- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 10-59 €. Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Hoy tenemos un chollo para escaparte a una de las ciudades con más sabor de Italia. Encontramos vuelos de Santiago de Compostela a Nápoles con Vueling, con una escala, por 90 € ida y vuelta. Es un precio muy bajo para un viaje de fin de semana largo.
Las fechas que hemos localizado son de ida el 16 de enero de 2027 y de vuelta el 19 de enero de 2027. Son unos 160 € de referencia habitual, así que el ahorro es considerable. Eso sí, los precios de aerolínea cambian con frecuencia, así que el importe puede variar y lo confirmarás al pulsar el botón de reserva.
Nuestro consejo: si te encaja la fecha, no le des muchas vueltas. Los chollos de este tipo suelen durar poco, y quien se lo piensa un par de días suele encontrarse con otro precio.
Una vez allí, no te pierdas el centro histórico y sus callejuelas, donde podrás probar la auténtica pizza napolitana. Con un día libre, una escapada a Pompeya te permite ver las ruinas de una ciudad romana a un paso de Nápoles. Y si te animas, el paseo junto al mar hasta el Castel dell'Ovo es perfecto para terminar la tarde.
Nápoles auténtica: qué ver en sus barrios menos turísticos
Dónde acaba la cola de Spaccanapoli
Basta alejarse diez minutos de la calle de los belenes para que los grupos con paraguas desaparezcan y Nápoles vuelva a ser una ciudad donde la gente vive, grita desde el balcón y baja la cesta con una cuerda. Estos son los barrios en los que yo paso la mayor parte del tiempo cuando vuelvo.
Siete sitios que no suelen salir en la primera página
Rione Sanità, empezando por el puente
El barrio tiene mala fama antigua y ya no se la merece tanto. Se entra por el Ponte della Sanità, que los franceses levantaron a principios del siglo XIX para saltar el valle, y debajo aparece un mundo de iglesias, palacios y callejones. Mira la Basílica de Santa Maria della Sanità y, si te cuadra, baja a las catacumbas de San Gaudioso, que están justo debajo.
Catacumbas de San Gennaro
Son más grandes y más luminosas de lo que uno imagina. Las visitas son guiadas, las llevan jóvenes del propio barrio y se nota que lo cuentan con ganas, no con el piloto automático.
Cimitero delle Fontanelle
Un osario enorme en una antigua cantera de toba, con miles de calaveras alineadas. Los napolitanos las "adoptaban" y rezaban por ellas. Impresiona, pero no resulta morboso, y si vas a primera hora tendrás mucha calma.
Forcella y el San Gennaro de Jorit
Forcella se ganó su fama por razones que no hace falta repetir aquí. Hoy sigue siendo un barrio popular y muy auténtico, con el gran mural de San Gennaro del artista Jorit en una fachada. Ve con respeto, sin cámara en ristre delante de las puertas de las casas.
Vomero, la Nápoles que mira desde arriba
Se sube en funicular (el de Montesanto, el Centrale o el de Chiaia). Arriba están la Certosa di San Martino y el Castel Sant'Elmo, con las mejores vistas de la bahía y del Vesubio. Tras la visita, pasea por las calles del barrio, donde la vida es tranquila y de clase media.
Posillipo y el Parco Virgiliano
Es el lado residencial y marinero de la ciudad. El Parco Virgiliano es un mirador amplio donde ves Nisida y, con buen día, Capri. Para bajar a la costa está la zona de Marechiaro y el Parco Sommerso di Gaiola, un área marina protegida que se disfruta mejor fuera de agosto.
Mercado de Porta Nolana
Pescado reluciente, limones del tamaño de un puño, gritos y una mezcla de olores que no se olvida. Está muy cerca de la estación, así que encaja bien a la llegada o a la salida. Cerca tienes también el mercado de la Pignasecca, junto a Montesanto, que es más de barrio todavía.
Qué hacer sin planear demasiado
- Recorrer la Sanità a pie con calma y sin mapa abierto cada dos minutos.
- Subir a Vomero en funicular al atardecer y bajar caminando por las escaleras.
- Hacer la compra en la Pignasecca aunque no cocines: una bolsa de fruta ya es plan.
- Ver la bahía desde Posillipo con un helado en la mano.
- Usar el metro de la Línea 1: varias estaciones, como Toledo, son pequeñas obras de arte.
Dónde comer y qué pedir
En la Sanità está la pizzería Concettina ai Tre Santi, donde la masa es blanda y el borde sube con las manchas típicas del horno de leña. En Materdei, Antonio Starita es otro clásico de barrio con la misma filosofía. Pide una margherita o una marinara, y si vas con hambre, la montanara, que es una pizza frita pequeña con salsa y queso.
Para picar por la calle, busca la frittatina di pasta (croqueta de pasta con bechamel) o una pizza fritta recién hecha. De postre, la sfogliatella caliente de Attanasio, junto a la estación, es una parada rápida y muy buena. En la Sanità también merece la pena probar el fiocco di neve de Poppella, un bollito relleno de nata ligera que no cansa. Y un domingo de invierno, si ves ragù en la carta, no lo dudes: lleva horas en el fuego.
En qué barrio dormir según el bolsillo
- Presupuesto ajustado: la zona de Porta Capuana y la estación es la más barata y bien comunicada, aunque algo áspera de noche. Elige alojamientos con buenas reseñas y no vuelvas tarde por calles vacías.
- Presupuesto medio: el Centro Storico, cerca de los Decumani, es el más cómodo para ir a pie. Si prefieres tranquilidad, Vomero tiene hoteles y apartamentos agradables, con funicular a mano.
- Para darte un capricho: Chiaia y el paseo marítimo de Mergellina, con vistas al mar y muchos restaurantes.
Del aeropuerto a la ciudad
Capodichino está bastante cerca del centro. El Alibus conecta el aeropuerto con la Piazza Garibaldi (estación central) y con el puerto, y es la opción más sencilla y barata, con trayecto de media hora aproximadamente, según el tráfico. El taxi con tarifa fija al centro es razonable si vais varios; pregunta siempre antes de subir y no aceptes ofertas en la puerta de llegadas.
El consejo de quien ya se ha equivocado
En los bares de Nápoles el café se paga primero en caja, y después enseñas el ticket en la barra. Si dejas una moneda pequeña encima del ticket, el barista te lo sirve con otra sonrisa. Además, para cruzar la calle, no esperes a que los coches paren: camina a paso constante y sin titubear, que las motos te esquivarán. Parece una locura, pero funciona.
Foto: Livioandronico2013 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


