✓ Precio comprobado de nuevo el 29 oct 2026 a las 21:48 (UTC) · 🇪🇺 Europa · cómo lo comprobamos

✈️ Santiago de Compostela → Dubrovnik desde 149 € ida y vuelta

149 € ida y vueltaPrecio habitual 210 € · ahorras un 29 %Ver vuelo y fechas ✈️♡
Cómo reservarlo en 3 pasos
  1. Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
  2. Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
  3. Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.

Si te apetece escaparte a Croacia sin gastarte una fortuna, este chollo es para ti. Encontramos un vuelo ida y vuelta de Santiago de Compostela a Dubrovnik por 149 €, con Iberia y una escala por el camino. Según nuestros datos, el precio habitual anda por los 210 €, así que el ahorro ronda el 29 %.

Las fechas que hemos encontrado son la ida el 25 de noviembre de 2026 y la vuelta el 1 de diciembre de 2026. Son seis días para descubrir una de las ciudades más bonitas del Mediterráneo, y además sin las aglomeraciones del verano.

Eso sí, los precios de vuelos cambian constantemente, así que si te gusta, no te lo pienses demasiado. El precio puede variar en cualquier momento, y lo que tienes que hacer es comprobarlo al pulsar el botón de abajo, que te lleva directamente a las fechas.

Una vez allí, te recomendamos pasear por las murallas de la ciudad, que rodean por completo el casco antiguo y ofrecen unas vistas espectaculares sobre el mar. Luego, pierdete por las calles empedradas de la Stradun, la calle principal, y reserva tiempo para acercarte en barco a la isla de Lokrum, a poca distancia del puerto.

Si tienes ganas de algo más tranquilo, Cavtat, un pueblo costero a unos pasos de Dubrovnik, es perfecto para comer junto al mar y disfrutar de un ritmo más pausado.

Guía del destino

Dubrovnik con amigos: qué ver, dónde cenar y salir de noche

Lo que merece la pena ver antes de que empiece la noche

Dubrovnik se recorre en dos días sin prisa, y eso es una ventaja si vais en grupo: de día hacéis lo que toca y por la noche no vais con la lengua fuera. Lo mejor es repartir bien las horas.

Las murallas son lo primero. Dan toda la vuelta a la ciudad vieja y la vista de los tejados naranjas contra el Adriático es la postal que ya conocéis, pero en persona gana. Entrad a primera hora o a última de la tarde. A mediodía, con el sol rebotando en la piedra y los grupos de los cruceros, se sufre.

El Stradun, la calle principal, tiene el suelo de piedra caliza tan pulido que resbala, sobre todo si ha llovido. Lo digo en serio: es el sitio donde más gente se ha ido al suelo después de unas cervezas. Callejead mejor por las calles laterales que suben en escalera hacia el norte, más tranquilas y con ropa tendida.

El fuerte Lovrijenac, fuera de la muralla, junto a Pile, ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad desde fuera. Los fans de Juego de Tronos reconocerán el escenario de la Fortaleza Roja, pero se disfruta igual sin haber visto la serie.

El teleférico a Srđ sube a la montaña que domina la ciudad. Subid con el sol bajo y quedaos hasta que se enciendan las luces de abajo. Es un buen plan para cuando el grupo está cansado y aún no apetece cenar.

La isla de Lokrum se alcanza en un barco corto desde el puerto viejo. Es el plan de resaca ideal: pinar, rocas para bañarse y nadie con prisa.

Banje, la playa urbana junto a la muralla este, es más de tumbarse y mirar que de bañarse con calma, porque se llena. Aun así, tomar algo allí con vistas a Lokrum a media tarde es de lo mejor del día.

Qué hacer cuando cae el sol

La ciudad vieja no es Ibiza ni lo pretende. Es un casco histórico habitado, con vecinos que duermen entre piedras que amplifican cada grito. Los bares cierran relativamente pronto y la policía local no es indulgente con el ruido en la calle. Lo bueno es que no hace falta mucho para pasarlo bien.

Empezad en Buža, el bar de los acantilados fuera de las murallas, al que se entra por un agujero en la piedra. Hay dos locales con ese nombre, en la zona sur de la ciudad vieja. Es un sitio para ver la puesta de sol con una cerveza en la mano y los pies casi colgando sobre el mar. Id con tiempo, porque a la hora del atardecer se llena. Y un consejo de sentido común: sed prudentes con las escaleras de piedra al volver, que están resbaladizas y oscuras.

Después, un bar de vino como D'Vino, en la calle Palmotićeva, para probar tintos de la península de Pelješac, con el plavac mali como uva principal. También encontraréis música en directo en la plaza de Bunićeva Poljana, donde está el café Troubadour con jazz y otras sesiones.

Para bailar, la referencia es Revelin, una discoteca dentro de una antigua fortaleza junto a la puerta de Ploče. Las sesiones suelen arrancar tarde y las colas dependen del día. Si buscáis algo con menos postureo, probad los bares de Lapad, más locales y más baratos, o la cervecería Dubrovnik Beer Company, en la ciudad vieja, para empezar con calma.

Dónde comer y qué pedir

Pedid crni rižot, el risotto negro de tinta de sepia. Se comparte bien y mancha los dientes, así que preparaos para las fotos. La buzara de mejillones o gambas en salsa de vino blanco, ajo y pan para mojar es otro plato que funciona para grupos grandes. Si os gusta el marisco, las ostras de Ston son una de las razones para venir a la zona.

Para algo más contundente, la peka (carne o pulpo cocinado bajo una campana con brasas) suele requerir encargo con antelación, así que avisad al reservar. De postre, rozata, un flan local con toque de licor.

Las terrazas del Stradun y las plazas principales son caras y bastante turísticas. Para comer mejor, alejaos un par de calles o cenad en Gruž, donde hay más ambiente local y precios más razonables.

En qué barrio dormir según presupuesto

  • Ciudad vieja: lo más cómodo para volver andando, pero caro y con noches sonoras. Si el presupuesto lo permite y queréis estar en el centro, es la opción.
  • Ploče: a un paseo de Pile y cerca de Banje y de Revelin. Hay apartamentos y alojamientos intermedios, y es una buena base si vais a salir de noche.
  • Lapad: península con hoteles, playas y una calle peatonal llena de restaurantes. Está a unos veinte minutos en autobús urbano de la ciudad vieja. Tranquilo y más barato.
  • Gruž: la zona del puerto principal, más económica y con buen mercado por las mañanas. Es práctica si buscáis ahorrar y no os importa depender del bus o del taxi.

Del aeropuerto al centro

El aeropuerto está en Čilipi, a unos veinte kilómetros al sur. La opción más barata es el autobús lanzadera que lleva a Pile y a Gruž en unos cuarenta minutos, sincronizado con los vuelos. El taxi es mucho más caro, pero compensa si sois cuatro y vais directos a Ploče o Lapad. Dentro de la ciudad, los autobuses urbanos llegan a Pile, la puerta oeste, y desde allí todo se hace a pie.

Lo que solo sabe quien ya ha ido

Los cruceros descargan a mediodía y la ciudad vieja se queda casi vacía a partir de las seis de la tarde. Dejad las murallas y el Stradun para esa hora y quedaos en la ciudad cuando los grupos de las excursiones se marchan. La luz es mejor, hay menos gente y se oye el mar. Para la noche, reservad mesa pronto en cualquier sitio que os guste, porque en verano los grupos grandes tienen difícil encontrar hueco sin avisar.

📖 Guía completa de Dubrovnik

Foto: Martin Falbisoner · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

🏨 Recomendados por top3hotels.com

Dónde dormir en Dubrovnik: los 3 mejores hoteles

Ver el análisis completo en top3hotels.com

Un hotel económico, uno con la mejor relación calidad-precio y uno de lujo, elegidos por nota real de huéspedes. Precio orientativo por noche.

También te puede interesar

Chollos parecidos

Ver todos