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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×15 cm bajo el asiento. Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Bangkok suele ser un destino caro de volar desde España, así que encontrar un ida y vuelta desde Palma de Mallorca por 525 € es una oportunidad que merece la pena mirar. Hablamos de un precio un 28% por debajo de lo habitual, con Iberia Express como aerolínea y dos escalas en el trayecto.
Las fechas que hemos encontrado son la ida el 25 de noviembre de 2026 y la vuelta el 2 de diciembre de 2026, es decir, una escapada de una semana larga en pleno otoño-invierno asiático, una de las mejores épocas para visitar Tailandia por su clima más suave.
Un consejo: los precios de vuelos cambian constantemente y las tarifas tan ajustadas no suelen durar mucho. Si te interesa, no lo dejes para más tarde. El precio puede variar, así que compruébalo al pulsar el botón antes de decidirte.
Una vez allí, merece la pena dedicar un día al Gran Palacio y al templo de Wat Pho, con su Buda reclinado. Por la tarde, el ambiente de Chinatown (Yaowarat) es ideal para cenar en los puestos de comida callejera. Y si te gusta madrugar, el mercado flotante de Damnoen Saduak está a una hora aproximadamente de la ciudad.
Bangkok en pareja: templos, canales y cenas a dos sin prisas
Una ciudad que se disfruta mejor a ritmo lento
Bangkok tiene fama de agobiante y a ratos lo es: tráfico, humedad, motos por todas partes. Pero en pareja funciona sorprendentemente bien si dejas de querer verlo todo. Mi fórmula es sencilla: templos y paseos por la mañana, siesta en el hotel con aire acondicionado y la calle otra vez cuando baja el calor. Con tres días hay de sobra.
Seis sitios para ir de la mano
Wat Pho y el ferry a Wat Arun
Wat Pho es famoso por su Buda reclinado, pero lo que más me gustó fue el patio de las estupas de cerámica, mucho más tranquilo que el Gran Palacio de al lado. Desde allí, un ferry de cinco minutos desde el muelle de Tha Tien te cruza el río hasta Wat Arun. Subid por las escaleras empinadas de la torre central y mirad el Chao Phraya desde arriba.
Jim Thompson House
Una casa tradicional de teca construida con piezas de varias casas antiguas, en pleno centro y con jardín. Se visita con guía y es un buen plan para las horas de más calor, porque la sombra y el silencio compensan. Después, el restaurante del recinto es perfecto para una comida pausada.
Bang Krachao en bicicleta
Es el gran pulmón verde que queda al otro lado del río, una península de vegetación, caminos elevados y casas de madera. Se alquila bici allí mismo y se pedalea sin rumbo fijo. Sorprende lo poco que parece Bangkok desde ahí, y para una pareja es un respiro después de dos días de ciudad.
Yaowarat, el Chinatown
De día es un hormiguero de tiendas; de noche, uno de los mejores paseos gastronómicos de Asia. Lo comentamos más abajo, pero llegad con hambre y sin planes.
Wat Saket y la Montaña Dorada
Son unos trescientos escalones en espiral hasta una colina con un chedi dorado y campanas que suenan con el viento. La vista no es la de un rascacielos, pero se ven los tejados de la parte vieja y se está mucho más tranquilo que en otros miradores. Mejor a media tarde, cuando el calor afloja.
Parque Lumphini al caer el día
Aquí pasa algo curioso: hacia las seis la gente sale a correr, a hacer taichí o a bailar aeróbic en grupo, y hay varanos de más de un metro tomando el sol junto a los estanques. Un paseo sin plan, con un coco en la mano, y ya habéis hecho algo que hacen los locales.
Qué hacer cuando ya habéis visto los templos
- Un masaje tailandés en pareja. Hay escuelas y locales por toda la ciudad, y la tradición de Wat Pho es de las más reconocidas. Pedid salas contiguas o una doble.
- Una clase de cocina de mañana, con visita previa al mercado. Os llevaréis curry y pad thai aprendidos en casa.
- Un paseo en barco por los canales de Thonburi, la orilla oeste, donde aún quedan casas sobre pilotes y templos pequeños.
- Una cena junto al río, en un restaurante con vistas o en un crucero con cena. Es el plan romántico más típico, y por algo lo es.
Dónde comer y qué pedir
En Yaowarat, a partir de las siete, empiezan los puestos con marisco a la plancha, fideos con pato asado y dulces calientes. Mi consejo: compartid muchas cosas pequeñas en vez de sentaros a un plato grande. Pedid pad kra pao con huevo frito, tom yum si queréis algo que pique de verdad y mango con arroz glutinoso de postre. Para algo más especial, la tortilla de cangrejo de Jay Fai tiene fama mundial, aunque la cola es larga y conviene ir con paciencia.
Los fideos de barco, en cuencos diminutos, se piden de cinco en cinco. Los encontraréis cerca de Victory Monument. Y si algo pica demasiado, decid «mai phet», que significa «sin picante».
En qué barrio dormir según el presupuesto
- Ajustado: los alrededores de Phra Arthit, en Banglamphu, junto al río. Es la parte vieja de mochileros, pero esta calle es más tranquila que Khao San y hay pensiones y hostales con habitación privada decentes.
- Intermedio: Ari, junto a la estación de BTS del mismo nombre. Es residencial y con cafeterías pequeñas, muy local, y a pocos minutos del centro en tren elevado.
- Para darse un capricho: la zona de Riverside, en torno a Charoenkrung y Silom. Hoteles de lujo con piscina frente al Chao Phraya y barco gratuito para llegar al muelle central de Sathorn.
Del aeropuerto a la ciudad
Si llegáis a Suvarnabhumi, el Airport Rail Link os deja en unos treinta minutos en Phaya Thai, desde donde enlazáis con el BTS. Es barato y evita el atasco. Si cargáis con maletas o llegáis de noche, el taxi con taxímetro desde la cola oficial es cómodo; insistid en que lo pongan en marcha y pagad los peajes que haya.
Un consejo que solo da quien ha estado
Cuando vayáis hacia el Gran Palacio, alguien muy amable os dirá que hoy está cerrado y que mejor os lleva a otro sitio en tuk-tuk. Es mentira, es el timo más viejo de la ciudad. Sonreíd y seguid andando. Y para moveros por el río, usad el barco de línea con bandera naranja, no las lanchas turísticas: va lleno de gente local, cuesta una fracción y a última hora de la tarde la luz sobre el agua es de lo mejor que vais a ver en el viaje.
Foto: BerryJ · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


