Por qué ir a París (y por qué sigue valiendo la pena)
París tiene fama de cara y de saturada, y las dos cosas son ciertas si te limitas a hacer cola en los sitios de postal. Pero es una ciudad que se disfruta mucho andando, y andar es gratis. Un paseo por el Sena al atardecer, un banco en el Jardin du Luxembourg o una barra de pan caliente comida en la calle cuestan casi nada y dan más que muchas entradas de 25 euros.
Además está muy bien conectada desde España, con vuelos baratos si reservas con tiempo, y es compacta: casi todo lo importante cabe dentro del périphérique y se recorre en metro o a pie.
Qué ver en París: los sitios que merecen el tiempo
- Notre-Dame y la Île de la Cité: la catedral reabrió en diciembre de 2024 tras el incendio y la entrada es gratuita. Ve a primera hora o a última, cuando la cola baja. Desde el puente de la Tournelle tienes la mejor vista de la parte trasera.
- Sainte-Chapelle: está a cinco minutos andando de Notre-Dame. Las vidrieras de la capilla alta se ven mejor con luz de mañana. Compra la entrada online porque el control de seguridad crea colas.
- Museo del Louvre: es enorme y agota. Elige un ala (la pintura italiana y la Grecia clásica, por ejemplo) y olvídate de verlo todo. La Gioconda es una multitud con móviles; el resto del museo es otra historia.
- Musée d'Orsay: a mi juicio, más disfrutable que el Louvre. Impresionistas en una antigua estación de tren, con un tamaño que no te deja hecho polvo.
- Montmartre y el Sacré-Cœur: entra a la basílica (gratis) y sube sin prisa por las calles de detrás, no por las escaleras llenas de vendedores de pulseras. La plaza du Tertre es muy turística; las callejuelas de la rue des Abbesses son más agradables.
- El Marais y la Place des Vosges: calles medievales, tiendas, galerías y la plaza más elegante de la ciudad. Es perfecto para perderse un sábado por la tarde.
- Torre Eiffel: subir es caro y la cola es larga. Yo prefiero verla desde los jardines del Trocadéro o tomarme un picnic en el Champ de Mars, que no cuesta nada.
- Arco del Triunfo: la terraza ofrece una vista de doce avenidas en estrella y de la Torre Eiffel al fondo, mejor que la que se ve desde la propia torre, porque ahí sí aparece.
- Cementerio del Père-Lachaise: parece raro como visita, pero es un parque inmenso con tumbas de Jim Morrison, Oscar Wilde o Edith Piaf. Es gratis y ayuda a escapar del bullicio.
- Canal Saint-Martin: pasarelas de hierro, esclusas y gente sentada en el borde con una cerveza comprada en el súper. Es el París de los parisinos.
Qué hacer en París además de ir a museos
Un paseo por las orillas del Sena, entre el Pont Neuf y el Pont des Arts, vale por varios museos. Los bouquinistes (los puestos de libros verdes) están en las dos orillas y no hace falta comprar nada.
Si tienes menos de 26 años y resides en la UE, muchos museos nacionales, entre ellos el Louvre y el Orsay, te dejan entrar gratis con el documento. Pregunta siempre por descuentos antes de pagar.
Los mercados de barrio, como el de Aligre cerca de la Bastilla, sirven para comprar queso, fruta y fiambre y montar un picnic. Y si te quedan fuerzas, una excursión de medio día a Versalles en el RER C permite ver los jardines sin gastar demasiado: el palacio es caro, los jardines mucho menos.
Cuántos días y ruta sugerida
Con tres días ves lo esencial sin correr. Con cuatro respiras. Con cinco ya puedes meter Versalles o un par de museos más. Esta es mi propuesta para cuatro:
- Día 1: Île de la Cité (Notre-Dame, Sainte-Chapelle), Barrio Latino y Jardin du Luxembourg. Cena por la zona de la rue Mouffetard.
- Día 2: Louvre por la mañana, paseo por las Tullerías y los Campos Elíseos hasta el Arco del Triunfo. Atardecer en el Trocadéro.
- Día 3: Montmartre por la mañana, Orsay por la tarde y Marais de noche.
- Día 4: Père-Lachaise, Canal Saint-Martin y barrio de Belleville, o Versalles si prefieres.
Cuándo ir: clima y temporadas
La primavera (abril y mayo) y el principio del otoño (septiembre y octubre) son lo mejor: temperaturas suaves, días largos y menos calor en el metro. Hay lluvia en cualquier época, así que lleva un paraguas pequeño.
En julio y agosto hace calor, hay más turistas y los precios del alojamiento suben, aunque muchos parisinos se van de vacaciones y algunos restaurantes cierran. De diciembre a febrero hace frío y oscurece pronto, pero los vuelos y los hoteles bajan de precio y los museos están más tranquilos. Las Navidades tienen su atractivo, con mercadillos y luces, pero el centro está lleno.
Dónde dormir por barrios y presupuesto
El barrio importa más que el precio de la habitación, porque ahorrarás en transporte y tiempo. Mi guía rápida:
- Barrio Latino y Saint-Germain: ambiente universitario, cerca de todo. Algo caro, pero cómodo.
- Marais: céntrico y animado, con muchos bares. Para parejas y quien quiera salir de noche.
- Canal Saint-Martin, República y Bastille: mejor relación calidad-precio, buena oferta de restaurantes y buen transporte.
- Montmartre: con encanto, pero con cuestas y precios variables. Evita las zonas más cercanas a Pigalle si buscas tranquilidad.
- Entorno de Gare du Nord y Gare de l'Est: es lo más barato y está bien comunicado con el aeropuerto, aunque el entorno inmediato es algo duro de noche.
Como referencia general, una cama en dormitorio de albergue ronda los 30-50 euros por noche, una habitación doble en hotel sencillo entre 90 y 150, y los apartamentos suelen ser caros. Reserva con antelación, sobre todo en primavera.
Qué comer y dónde
Lo más barato y bueno es lo más simple: una baguette tradicional de una buena boulangerie, un croissant de mantequilla por la mañana y un jambon-beurre para comer en un banco. Los crepes salados (galettes) de bretones son una comida completa por poco dinero.
Para sentarte, busca la formule del mediodía: entrante y plato, o plato y postre, por bastante menos que a la carta. Pide steak frites, croque-monsieur, sopa de cebolla o confit de pato. El Bouillon Chartier, cerca de los Grands Boulevards, es un clásico de comida tradicional a precios contenidos, aunque hay cola.
En el Marais, la rue des Rosiers es famosa por los falafel, con L'As du Fallafel como cita obligada. Y para el vino, pide la copa de la casa (vin de la maison): casi siempre es correcta y cuesta mucho menos que una botella.
Cómo llegar desde el aeropuerto y moverse
Charles de Gaulle (CDG): el RER B te deja en Gare du Nord, Châtelet-Les Halles o Saint-Michel en unos 35 minutos por un precio en torno a 12-14 euros. Es la opción más práctica y económica.
Orly: la línea 14 del metro llega ahora hasta el aeropuerto y conecta con el centro en unos 25-30 minutos. El tranvía T7 también es una alternativa.
Beauvais: está lejos. El autobús lanzadera a Porte Maillot tarda más de una hora y cuesta alrededor de 17 euros. Cuenta con ello al comparar vuelos baratos.
Dentro de la ciudad, el metro es rápido y cubre casi todo. Si vas a quedarte varios días, compra la tarjeta Navigo (la Navigo Semaine funciona de lunes a domingo y sale a cuenta si llegas al principio de la semana), o una Navigo Easy con billetes sueltos. El billete sencillo ronda los 2,50 euros. Muchos trayectos se hacen a pie y son agradables. Cuidado con los carteristas en el metro, la línea 1 y las zonas del Louvre y la Torre Eiffel.
Presupuesto orientativo por día
- Ajustado (70-90 euros): albergue, comida de panadería y formule del mediodía, transporte y un museo o monumento.
- Medio (130-180 euros): hotel sencillo o habitación privada, restaurante a diario y un par de entradas.
- Cómodo (más de 200 euros): buen hotel céntrico, cenas con vino y excursiones.
No incluyo el vuelo. Son cifras aproximadas y varían con la temporada.
Preguntas frecuentes sobre París
¿Cuántos días hacen falta para ver París?
Entre tres y cuatro días para lo principal sin ir con prisas. Con dos solo da para una selección muy apretada.
¿Es París una ciudad cara?
Sí, sobre todo el alojamiento y las cenas con servicio de mesa. Se puede controlar con albergues, picnics, formules del mediodía y monumentos gratuitos.
¿Compensa subir a la Torre Eiffel?
Depende de tu presupuesto. Subir es caro y hay cola. Si no te hace especial ilusión, mira la torre desde el Trocadéro o sube a la terraza del Arco del Triunfo.
¿Es seguro viajar a París?
En general sí, pero hay muchos carteristas en el transporte público y zonas turísticas. Lleva el móvil y la cartera bien guardados y desconfía de quien se te acerque con petición o encuesta.
¿Hace falta hablar francés?
No es imprescindible, pero un "bonjour" al entrar en un comercio o restaurante cambia el trato. En zonas turísticas casi todos se defienden en inglés.
Foto: Jorge Royan · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons · Guía actualizada el 21 oct 2026