- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Un chollo transatlántico a Canadá: Ryanair te lleva de Dublín a Vancouver por 513 € en ida y vuelta, una ganga si tienes ganas de aventura en Norteamérica. El ahorro es de casi el 27% comparado con lo que cuesta normalmente este trayecto.
Las fechas confirmadas son ida el 16 de enero de 2027 y regreso el 29 de enero. Tienes prácticamente dos semanas completas para explorar Vancouver, sus montañas, su puerto y esa mezcla única entre naturaleza salvaje y ciudad moderna que la caracteriza.
El vuelo tiene 2 escalas (típico de Ryanair en rutas largas), así que prepárate para un viaje de casi 24 horas, pero con un precio que compensa. La reserva es fácil pero recuerda que estos chollos de precio pueden cambiar en cualquier momento: entra a verificar la tarifa actual antes de decidirte.
En Vancouver no te pierdas Stanley Park, la montaña Grouse, el barrio de Gastown y, si tienes tiempo, acércate a las Montañas Rocosas. También es perfecta base para explorar la Columbia Británica o saltar a otras ciudades canadienses.
Excursiones desde Vancouver: bosques, fiordos y montañas
La ciudad se acaba pronto, y eso juega a tu favor
Vancouver tiene un truco: sales del centro y en media hora estás entre cedros enormes, con olor a bosque mojado y el mar a un lado. No hace falta alquilar una autocaravana ni planear una ruta de diez días. Con tres o cuatro jornadas sueltas se ve mucho más naturaleza de la que cabe en una semana normal en Europa.
Seis salidas de un día, de la más cercana a la más ambiciosa
Deep Cove y Quarry Rock
Es la excursión más fácil y la que mejor sienta el primer día. Deep Cove es un pueblito de North Vancouver con vistas a un brazo de mar rodeado de montaña. El sendero a Quarry Rock lleva un par de horas ida y vuelta, con raíces y escalones de madera, y termina en una roca con vistas a la bahía. Al bajar, la cola de Honey Doughnuts & Goodies es casi obligatoria, y los donuts la justifican.
Lighthouse Park, en West Vancouver
Aquí quedan algunos de los bosques primarios más cercanos a la ciudad. Los senderos bajan entre abetos Douglas de tamaño absurdo hasta unas rocas lisas junto al faro de Point Atkinson. Es buen sitio para ver el atardecer sobre el estrecho de Georgia, y por la tarde se llena menos que otros parques.
Squamish, el pueblo de los escaladores
Es mi excursión favorita por la carretera Sea to Sky, que ya de por sí merece el viaje, con el fiordo de Howe Sound casi pegado al asfalto. En Squamish están las cataratas de Shannon Falls, a un paso del aparcamiento, y la mole de granito del Stawamus Chief, que se sube por tramos con escaleras y cadenas. Si no quieres sudar, el teleférico Sea to Sky Gondola te deja arriba con pasarelas y vistas al fiordo.
Bowen Island, la isla a 20 minutos en ferry
Sales de Horseshoe Bay en un ferry de BC Ferries y a los pocos minutos pisas Snug Cove, el puertito principal. Hay tiendas pequeñas, un par de cafeterías con terraza y senderos tranquilos hacia lagos y acantilados. Es la opción para un día en que no quieras conducir ni madrugar demasiado.
Whistler, también fuera de temporada de esquí
Mucha gente lo asocia solo con la nieve, pero en verano el pueblo se llena de ciclistas, senderistas y gente comiendo en terrazas. La telecabina Peak 2 Peak cruza entre dos montañas a mucha altura. De camino, para en Brandywine Falls, una cascada que cae directa al cañón desde un mirador sencillo.
Victoria y los jardines Butchart
Es una excursión larga, con ferry desde Tsawwassen hasta la isla de Vancouver y luego carretera. Compensa si te gustan los jardines y las casas de madera pintadas. Los Butchart Gardens, cerca de Brentwood Bay, son una antigua cantera convertida en jardín. En el casco histórico de Victoria, el puerto interior con los hidroaviones despegando es una buena sobremesa.
Qué hacer además de caminar
- Alquilar un kayak en Deep Cove y remar por el fiordo con las montañas encima.
- Apuntarte a una salida de avistamiento de ballenas en temporada cálida, con posibilidad de ver orcas y focas.
- Cruzar en SeaBus a Lonsdale Quay, un trayecto corto y barato que sirve de miniexcursión por la bahía.
- Alquilar una bici en Stanley Park y pedalear el muro marítimo antes de que lleguen los grupos.
Qué llevar en la mochila y qué pedir cuando vuelvas
Para el día de campo, compra provisiones en el Granville Island Public Market: queso, fruta, pan y salmon candy, tiras de salmón ahumado y endulzado que aguantan bien en la mochila. En el centro, un Japadog (perritos con ingredientes japoneses, como el de teriyaki y alga nori) resuelve una comida rápida y barata. Para cenar, el fish and chips de cualquier local junto al mar suele salir bien, y en los cafés de los ferris de BC Ferries encontrarás los Nanaimo bars, ese postre de chocolate, crema y galleta que es más dulce de lo que parece.
Dónde dormir según lo que quieras gastar
- Presupuesto ajustado: los albergues de la HI, como el de Jericho Beach, junto a una playa de Kitsilano, o los alojamientos de Mount Pleasant, un barrio con cafeterías y cervecerías artesanales.
- Presupuesto medio: Kitsilano o el West End. Están bien comunicados y tienen buen ambiente de barrio.
- Más desahogado: Coal Harbour y Yaletown, con hoteles céntricos y paseos junto al agua.
- Si vas a hacer senderismo a diario: North Vancouver, cerca de Lonsdale Quay, te ahorra el trayecto de mañana.
Del aeropuerto al centro sin complicarte
El aeropuerto internacional de Vancouver (YVR) está conectado con el centro por el SkyTrain, en la Canada Line. Tarda unos veinticinco minutos en llegar a la estación Waterfront, y por el camino ya ves cómo cambia el paisaje de zonas industriales a rascacielos. Al salir de la terminal encontrarás los carteles y las máquinas de billete fácilmente, sin necesidad de taxi.
Lo que nadie te cuenta del clima y las reservas
La lluvia en Vancouver no es broma, y a veces la ciudad amanece cubierta y a una hora de carretera hay sol. Mira las webcams de las montañas antes de decidir adónde ir y no te cases con un día fijo. Otra cosa: en temporada alta, algunos senderos y aparcamientos de los parques provinciales exigen permiso previo o reserva online. Revisa la web de BC Parks la víspera, porque llegar y encontrarte la barrera cerrada es un chasco evitable.
Y si dudas entre puentes colgantes, el de Capilano es muy turístico, mientras que el de Lynn Canyon es gratis, más corto y con muchísima menos gente.
Foto: Wikipedia · · Wikimedia Commons


