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- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
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Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Si te apetece escaparte a Bruselas sin gastarte una fortuna, este chollo es para ti. Hemos encontrado vuelos directos de Zaragoza a Bruselas con Ryanair por 61 € ida y vuelta, unos 79 € menos que el precio habitual de unos 140 €.
Las fechas que hemos localizado son del 22 al 29 de enero de 2027, de viernes a viernes. Son fechas concretas, así que si te encajan, conviene moverse rápido, porque los precios de las aerolíneas cambian constantemente y esta tarifa puede desaparecer en cualquier momento.
Te recomendamos revisar la oferta cuanto antes. El precio puede variar, así que compruébalo siempre al pulsar el botón para ver la cifra actualizada antes de reservar.
Una vez en Bruselas, da un paseo por la Grand-Place, una de las plazas más bonitas de Europa, y busca el Manneken Pis, la famosa estatua del niño que es casi una institución en la ciudad. Tampoco te pierdas un buen chocolate belga ni una cerveza en alguno de sus bares tradicionales.
Si tienes tiempo, acércate al Atomium, el curioso monumento con forma de molécula de hierro, o visita alguno de los museos de la ciudad, como el dedicado a Magritte. Bruselas da para mucho en un fin de semana.
Excursiones desde Bruselas: bosques, cuevas y río en un día
Bruselas tiene el campo más cerca de lo que parece
Casi nadie viaja a Bruselas pensando en senderos y hayedos, y es un error. En media hora de tranvía o tren estás entre árboles altísimos, y con algo más de tiempo llegas a un río encajonado entre rocas. Yo siempre guardo un día del viaje para salir, porque la ciudad se disfruta más después de haber respirado un poco fuera.
Seis sitios para salir de la ciudad
El bosque de Soignes, a las puertas de casa
Es un hayedo enorme que empieza prácticamente en el borde de Ixelles y se extiende hacia el sureste. Las hayas son rectas y altas, como columnas de catedral, y en otoño el suelo se pone color cobre. Puedes entrar por el Bois de la Cambre y seguir caminando hasta cansarte. Un domingo por la mañana se ve más gente corriendo que paseando, pero a las dos horas ya vas casi solo.
Tervuren, con el tranvía 44 como excusa
El tranvía 44 sale de Montgomery y atraviesa el bosque hasta Tervuren. Solo por el trayecto ya merece la pena. Allí hay un parque con estanques y paseos largos, justo al lado del AfricaMuseum. Se combinan bien una mañana de museo y una tarde de paseo sin mirar el reloj.
Hallerbos: el bosque azul de abril
Si vienes en abril, esto es lo mejor que puedes hacer fuera de Bruselas. Los jacintos silvestres cubren el sotobosque del Hallerbos, cerca de Halle, y el suelo se vuelve un manto azul violáceo. Dura apenas dos o tres semanas y depende del tiempo que haya hecho. Mira antes cómo van las flores, porque una semana de más o de menos cambia mucho la foto. Se llega en tren a Halle y luego toca andar o buscar autobús, así que ve con calzado cómodo.
Jardín Botánico de Meise
Está al norte de la ciudad y tiene invernaderos gigantes y un buen trozo de parque. Es un plan perfecto si el día amanece gris, porque puedes pasar de las plantas tropicales a un paseo al aire libre según llueva o no. Se llega en autobús desde el norte de Bruselas y sobra media jornada.
Dinant, el Mosa y la roca
Es la excursión más completa. Dinant se pega al río Mosa, con la colegiata de Notre-Dame debajo de un risco y una cuesta que sube hasta la ciudadela. Hay tren desde Bruselas-Midi en algo menos de dos horas, y el paseo junto al agua se hace fácil. Llega pronto: a media mañana empiezan a aparecer los grupos organizados. Prueba la couque de Dinant, una galleta de miel tan dura que más que comerla la chupas. Es curiosa, pero mejor compartir una.
Las cuevas de Han-sur-Lesse
En las Ardenas belgas, las grutas de Han son de esas visitas que no esperas tanto y acaban gustándote más que casi todo lo demás. Dentro hace fresco todo el año, así que lleva chaqueta aunque fuera haga calor. Desde Bruselas conviene organizarlo bien con tren y autobús local, o dedicarle un día entero. Combinarlo con Dinant en la misma jornada es demasiado ajustado.
Qué hacer si el tiempo no acompaña
Si no quieres irte tan lejos, el Pajottenland, al oeste de Bruselas, es campo de suaves colinas donde se elabora cerveza lambic y gueuze. Es mejor para ir en bici o en coche que en transporte público. Y si prefieres historia a bosque, la Butte du Lion de Waterloo ofrece más de doscientos escalones y buenas vistas del campo de batalla. Se llega en tren a Waterloo y luego en autobús o a pie.
Comer antes y después de la excursión
En las Ardenas, pide jamón de las Ardenas y trucha si ves que la ofrecen. En Bruselas, al volver, unas buenas frites de friterie: la de Place Jourdan, en Etterbeek, tiene fama merecida y cola a casi cualquier hora. Para algo más contundente, la carbonada flamenca o las croquetas de gamba son apuestas seguras en las brasseries del centro. Te dejan listo para caer rendido.
Dónde dormir según lo que quieras gastar
- Presupuesto ajustado: los alrededores de Gare du Midi o de Gare du Nord ahorran dinero y tienes todos los trenes a mano. No son las zonas más bonitas, pero para una base de excursiones sirven.
- Presupuesto medio: Ixelles, cerca de los estanques o del Bois de la Cambre. Tienes naturaleza al lado, buenos bares y tranvías directos al centro.
- Para darte un capricho: la zona de Dansaert y Sainte-Catherine, en pleno centro, con restaurantes cerca de todo.
Del aeropuerto a la ciudad
Desde Brussels Airport, en Zaventem, hay tren directo a las estaciones de Nord, Central y Midi en unos veinte minutos. Es la opción más cómoda y rápida. Si aterrizas en Charleroi, hay autobuses hasta Bruxelles-Midi, que tardan en torno a una hora. En cualquier caso, elige alojamiento cerca de una estación grande, porque las excursiones salen de ahí.
Lo que aprendí a la fuerza
Mira siempre el último tren de vuelta antes de empezar el día, sobre todo en domingo. En Bélgica los horarios se acortan al caer la tarde y los pueblos pequeños se quedan vacíos pronto. Además, el clima cambia rápido: lleva un impermeable ligero aunque el cielo esté azul. Y en los trenes de fin de semana suele haber descuentos, así que pregunta en taquilla o consulta la web de la compañía ferroviaria antes de comprar.
Foto: Trougnouf (Benoit Brummer) · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons


