- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Ojo a este chollo: Ryanair vuela sin escalas de Sevilla a Nápoles por 68 € ida y vuelta para las fechas de diciembre de 2026 que hemos encontrado. El precio habitual ronda los 120 €, así que el ahorro es de casi un 43 %.
Las fechas que hemos localizado son la ida el 13 de diciembre y la vuelta el 14. Es una escapada corta, de una noche, ideal si quieres desconectar sin complicarte. Eso sí, los precios de las aerolíneas cambian muy rápido y las tarifas tan bajas suelen durar poco, así que si te interesa, no le des muchas vueltas.
Te recomendamos decidir pronto y revisar las fechas antes de reservar. El precio puede variar, y lo comprobarás de forma exacta al pulsar el botón de la reserva.
Una vez allí, lo más típico es perderse por el centro histórico y su laberinto de callejones. En diciembre, la calle San Gregorio Armeno se llena de belenes y figuras de cerámica, todo un espectáculo navideño. Y, por supuesto, prueba una auténtica pizza napolitana en alguna pizzería de barrio. Si te queda tiempo, Pompeya está a una media hora en tren y merece muchísimo la pena.
Nápoles y alrededores: Vesubio, Procida y excursiones de un día
Nápoles es la base, lo bueno está fuera
Nápoles cansa un poco. Es ruidosa, intensa y a las seis de la tarde ya te apetece ver algo verde. La suerte es que tiene a mano un volcán, un mar con islas y unos cráteres con lagos dentro. Con tren, barco y un par de zapatillas decentes se llega a todo en el mismo día. Aquí van las excursiones que yo repetiría.
Seis sitios para salir de la ciudad
El Vesubio, mejor con madrugón
Se sube en coche o en autobús hasta un aparcamiento y el último tramo se hace a pie, por un camino de ceniza y piedra suelta. Son unos 20-30 minutos y se hacen cortos. Arriba te asomas al cráter y, si el día está claro, ves toda la bahía hasta Capri. Ve a primera hora: por la tarde suben las nubes y no ves nada. Lleva una chaqueta, que aunque abajo haya calor, allí sopla viento.
Herculano, mejor que Pompeya si vas justo de tiempo
Pompeya es enorme y a mediodía en verano castiga. Herculano es mucho más pequeña, está mejor conservada en cuanto a madera y mosaicos, y se recorre sin agobios en un par de horas. Se llega con la Circumvesuviana, bajando en la parada de Ercolano Scavi. Si te sobran fuerzas, el Vesubio queda justo encima.
Procida, la isla que no sale en los folletos de Capri
Procida es pequeña, de casas pastel y pescadores de verdad. Pasea por la Marina Corricella, sube hasta Terra Murata y siéntate a ver cómo reparan las redes. Es mucho más barata y tranquila que Capri. Sale a cuenta combinarla con Ischia, que está al lado y tiene bosque, termas y un monte, el Epomeo, para quien quiera caminar.
Capri, pero sin caer en lo obvio
Si vas a Capri, esquiva la cola de la Gruta Azul si el mar está movido, porque a veces ni siquiera entran los botes. Mejor camina hasta los Jardines de Augusto o recorre el sendero hacia el Arco Natural. Merece mucho más la pena que sentarse en la plaza a pagar un café carísimo.
El Sendero de los Dioses
Es una ruta de montaña sobre la Costa de Amalfi, entre Agerola y Nocelle, encima de Positano. Tiene vistas absurdas al mar, algo de desnivel y mucha escalera al final. Es la mejor caminata de la zona. Calcula buena parte de la jornada, llega con calzado de suela agarrada y agua suficiente.
Los Campos Flégreos, el lado raro
Al oeste de la ciudad el suelo humea y hay cráteres, lagos y ruinas romanas casi sin gente. Puedes combinar Pozzuoli, el Lago d'Averno y el Monte Nuovo, y llegar en tren o en la línea Cumana. En Posillipo, la zona de Gaiola tiene un parque marino con aguas muy limpias, y es un buen lugar para ver el mar sin ir a una isla. Comprueba antes qué zonas están abiertas, porque cambia según la época.
Qué hacer sin ir tan lejos
Si no tienes tiempo para una excursión larga, pasea por el Parque Virgiliano, en lo alto de Posillipo, o sube al Vomero para ver el golfo desde el castillo de Sant'Elmo. Para bañarte en la ciudad, las rocas del Lungomare y las zonas de Posillipo funcionan, aunque no esperes playas de arena.
Dónde comer y qué pedir
De vuelta de la montaña, un plato de spaghetti alle vongole es difícil de superar. En las islas, la frittura di paranza y el pescado del día suelen ser la apuesta segura, y en Ischia el conejo a la ischitana es el plato local. En el Vesubio crecen los pomodorini del Piennolo y la uva del vino Lacryma Christi. En Procida, prueba los dulces de limón. De postre en Nápoles, una sfogliatella recién hecha o un babà.
Dónde dormir según bolsillo
- Ajustado: la zona de la estación de Garibaldi. No es la más bonita, pero tienes trenes, Circumvesuviana y metro a mano. Revisa bien las opiniones de cada alojamiento.
- Medio: el centro histórico, cerca de Via Toledo. Ruidoso, pero cómodo para llegar a todo y para salir al puerto.
- Más tranquilo: Chiaia o el Vomero. Más ordenado, con buenos restaurantes y vistas.
Del aeropuerto a la ciudad
El aeropuerto de Capodichino está muy cerca. El autobús Alibus enlaza con el puerto y la estación central, y es la opción más cómoda. Los taxis tienen tarifa fija para los principales destinos de la ciudad, así que pregunta antes de subir.
Un consejo de quien ha ido
Mira el parte del mar antes de comprar el barco a las islas. Con mala mar los hidroplanos se cancelan y puedes quedarte atrapado o pasar horas esperando. Ten siempre un plan B, como Herculano o el Vesubio, que no dependen del mar. Y en verano evita los vagones viejos de la Circumvesuviana al mediodía, que van como una sauna.
Foto: Livioandronico2013 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


