- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Te traemos una escapada a Riga, la capital de Letonia, desde Málaga por 93 € ida y vuelta con Ryanair. Es vuelo directo, sin escalas, y el precio está un 28 % por debajo de lo que suele costar este trayecto, que ronda los 130 €.
Las fechas que hemos encontrado son la ida el 25 de enero de 2027 y la vuelta el 27 de enero de 2027, así que tendrás un fin de semana largo para descubrir la ciudad. Recuerda que los precios cambian constantemente y que la tarifa puede variar en el momento de reservar, así que compruébala siempre al pulsar el botón.
Si quieres cerrar el chollo, nuestro consejo es que no te lo pienses demasiado: las ofertas de este tipo suelen durar poco. Revisa tus fechas y reserva en cuanto veas que encaja con tu planning.
Una vez allí, pasea por la Ciudad Vieja, con sus calles empedradas y sus casas de colores, y no te pierdas los edificios Art Nouveau, de los más llamativos de Europa. También merece la pena visitar el mercado central, instalado en antiguos hangares de zepelines, y reservar una tarde para cafés y buena gastronomía letona.
Escapada a Riga en pareja: qué ver, dónde cenar y dormir bien
Una ciudad pequeña para ir sin mirar el reloj
Riga funciona muy bien en pareja porque no obliga a correr. Dos o tres días bastan, casi todo se hace andando y las mejores horas son las que no están en ninguna lista: el casco antiguo a primera hora, cuando solo se oyen las ruedas de alguna maleta sobre el adoquín, o la orilla del canal al final de la tarde.
Seis sitios para recorrer de la mano
- Los callejones de Vecrīga. Piérdete por Mazā Pils iela, donde están las Tres Hermanos, tres casas medievales pegadas que parecen un decorado. Después busca los patios interiores y pasadizos como el de Jāņa sēta, que casi siempre están más tranquilos que las plazas.
- La torre de la iglesia de San Pedro. Se sube en ascensor y la vista de los tejados rojos, el río y el puerto compensa la cola. En verano, mejor hacia el final de la tarde.
- Parque Bastejkalns y el canal. Es un paseo corto y verde que bordea el casco antiguo, con puentecitos y bancos. Sigue después hasta el Monumento a la Libertad, donde verás a la guardia de honor y a mucha gente haciéndose fotos.
- La Academia de Letonia de Ciencias. Es el rascacielos de estilo soviético que algunos llaman «la tarta de boda de Stalin». Tiene un mirador y cobra menos fama que San Pedro, así que se está más a gusto.
- Āgenskalns, al otro lado del Daugava. Calles con casas de madera, algo torcidas y llenas de personalidad. Si caes en sábado, el mercado de Kalnciema kvartāls es un buen plan de mañana.
- El puente de Piedra (Akmens tilts). Cruzarlo a pie hacia la orilla opuesta te da la imagen de Vecrīga con sus torres, la que no sale cuando estás dentro. Es ideal para el atardecer.
Qué hacer cuando ya habéis andado bastante
Un paseo en barco por el canal y el Daugava, sobre todo entre primavera y principios de otoño, te hace ver la ciudad desde otro ángulo sin cansarte los pies. Por la noche, Riga tiene bares de coctelería dentro del casco antiguo y también miradores en altura, como el Skyline Bar del hotel Radisson Blu Latvija. Para algo más sosegado, hay cafeterías con velas y mantas en las terrazas cuando refresca.
Y pruébalo una vez: el Black Balsam, el licor de hierbas oscuro de la ciudad. Solo, es un trago serio. Con café o con helado de vainilla se deja beber mucho mejor.
Dónde cenar y qué pedir
La cocina letona es contundente y se entiende mejor con frío. Pide pelēkie zirņi ar speķi, guisantes grises con panceta y cebolla frita, que es plato humilde pero muy de aquí. En verano, la sopa fría de remolacha (aukstā zupa), rosa chicle, con patata y huevo duro, sorprende y refresca. El pan de centeno oscuro llega a la mesa casi siempre, y el pescado ahumado o los arenques son una apuesta segura.
Un consejo para cenar mejor: huye de las terrazas más cercanas a la plaza del Ayuntamiento si buscas algo tranquilo. Con alejarte dos o tres calles ganas en precio y en sitio libre, y reservar con un día de antelación en fin de semana te ahorra vueltas.
En qué zona dormir según el bolsillo
- Si queréis darle un capricho a la escapada: Vecrīga, el casco antiguo. Despertar con las campanas y salir andando a todo tiene su encanto, aunque de noche hay ruido los fines de semana. Pide habitación interior o en planta alta.
- Presupuesto medio: la zona de Centrs, al otro lado del canal. Es más tranquila, con edificios modernistas, tiendas y cafés, y a diez o quince minutos andando de Vecrīga.
- Si queréis ahorrar: los barrios algo más alejados, como Āgenskalns, al otro lado del río, tranquilos y con transporte público. Compara bien la ubicación exacta antes de reservar.
Del aeropuerto al centro sin complicaciones
El aeropuerto de Riga (RIX) está a unos 10 kilómetros del centro. La opción barata es el autobús 22, que llega al centro en media hora aproximadamente. Si vais con prisa o de noche, un taxi por aplicación (Bolt o Uber) suele salir razonable entre dos y os deja en la puerta del alojamiento.
Lo que solo sabe quien ha ido
El adoquín de Vecrīga es precioso y es una trampa para los pies. Llevad calzado cómodo y plano, porque los tacones y las suelas finas se sufren a la tercera calle. Y en pleno verano, no os fiéis de la hora: anochece tarde, así que la cena romántica con luz natural se alarga hasta bien entrada la noche. Reservad el mirador para cuando el cielo se ponga naranja, no para cuando lo diga el reloj.
Foto: Diliff · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons


