- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×25 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×23 cm) cuesta incluida en tarifa SMART. Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Si estas fiestas te apetece cambiar el sol mallorquín por los mercadillos navideños alemanes, este chollo te interesa. Encontramos un vuelo ida y vuelta de Palma de Mallorca a Múnich con Eurowings, sin escalas, desde 110 €. El precio habitual para estas fechas ronda los 160 €, así que el ahorro es de un 31 %.
Las fechas que hemos localizado son la ida el 29 de diciembre de 2026 y la vuelta el 6 de enero de 2027. Eso sí, los precios cambian con mucha rapidez, sobre todo en temporada alta como Navidad, y la tarifa puede variar en cualquier momento. Te recomendamos no dudarlo: pulsa el botón, comprueba el precio actualizado y reserva cuanto antes si te encaja.
Una vez en Múnich, merece la pena pasear por el centro histórico y la Marienplatz, con su ayuntamiento neogótico y el ambiente navideño de sus calles. Otra opción es visitar el Christkindlmarkt, uno de los mercados de Navidad más famosos de Alemania, donde probar el vino caliente y los dulces típicos. Y si el tiempo acompaña, un paseo por el Englischer Garten es un plan perfecto para descansar entre visitas.
Como siempre, te recomendamos revisar tus fechas y consultar la información del vuelo antes de cerrar la compra. ¡Feliz viaje!
Comer en Múnich como un local: mercados, biergärten y más
Cómo se come de verdad en Múnich
Lo primero que hay que asumir es que en Múnich se come temprano, se come contundente y se bebe cerveza sin que nadie levante una ceja. Los locales no tienen prisa, pero tienen sus normas: la Weißwurst es cosa de mañana, el Biergarten se disfruta mejor entre semana y la cerveza se pide por su nombre, no por marca. Aquí te cuento por dónde empezar.
Siete sitios para recorrer con el estómago
- Viktualienmarkt. Es el mercado de siempre, a cinco minutos andando de Marienplatz. Mejor ir por la mañana, cuando los puestos están completos y todavía se puede caminar. Sirve para comprar queso, embutido, rábano en espiral y fruta, o para tomar algo de pie en un puesto de salchichas.
- Dallmayr. Esta delicatessen histórica, en el centro, huele a café desde la puerta. No hace falta comprar nada caro: basta con mirar el género y llevarte un dulce o un café.
- Haidhausen y Wiener Platz. Al otro lado del Isar hay un barrio tranquilo con casas bajas y un mercadillo de productos frescos alrededor de la plaza. Aquí desayunan los vecinos, no los turistas.
- Gärtnerplatz y Glockenbachviertel. Es el barrio más relajado y moderno para cenar. Hay cafeterías, cocina de temporada y mucha terraza, y la cerveza artesana convive con la tradicional.
- Englischer Garten. El parque enorme tiene Biergärten dentro, como el que rodea la Chinesischer Turm. Es el lugar más típico para una tarde de verano con cerveza y pollo asado.
- Augustiner-Keller. Su Biergarten, de castaños y mesas largas, queda cerca de la Hackerbrücke. La Augustiner Helles se sirve aquí en jarra de litro, y es una de las que más respetan los de Múnich.
- Nockherberg. La colina del barrio de Au es el territorio de Paulaner. Es más local y menos fotografiada que otros templos cerveceros, y merece la pena para una comida larga.
Qué hacer si quieres comer y beber como un vecino
Haz una ruta por el Viktualienmarkt a media mañana y compra para improvisar un picnic: un queso, pan de centeno, unas Brezn y algo encurtido. Luego camina hasta el Englischer Garten y busca un Biergarten. Es lo que haría cualquier muniqués un día de sol.
Si el tiempo no acompaña, entra en una Metzgerei, una carnicería de barrio con mostrador de comida caliente, y pide un Leberkässemmel, un bollo con una loncha gruesa de fiambre de carne recién hecha. Es barato, rápido y mucho más local que cualquier menú turístico.
Y por la mañana, cerca del Viktualienmarkt, hay una cafetería famosa por sus buñuelos fritos, el Café Frischhut, conocida como Schmalznudel. Los Auszogne salen calientes, con el centro finito y los bordes dorados. Es un desayuno que se hace de pie o apretado en una mesa pequeña.
Dónde comer y qué pedir
Para empezar con buen pie, pide una Weißwurst antes del mediodía, con mostaza dulce y una Brezn. Se sirve en un cuenco con agua caliente, y la tradición dice que se chupa la salchicha para sacarla de la piel. Si no, también vale cortarla y quitar la piel con cuchillo y tenedor, pero entonces se nota que eres de fuera.
Para el almuerzo, Schweinsbraten con Knödel y salsa oscura, que es el plato por excelencia. La Schweinshaxe, el codillo crujiente, es más para compartir. Con la cerveza, un Obatzda (queso suave, mantequilla y pimentón) acompaña a la perfección, sobre todo con rábano.
De postre, Kaiserschmarrn si tienes hambre o Apfelstrudel si no. Y para beber, una Helles es la opción segura. La Weissbier casa mejor con las salchichas, y el Radler, cerveza con limonada, es lo que piden los locales cuando hace calor y aún queda tarde por delante.
Dónde dormir según tu presupuesto
Con presupuesto ajustado, la zona alrededor de la Hauptbahnhof tiene muchos hostales y hoteles sencillos, y todo el transporte a mano. Es práctica pero algo gris, y por la noche conviene elegir bien la calle.
Si puedes gastar algo más, Maxvorstadt es una apuesta segura: tiene aire universitario, cafeterías, museos y buenas conexiones. Para ambiente de barrio con mucho restaurante, Glockenbach y Haidhausen son más caros, pero se puede cenar a pie sin coger transporte.
Y si buscas estar en el centro histórico y no te importa pagar, hay hoteles cerca de Marienplatz y del Viktualienmarkt. Pero los vecinos te dirán que para comer bien no hace falta dormir tan cerca.
Del aeropuerto al centro
El aeropuerto está a las afueras, pero las líneas de cercanías S1 y S8 te dejan en el centro en unos cuarenta minutos. Ambas paran en la Hauptbahnhof, y la S8 sigue después hacia Marienplatz y Ostbahnhof. Los billetes se compran en las máquinas del andén y hay que validarlos si no son digitales. Si vas a moverte mucho, mira los abonos de día en las mismas máquinas.
Lo que solo sabe quien ha ido
En los Biergärten tradicionales hay una zona con servicio de mesa y otra de autoservicio, y en esta última puedes llevar tu propia comida. Tiene truco: las mesas con mantel son para pedir a camareros, y las que no lo llevan son libres. Si te sientas en una con mantel y sacas tu bocadillo, te lo dirán con educación, pero te lo dirán.
La jarra de litro suele llevar un pequeño depósito (Pfand) que te devuelven al entregarla. Y ten algo de efectivo en el bolsillo, porque en puestos de mercado, panaderías y algunos locales de barrio todavía mandan los billetes.
Foto: Thomas Wolf, www.foto-tw.de · CC BY-SA 3.0 de · Wikimedia Commons


