- Pulsa «Ver vuelo y fechas»: se abre la búsqueda con estas fechas.
- Si el precio ha cambiado, prueba un día antes o después; suele haber fechas parecidas.
- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Gratis: un bolso de 40×30×20 cm bajo el asiento. La maleta de cabina (55×40×20 cm) cuesta 6-20 € (Priority). Revisa tu tarifa antes de pagar. Comparar aerolíneas · fuente: Ulysse News, 11 feb 2026
Si te apetece pasar la Navidad en una de las capitales más bonitas de Europa, este chollo es para ti. Encontramos vuelos de ida y vuelta desde Palma de Mallorca a Viena por 62 €, sin escalas y operados por Ryanair. Lo habitual en estas fechas ronda los 100 €, así que el ahorro es considerable.
Las fechas que hemos encontrado son del 12 al 20 de diciembre de 2026: salida el 12 y regreso el 20. Ten en cuenta que los precios cambian constantemente, así que lo que ves hoy puede variar en cuestión de horas. Te recomendamos mirar las fechas cuanto antes y reservar en cuanto encuentres algo que te encaje. El precio se confirma siempre al pulsar el botón de reserva.
Una vez allí, diciembre es el mejor mes para visitar Viena gracias a sus mercadillos navideños, con puestos de artesanía, vino caliente y dulces típicos en el centro histórico.
Otra parada imprescindible es el Palacio de Schönbrunn, la antigua residencia imperial, que se ve todavía más especial con el frío y las luces de la temporada. Y no te vayas sin tomarte un café y una porción de tarta Sachertorte en alguno de los cafés históricos de la ciudad.
Viena sin multitudes: qué ver en sus barrios menos turísticos
Viena empieza donde acaba el Ring
Casi todo el mundo se queda dentro de la avenida circular, y lo entiendo: ahí están el Hofburg, la catedral de San Esteban y los cafés de las postales. Pero la Viena donde vive la gente está unas paradas de metro más allá, en distritos con mercados de barrio, viviendas sociales de los años veinte y un cementerio del tamaño de un pueblo. Esta guía va por ahí.
Seis paradas lejos de los grupos con paraguas
Karmelitermarkt, en Leopoldstadt
Es un mercado pequeño del distrito 2, con puestos de fruta, queso y pan, y el sábado se llena de productores. Ve temprano, cuando los vecinos hacen la compra con el carrito y todavía no hay cola en el café de la esquina. Las calles de alrededor son tranquilas y tienen buenas terrazas. Se llega fácil en la línea U2, parada Taborstraße.
Brunnenmarkt e Yppenplatz, en Ottakring
El Brunnenmarkt es un mercado larguísimo a lo largo de la Brunnengasse, con puestos turcos y balcánicos: aceitunas, especias, verdura a precio de barrio. Al final está la Yppenplatz, una plaza con bares y mesas en la calle. Al atardecer se llena de vecinos con un G'spritzter, que es vino blanco con soda y la bebida más vienesa que hay.
Karl-Marx-Hof, junto a Heiligenstadt
Una fachada de más de un kilómetro con arcos y torres, construida en tiempos de la llamada «Viena Roja» para dar vivienda a obreros. Sigue habitada, así que se mira y se pasea, nada más. Con media hora basta, y explica mejor cómo funciona la ciudad que otro palacio. Se llega con la U4 hasta Heiligenstadt.
Zentralfriedhof, en Simmering
Sí, un cementerio, pero es el sitio donde descansan Beethoven, Schubert, Brahms y los Strauss, además de Falco, cuya tumba nunca está sin flores. Es enorme y hay mucho verde, y la gente lo usa para pasear. Desde el centro, el tranvía 71 te deja en la puerta y ya es parte del viaje.
Alte Donau, en Donaustadt
Es un brazo antiguo del Danubio, ahora convertido en una especie de lago urbano. En verano hay barcas, bañistas y chiringuitos, y en el Gänsehäufel, el gran balneario de la zona, se pasa la tarde sin darse cuenta. En invierno queda un paseo sereno por la orilla. La estación de la U1 se llama Alte Donau.
Augarten, en Leopoldstadt
Un parque barroco con jardines algo descuidados y dos torres antiaéreas de hormigón de la Segunda Guerra Mundial que siguen en pie porque derribarlas era una barbaridad. Ese contraste entre las avenidas de árboles y el hormigón gris es muy de Viena. Dentro del parque están también la manufactura de porcelana y el colegio donde ensaya el coro de los Niños Cantores.
Un día sin reloj: tranvía, bici y agua
Una buena forma de salirte del circuito es la bici. Hay bicis públicas (Citybike Wien) por toda la ciudad, y la Hauptallee del Prater, una avenida larga de castaños, es perfecta para pedalear sin cruzarte con el Riesenrad. Otra opción es la Donauinsel, una isla alargada entre dos brazos del Danubio donde en verano se baña medio mundo.
Si prefieres ver algo raro, acércate a la planta de calefacción urbana de Spittelau, que decoró Hundertwasser con colores y una cúpula dorada. Queda a un paso de la estación de metro y no hace falta más de diez minutos.
Mesa en el barrio: qué pedir
En un Beisl, la taberna vienesa de toda la vida, pide Wiener Schnitzel (de ternera, que aquí es ley) con ensalada de patata templada. Si es temporada de verano, busca los Eierschwammerl, unos rebozuelos con albóndiga de pan. Para cerrar, un Apfelstrudel o un Kaiserschmarrn.
En Ottakring y Favoriten aprovecha la cocina balcánica y turca: ćevapčići, burek y kebabs de panadería a buen precio. Y en cualquier café, un Melange, que es lo más parecido a un cortado largo con espuma de leche. Con el café te traen un vaso de agua del grifo, que viene de los Alpes y no hace falta comprarla embotellada.
Dónde dormir sin pagar el cartel del centro
- Presupuesto ajustado: Favoriten, cerca del Hauptbahnhof. No es el barrio más bonito, pero tienes metro (U1) y tren a mano y los precios bajan bastante.
- Presupuesto medio: Leopoldstadt, alrededor de Karmelitermarkt y la U2. Es un barrio con mucha vida de café, cerca del Prater y a pocas paradas del centro.
- Para darte un capricho: Josefstadt, pegado al Ring pero con calles muy tranquilas, teatros pequeños y hoteles de aire elegante.
Del aeropuerto a tu barrio
Lo más cómodo es el tren S7, que une el aeropuerto con Wien Mitte en unos 25 minutos; allí enlazas con la U3 o la U4. También hay trenes regionales hasta el Hauptbahnhof y autobuses a varios puntos de la ciudad. Ojo: el billete urbano normal no cubre el trayecto al aeropuerto, así que compra uno específico en las máquinas o en la app de los ferrocarriles austriacos.
Lo que solo sabe quien ha ido
Los domingos casi todo está cerrado, incluidos los puestos del Brunnenmarkt y buena parte del Karmelitermarkt. Si quieres ver un mercado vivo, planéalo entre semana
Foto: Thomas Wolf, www.foto-tw.de · CC BY-SA 3.0 de · Wikimedia Commons


