur de la ciudad, va bien para la resaca en verano. Y una excursión al Etna con un guía o por libre os da un buen contraste con la noche anterior. Aci Trezza, con sus islotes de lava frente a la costa, está a un paso en autobús o en coche.
Comer y beber: del arancino a la granita
Aquí se cena tarde y se come muy bien por poco dinero. Pedid arancini, que en Catania se llaman «arancino» en masculino y suelen tener forma de cono, como el volcán. Los hay de ragú y de mantequilla con jamón. En Via Etnea, el bar Savia tiene fama por ellos.
La pasta alla Norma nació aquí: macarrones con tomate, berenjena frita y ricotta salada. Probadla en cualquier trattoria sencilla. Si alguien del grupo se atreve, también es típica la carne de caballo en brocheta o albóndiga, un clásico local.
Para el desayuno o la tarde, granita con brioche, mejor de almendra o pistacho. Y un detalle de quiosco: el «seltz limone e sale», agua con gas, limón y sal, que sienta de maravilla tras una noche larga.
En qué zona dormir según el presupuesto
- Presupuesto ajustado: los hostales y pisos cerca de la estación Centrale salen más baratos y tenéis buen transporte. Eso sí, de noche la zona está algo descuidada, así que volved en grupo o en taxi.
- Presupuesto medio: alrededor de Via Etnea o cerca de Piazza del Duomo. Lo tenéis todo a pie y volvéis sin complicaciones. Para un grupo, un piso compartido aquí es lo más práctico.
- Presupuesto más holgado: hoteles con terraza en el centro histórico, con vistas a la cúpula o al volcán, o algo más tranquilo hacia la costa si preferís dormir sin ruido.
Un aviso para los que vayan a salir hasta tarde: en el centro las calles son estrechas y hay ruido hasta la madrugada. Pedid habitación que no dé a la calle principal.
Del aeropuerto a la ciudad
El aeropuerto de Fontanarossa está muy cerca del centro. Lo más cómodo es el autobús Alibus, que conecta con la zona de la estación y el centro en un trayecto corto. Si vais cuatro o más, el taxi puede salir parecido, pero pactad el precio antes de subir. Para moverse dentro de la ciudad, andando llegáis a casi todo. Hay también un metro pequeño y autobuses urbanos.
Lo que solo sabe quien ha ido
La noche empieza más tarde de lo que pensáis. Si llegáis a Piazza Bellini a las once, os encontraréis las mesas a medias. El ambiente de verdad llega después de medianoche, así que cenad sin prisa y dejad el segundo bar para más tarde. Otra cosa: la piedra de lava mojada y pulida resbala bastante. Si ha llovido, llevad calzado con suela decente, sobre todo después de unas cuantas copas.
Foto: Berthold Werner · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


