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- Antes de pagar, revisa qué equipaje incluye la tarifa.
Este chollo te lleva de Sevilla a Edimburgo por 93 € ida y vuelta con Ryanair y sin escalas. Es un precio muy por debajo de lo habitual para esta ruta, que suele rondar los 180 €, así que el ahorro ronda el 48 %.
Las fechas que hemos encontrado son del 16 al 18 de enero de 2027: salida el sábado y regreso el lunes. Son solo dos noches, ideales para una escapada corta sin perder días de trabajo.
Ojo, que los precios de las aerolíneas cambian muy rápido y este puede subir en cuestión de horas. Si te encaja, no te lo pienses demasiado. El precio puede variar, así que compruébalo al pulsar el botón antes de decidirte.
Una vez en Edimburgo, no te pierdas el Castillo, que domina la ciudad desde lo alto de la roca. Después baja por la Royal Mile, la calle medieval que une el castillo con el palacio de Holyrood. Y si el tiempo acompaña, sube a Arthur's Seat para tener vistas espectaculares de toda la ciudad.
Qué ver en Edimburgo si llueve: plan B bajo techo y sin agobios
Cuando Edimburgo se pone gris, la ciudad sigue funcionando
Aquí puede salir el sol, granizar y volver a salir en un paseo de una hora, así que conviene tener un plan B desde el primer día. La buena noticia es que Edimburgo está llena de edificios que merecen la visita aunque fuera esté diluviando, y muchos se encadenan a pie en pocos minutos.
Siete refugios que valen la pena de verdad
National Museum of Scotland
Está en Chambers Street y es el comodín perfecto. Solo el vestíbulo victoriano de hierro y cristal ya justifica entrar. Dentro hay desde la oveja Dolly hasta piezas vikingas, y las colecciones permanentes son de acceso gratuito. Si escampa un rato, sube a la terraza de la azotea, que tiene buenas vistas del casco antiguo.
Scottish National Gallery
Queda al pie del Mound, entre las dos partes de la ciudad. Es una galería de tamaño humano, que se recorre sin que te dé algo. Busca El reverendo Robert Walker patinando en el lago Duddingston, de Raeburn. Es un cuadro pequeño y cuesta creer lo famoso que es.
Surgeons' Hall Museums
Está en Nicolson Street y no es para estómagos delicados: anatomía, patología y la historia de Burke y Hare, los ladrones de cadáveres. Te lo recomiendo precisamente porque es raro y no se parece a ningún otro museo de la ciudad.
The Real Mary King's Close
Son calles del siglo XVII que quedaron enterradas bajo el Royal Mile y se visitan con guía. Es turístico, sí, pero está bien montado y es el plan ideal para una tarde de aguacero. Reserva con antelación.
Scottish National Gallery of Modern Art
Son dos edificios, Modern One y Modern Two, en Belford Road. Si llueve a mares, quédate en el segundo, donde han reconstruido el estudio del escultor Eduardo Paolozzi. Queda cerca de Dean Village, por si luego mejora el tiempo.
Royal Yacht Britannia
Está amarrado en Leith, junto al centro comercial de Ocean Terminal. Es un plan que ocupa media mañana y casi todo va por dentro: cubiertas, salones, cocinas, los camarotes de la tripulación. Los que dicen que no les interesa la realeza suelen salir sorprendidos.
Los invernaderos del Royal Botanic Garden
Los Palm Houses, en Inverleith, son el sitio para entrar en calor un día de frío de verdad. Entre las palmeras tropicales se te olvida el chaparrón de fuera.
Qué hacer cuando ya has visto suficientes museos
Los pubs son parte del plan, no un premio de consolación. Sandy Bell's, cerca de Greyfriars, tiene música folk en directo casi todas las noches y un ambiente de pub de barrio. The Bow Bar, en Victoria Street, es pequeño y tiene una pared llena de whiskies de malta; pide consejo al camarero y te acertará.
También puedes pasarte una hora entre estanterías. La Central Library, en George IV Bridge, es gratuita y tranquila, y por el casco antiguo hay librerías de segunda mano donde pasa el tiempo sin que te des cuenta.
Dónde comer y qué pedir para que el frío no gane
Con este clima, la comida escocesa tiene sentido. Pide cullen skink, una sopa cremosa de eglefino ahumado y patata, o haggis con neeps and tatties (puré de nabo y de patata), que sabe mucho mejor de lo que suena. De postre, sticky toffee pudding o cranachan, con frambuesas, avena y whisky.
Para un capricho, Café Royal, junto a St Andrew Square, es un pub victoriano con azulejos y ostras donde apetece quedarse una tarde entera. En The Oxford Bar, en New Town, la cosa va de pub sin florituras.
En qué zona dormir según el bolsillo
- Presupuesto ajustado: los hostales del Old Town y de la zona de Southside te dejan al lado de museos y pubs. Son ruidosos de noche y hay muchas cuestas con la maleta.
- Precio medio: New Town y Haymarket son más tranquilos, con buena conexión en tranvía y a pie de casi todo. Haymarket suele salir algo más barato.
- Para darte un capricho: los hoteles georgianos de New Town, hacia George Street, son cómodos para días de lluvia porque casi todo queda a diez minutos andando.
Del aeropuerto al centro sin complicarte
El tranvía es lo más cómodo: te deja en Haymarket, Princes Street y St Andrew Square en unos 35 minutos, sin tráfico. También está el autobús Airlink 100, que acaba en Waverley Bridge, junto a la estación. Con ambos puedes pagar con tarjeta sin contacto.
Lo que solo sabe quien ha estado
Si por la mañana ves una niebla fría y húmeda que llega del mar, es el haar. Es típico de la costa este. No suele durar todo el día, y si se pone pesada, la subida a Arthur's Seat no merece la pena, porque no verás nada. Mete un museo por la mañana y sal a la calle después de comer, que es cuando suele abrir.
Y lleva chubasquero con capucha en vez de paraguas. En el Mound y en George IV Bridge el viento convierte cualquier paraguas barato en una escultura abstracta.
Foto: Peulle · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons


