- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Dublín en diciembre tiene un encanto especial: calles iluminadas, pubs con música en directo y ese aire navideño que engancha. Y ahora mismo hemos encontrado un vuelo de ida y vuelta desde Barcelona a 39 €, sin escalas, con Ryanair.
Las fechas que hemos visto son el 10 de diciembre de 2026 para la ida y el 11 de diciembre para la vuelta, así que es una escapada de fin de semana muy compacta. Frente al precio habitual de unos 90 €, supone un ahorro cercano al 57 %.
Eso sí, los precios de las aerolíneas cambian constantemente y este puede subir en cuestión de horas. Si te interesa, no te lo pienses demasiado: comprueba la disponibilidad y el precio actual pulsando el botón de abajo, que es donde se confirma la oferta.
Si llegas con tiempo, te recomendamos visitar el Trinity College para ver el Libro de Kells, dar una vuelta por Temple Bar y acercarte a la Guinness Storehouse. Y si te apetece algo más tranquilo, un paseo hasta Howth en la costa norte merece muy la pena.
Excursiones desde Dublín: acantilados, montañas y costa
Dublín se acaba rápido, y fuera está lo mejor
A los dos días de ciudad, yo siempre acabo mirando el mapa hacia el este y hacia el sur. En menos de una hora hay mar abierto, sendero de acantilado y montañas con lagos. Con un tren y un par de autobuses, muchas veces sin coche, te cambia el viaje entero.
Seis salidas al aire libre que compensan el madrugón
Howth, el sendero de los acantilados
Se llega en el DART, que sale del centro y bordea la bahía. Media hora más o menos y estás en un pueblo pesquero pegado a una península. El Cliff Walk rodea la cabeza de Howth entre brezo, gaviotas y vistas al faro de Baily. En el puerto suele haber focas rondando los barcos de pesca, sobre todo si hay gente con pescado cerca.
De Bray a Greystones andando
Es mi ruta favorita para quien no quiere complicarse. Coges el DART hasta Bray, caminas unos siete kilómetros por un sendero sobre la costa, y terminas en Greystones, donde vuelves en el mismo tren. Hay tramos con mucho viento y otros casi de paseo dominguero. Cuenta con un par de horas largas y no vayas con zapatillas de suela lisa.
Dalkey y Killiney Hill
Dalkey es un pueblo de casas de piedra, con castillo pequeño y pubs de barra baja. Desde allí se sube a Killiney Hill, un mirador entre pinos desde el que se ve toda la bahía. Los irlandeses la comparan con la de Nápoles, y exageran, pero un día claro se entiende la comparación. Frente a la costa está la isla de Dalkey, y en temporada salen barcas pequeñas desde el puerto de Coliemore si el mar lo permite.
Glendalough, la excursión grande
Es el valle de los dos lagos, en las montañas de Wicklow, con un monasterio del siglo VI fundado por san Kevin y una torre redonda que se ve desde lejos. Hay senderos señalizados de media hora o de medio día, según cuántas ganas tengas de subir. Aquí sí te recomiendo madrugar: a media mañana llegan los autobuses organizados y el sitio cambia de ambiente.
Powerscourt y su cascada
Cerca de Enniskerry, un pueblo de postal con tiendas de té y repostería. La finca tiene jardines bien cuidados y, a unos minutos en coche o a pie largo por carretera, una de las cascadas más altas de Irlanda. Va bien para quien quiere naturaleza sin apuntarse a una caminata dura. Tiene el aliciente de que se combina con Glendalough si vas en excursión organizada.
Phoenix Park, sin salir de Dublín
Si no te da la agenda para salir, este parque inmenso al oeste del centro es el plan B. Hay ciervos sueltos, praderas donde juegan al hurling y al fútbol gaélico, y caminos para perderse sin cruzarse con medio mundo. Se va en tranvía o en bus y se pasea sin prisa.
Cómo montar el día sin volverte loco
Mi fórmula es una salida larga y otra corta. Glendalough o Powerscourt ocupan un día entero. Howth o Bray-Greystones se hacen en media jornada, con tiempo para comer y volver de día. Con el DART no necesitas coche, y el transporte público cubre bien la costa. Para Wicklow hay autobuses de línea, pero con pocas frecuencias, así que mira bien la hora del último de vuelta antes de subirte.
Comer antes y después de caminar
Antes de salir, un desayuno irlandés completo (huevos, bacon, salchicha, morcilla negra, tomate y pan de soda) te sostiene hasta media tarde. En Howth, el pescado con patatas fritas frente al puerto es casi obligatorio, y el chowder de marisco, espeso y con pan, te arregla el frío. Para Wicklow, lo más práctico es un bocadillo de supermercado y algo caliente en un pub del pueblo al terminar. Una pinta de Guinness después de seis horas de monte sabe distinta, y eso sí es opinión.
Dónde dormir si vas a salir mucho
Con la idea de excursiones, lo importante es estar cerca de una estación de DART. Para presupuesto ajustado, los albergues y pensiones del entorno de Connolly y Abbey Street te dejan a pie de tren y bus. En un punto medio, Portobello y Rathmines tienen apartamentos y hoteles sencillos con buen ambiente de barrio. Si quieres gastar más, la zona de Merrion Square y Pearse Street es cómoda, tranquila y con el DART muy cerca. Temple Bar queda bien para salir de noche, pero duermes peor y pagas más.
Del aeropuerto a la ciudad
No hay tren ni metro desde el aeropuerto. Tienes autobuses directos al centro, como Aircoach y las líneas de Dublin Bus (la 16 y la 41, entre otras), además de taxis y VTC. Tarda más o menos lo que tarda cualquier trayecto urbano en hora punta, así que no cuentes con llegar en un suspiro. Si tu alojamiento está cerca de O'Connell Street, los autobuses te dejan bastante cerca.
Lo que solo sabes tras haber ido
Compra la tarjeta Leap, que funciona en DART, tranvía y buses, y ahorra cambio suelto. Y lleva siempre un impermeable ligero, aunque amanezca limpio: en Wicklow el tiempo cambia en media hora, y en Howth el viento te lo cambia todo. Hay una norma no escrita entre los locales que caminan: salir temprano, y no empezar una ruta si la luz se va en tres horas.
Foto: Diliff · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


