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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Este chollo une Málaga y Budapest en vuelo directo con Ryanair por 74 € ida y vuelta. El precio habitual de esta ruta ronda los 120 €, así que el ahorro es de un 38 % aproximadamente.
Las fechas que hemos encontrado son la ida el 17 de enero de 2027 y la vuelta el 22 de enero de 2027, o sea, cinco días en la capital húngara. Son fechas de temporada baja, perfectas si buscas tranquilidad y precios bajos.
Ojo: los precios de vuelos cambian constantemente y este puede subir en cuestión de horas. Si te interesa, no lo dejes para luego. Pulsa el botón, comprueba que el precio y las fechas siguen disponibles y reserva cuanto antes.
Una vez allí, te recomendamos pasear por la orilla del Danubio para ver el Parlamento iluminado, subir al Bastión de los Pescadores y la zona del Castillo de Buda. En enero, los baños termales Széchenyi son un plan estupendo para entrar en calor. Y no te vayas sin probar un buen goulash o un lángos en algún mercado local.
Budapest sin colas: barrios menos turísticos que merecen la pena
Seis sitios para ver otra Budapest
La Budapest de las fotos se concentra en un puñado de calles a orillas del Danubio. Basta con alejarse veinte minutos para que cambie el ruido. Estos son los lugares que yo recomendaría a un amigo que ya ha visto el Parlamento y quiere algo distinto.
El cementerio de Fiumei út, en Józsefváros
Suena raro como primera parada, pero es uno de los paseos más tranquilos de la ciudad. Aquí están enterrados Kossuth, Deák y buena parte de la historia húngara, en mausoleos enormes entre árboles y hiedra. Si has visto Père-Lachaise, ya sabes el ambiente, con mucha menos gente.
El mercado de Rákóczi tér
Nada que ver con el Gran Mercado de la calle Váci, lleno de grupos y de pimentón en bolsitas con lazo. Este es un mercado de barrio, con vecinos comprando verdura, encurtidos y embutidos. Es ideal para ver qué come de verdad la gente y comprar algo para un picnic.
Pozsonyi út y Szent István park, en Újlipótváros
Este barrio de Pest, entre el Nagykörút y el río, tiene edificios de los años treinta con portales bien conservados y cafeterías donde se desayuna sin prisa. Pozsonyi út es la calle para pasear mirando fachadas. Termina en el parque junto al Danubio, con vistas a la isla Margarita y un ambiente muy de barrio.
Óbuda y su plaza mayor
Al norte, Óbuda parece otra ciudad, casi de pueblo, con casas bajas y la plaza Fő tér, donde hay un grupo escultórico de mujeres con paraguas. Está el museo dedicado a Vasarely, y en general se pasea bien. Los bloques de hormigón que rodean el casco viejo son parte de la gracia, porque enseñan cómo es de verdad la ciudad.
Wekerle-telep, en Kispest
Una colonia obrera de principios del siglo XX con casitas de tejados empinados, jardines y una plaza central, Kós Károly tér. Está lejos del centro y por eso casi nadie la visita. Llevé zapatillas cómodas y estuve dos horas dando vueltas sin cruzarme con un solo turista.
El Tren de los Niños, en las colinas de Buda
El Gyermekvasút sale de Hűvösvölgy y sube por el bosque hasta Széchenyi-hegy. Lo gestionan niños y adolescentes con uniforme, supervisados por adultos, herencia de la época comunista que ha sobrevivido. Comprueba los días de servicio antes de ir, porque no circula todo el año con la misma frecuencia.
Qué hacer cuando ya has caminado bastante
Si buscas un balneario sin multitudes, el de Lukács, en Buda, funciona mucho mejor que el famoso Széchenyi. Hay más húngaros que visitantes, y la zona de piscinas termales tiene un aire de club de barrio. Otro plan fácil es coger el HÉV hasta Római-part, un paseo junto al Danubio al norte de la ciudad, con terrazas y gente que va a comer pescado en fin de semana.
Dónde comer y qué pedir
En el centro, el plato típico se paga caro por el entorno. En estos barrios te sientas en un sitio sencillo y pides lo que comen los vecinos. Busca un főzelék, un guiso espeso de verdura (lentejas, guisantes o calabaza) que se sirve con una salchicha o con un huevo frito. Es comida de diario, económica y reconfortante.
En Römai-part y cerca del río, prueba la halászlé, la sopa de pescado picante con paprika. En los mercados, pide un lángos con ajo y nata agria; el de queso rallado es el clásico. Para el postre, túró rudi (barrita de requesón con chocolate) en cualquier supermercado, o una dobos en una pastelería de barrio.
Para tomar algo por la noche, la calle Ráday, en Ferencváros, tiene terrazas con ambiente local, mucho más relajado que los bares de ruinas del barrio judío.
En qué barrio dormir según tu presupuesto
- Presupuesto ajustado: Józsefváros, cerca de Kálvin tér y del Museo Nacional. Está bien comunicado y los alojamientos cuestan menos que en el centro. De noche conviene fijarse en la calle exacta, porque algunas zonas son más duras que otras.
- Presupuesto medio: Ferencváros, junto a Ráday utca y Bakáts tér, o Újlipótváros, con apartamentos agradables y metro y tranvía a mano. Es mi favorito para quedarse varios días.
- Para más tranquilidad: Óbuda, con ritmo de pueblo y conexión rápida en HÉV con el centro, aunque hay menos oferta de bares.
Cómo llegar desde el aeropuerto
El aeropuerto Liszt Ferenc está al sureste de la ciudad. La opción más cómoda es el autobús 100E, que va directo a Deák Ferenc tér, en pleno centro, donde enlazas con tres líneas de metro. Si tu alojamiento está en el sur, el 200E te lleva al metro M3 en Kőbánya-Kispest. Fíjate bien en el tipo de billete que necesitas en cada línea, porque no siempre vale el sencillo habitual. El taxi o las apps de transporte son más caros, pero solo compensan si vais varios o llegáis tarde.
Un consejo que solo da quien ya ha estado
En los cajeros automáticos, si la pantalla pregunta si quieres cobrar en euros o en forintos, elige siempre forintos. El cambio que te ofrecen en euros es mucho peor. Y en el transporte público valida el billete de papel en las máquinas amarillas, aunque no haya nadie mirando: los revisores aparecen cuando menos lo esperas y no hacen excepciones con los turistas.
Foto: Jakub Hałun · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


