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Te traemos una oferta para viajar a Miami desde Madrid por 378 € ida y vuelta. Según los datos que hemos comprobado hoy, el precio habitual de esta ruta ronda los 850 €, así que el ahorro es de un 56 %. Un chollo de los que merecen la pena.
Las fechas encontradas son la ida el domingo 22 de noviembre de 2026 y la vuelta el domingo 29 de noviembre de 2026. La aerolínea es TAP Portugal y el trayecto tiene una escala. Ten en cuenta que estas fechas corresponden a lo que hemos visto hoy dentro de los próximos tres meses, y que la disponibilidad puede variar.
Nuestro consejo: si te interesa, no le des muchas vueltas. Los precios de vuelos cambian con frecuencia y una oferta así puede desaparecer en cuestión de horas. Pulsa el botón, revisa el precio actual y decide con calma, pero sin demorarte demasiado.
Si llegas a Miami, tienes mucho por hacer. Puedes pasear por South Beach, con su ambiente y su arquitectura Art Déco, y dedicar una tarde a Little Havana para probar café cubano y ver la vida de barrio. Si te gusta la naturaleza, el Parque Nacional de los Everglades está a un paso y es ideal para ver caimanes y paisajes de humedal.
Escapada en pareja a Miami: qué ver, comer y dónde dormir
Seis planes para dos en una ciudad que se disfruta despacio
Miami funciona de maravilla en pareja si no intentas verlo todo. Es una ciudad de distancias largas y calor pegajoso, y lo mejor suele ocurrir a primera hora, al atardecer o ya de noche. Estos son los sitios que yo elegiría para un fin de semana largo.
Vizcaya, el paseo más romántico de la ciudad
El Vizcaya Museum and Gardens, en la zona de Coconut Grove, es una villa italianizante de principios del siglo XX con jardines que bajan hasta la bahía de Biscayne. Ve a primera hora, cuando aún no aprieta el calor y hay poca gente. Los jardines dan más de sí que la casa, así que reserva tiempo para perderte entre fuentes y setos.
Coral Gables y la piscina Venetian Pool
Coral Gables parece otra ciudad: calles con mucho arbolado, plazas de inspiración mediterránea y un aire casi europeo. En su Venetian Pool, una piscina excavada en una antigua cantera de roca coralina, con cascadas y pequeñas cuevas, se pasa una tarde tranquila. El Biltmore Hotel merece un vistazo al vestíbulo aunque no te alojes allí.
Calle Ocho, música y algo de ron
Little Havana no es un parque temático, aunque en algunos tramos lo parezca. Pasea por la Calle 8, mira jugar al dominó en el parque y deja la cena para otra parte. Por la noche, Ball & Chain suele tener música en directo y es un buen sitio para bailar un rato, aunque sea fatal.
Wynwood sin prisa
Los murales de Wynwood son el cliché, pero funcionan. Lo que más me gusta es la zona de calles de alrededor, con cervecerías, galerías y cafés donde sentarse a la sombra. Evita el mediodía, porque el asfalto devuelve todo el calor.
Atardecer en South Pointe Park
En la punta sur de Miami Beach, este parque tiene un paseo junto al canal por donde entran y salen los cruceros. No es la mejor playa de la ciudad, pero sí un buen lugar para ver el cielo cambiar de color con la brisa y sin las multitudes de Ocean Drive.
Art Déco a primera hora
Los hoteles pastel de Ocean Drive, con sus neones y sus fachadas redondeadas, se ven mejor a las ocho de la mañana, con las calles casi vacías y sin música a todo volumen. Luego puedes seguir por Española Way, una calle peatonal de aire español con terrazas, que gusta más de día que de noche.
Qué hacer cuando ya has visto lo básico
Alquilar bicicletas o patinetes en Miami Beach y recorrer el paseo marítimo hacia el norte es una buena manera de dejar atrás South Beach y ver zonas más tranquilas. Otro plan sencillo: pasar una mañana en la playa de Key Biscayne, más familiar y relajada, con el faro de Cape Florida al fondo. Y si os apetece algo distinto, el PAMM (Pérez Art Museum Miami), frente a la bahía, tiene buena colección y unas vistas muy agradables desde su terraza.
Dónde comer y qué pedir
En Miami se come mejor de lo que dice su fama de ciudad de postureo. Para algo cubano de verdad, ve a Versailles, en la Calle 8. Aquí pide ropa vieja o un sándwich medianoche, y de postre un pastelito de guayaba y queso. Si viajáis entre otoño y primavera, Joe's Stone Crab, en South Beach, es un clásico para una cena especial, y la tarta de lima (key lime pie) es el final obligado.
Para un brunch tranquilo, Coconut Grove y Coral Gables tienen más cafés con terraza y menos prisa que la playa. Y si solo quieres picar algo por la noche, Wynwood y el Design District tienen muchas opciones.
En qué barrio dormir según el presupuesto
- Si quieres gastar poco: busca en Downtown o en la zona de Edgewater. No tienes la playa a pie, pero tienes metro y buenas conexiones, y los precios bajan bastante.
- Presupuesto medio: Mid-Beach y el norte de South Beach, que ofrecen hoteles más tranquilos, playa a pocos pasos y mucho menos ruido que Ocean Drive.
- Si te apetece darte un capricho: South Beach junto al mar, o Coconut Grove y Coral Gables si prefieres un aire más sosegado y verde.
Cómo llegar desde el aeropuerto
El aeropuerto de Miami (MIA) está a unos 20-30 minutos de South Beach en coche, según el tráfico. Un taxi o un Uber es lo más cómodo, sobre todo si vais cargados. Para el centro, el Metrorail enlaza el aeropuerto con Downtown y Brickell, lo que sale más barato. Hacia Miami Beach también hay autobuses directos desde el aeropuerto, aunque son más lentos.
Un consejo que solo sabe quien ha estado
Haced un recorrido en el Metromover al anochecer. Es el tranvía elevado y gratuito que recorre Downtown y Brickell, y de noche ofrece unas vistas estupendas de los rascacielos iluminados sin gastar un dólar. Llevad una chaqueta ligera para todo: los restaurantes y museos tienen el aire acondicionado muy fuerte. Y si en verano se nubla por la tarde, no os agobiéis: suelen ser tormentas cortas y es buen momento para tomar algo bajo techo.
Foto: Radomianin · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons


